Anécdotas, Cuentos, Historias

sábado, 19 de mayo de 2012

El café excelso de Miraflores y Lengupá PARTE II


La   venta   y  la  compra.  

Collage   FOT .Cafe de Colombia

Cada vez que pasaba por frente de una compra; se hacia la invitación al productor a que les vendiera  el café; luego eso dependía del precio, amistad, compromiso, forma de pago, y peso exacto.


Bascula para pesar  Fot.H.Roldan

Allí en las compras había o hay trabajadores, que ayudan a colocar los  sacos en las basculas, mientras otro va insertando en cada saco una sonda   de diferente tamaño;   que permite tomar las muestras del grano.

La sonda es un tubo con un corte al final en forma de aguja hipodérmica pero de gran tamaño, elaborada en aluminio, o en  PVC. el nombre correcto es sonda cónica para café, pues también las hay para otros granos y harinas, es un implemento  usado para el muestreo.


Con la sonda, se toman las muestras de los sacos, mismos que se llevan sobre una garra, ( parte de  un neumático de  vehículo cortado  de manera circular, quedando un recipiente temporal); allí sobre la garra se colocan los granos, y con el pie se les hace presión en forma circular, hasta quitar casi por completo la cubierta del grano  o  endocarpio  de color   amarillento suave  cuando ya esta seco luego se alza y  se sopla fuerte de manera que por acción del aire va saliendo la cubierta  y va  quedando el grano trillado.

También cuando  hay mucho trabajo en la compra y no hay garra disponible; se toma una muestra entre las manos y esta se fricciona  entre si con movimientos giratorios medios y presión hecha por las  dos manos  hasta que cae la cubierta del grano.


Y es allí en ese punto es en donde se empieza a fijar el precio para la compra,  el comprador  debidamente entrenado  selecciona de la muestra tomada , los granos partidos, húmedos, con manchas etc. y  dependiendo de estos porcentajes se fija el precio; pero siempre se encuentra algo para que el precio sea el menor.

Valoración de calidad Fot. Int.

El productor puede aceptar o rechazar la oferta del comprador; y dependiendo de la aceptación   se pesa en la báscula, del comprador y se va  hablando  fuerte, el nombre del vendedor, el peso y el valor;  mientras el anotador de la compra, va llevando su cuaderno con la información.  José peña, a $220.000, 130 kilos, etec.  Esto con el fin de llevar control en la compra, y asi va quedando debidamente registrado a quien se le compro,  a como se le pago y cuanta cantidad se compro. 

En algunas compras mientras se va pesando se va haciendo la tara; que no es más que el descuento en peso por el saco en donde esta el café empacado, o  al final si  son muchos los sacos comprados entonces  se desocupan y se pesan  y este peso se le descuenta al peso inicial, es decir queda el peso neto.

Una vez pesado el café; este  va a las pilas, los obreros de la compra los levantan, los llevan a las pilas, cortan la  cabuya o la fibra con que vienen amarrados los bultos, y los desocupan; allí  en ese momento los productores están muy atentos  ya que los obreros por   pereza o por velocidad, rompen con los filosos cuchillos los sacos, que los dejan inservibles  por lo que el productor siempre esta pendiente.

Pila de Café a granel Fot Int.

En las compras  hay dos o tres pilas de café que son  montones  de café a granel, allí se desocupan los sacos y en cada pila se coloca  un  tipo o calidad de café.

Una vez liquidado el   valor del café; se procede al pago, mismo que se hace en efectivo en la compra y de manera excepcional se entregaba y recibía  un cheque o vale temporal.

Como en todo negocio hay pánico, estrés y  expectativa por los precios, es como si se estuviera en la bolsa de valores; recuerdo hace unos años;  no sé ahora,  pero en ese época estaban los jugadores del café como  la Federación Nacional de Cafeteros, ubicada en donde antes fue el Club del educador o sea frente a la casa del Doctor Pineda en la subida para Santa Bárbara, la cooperativa de caficultores de Lengupá,  ubicada en plaza de mercado, las compras de Roberto Gutiérrez  ( más conocido como el comino) en santa Bárbara, la compra de  don Julio Gutiérrez, hermano de Comino,  en la plaza de mercado, la compra de don Nicolás Amórtegui; en la avenida Romero Hernández, ( Don Nicolás un comprador que llego a Miraflores procedente de la Sierra Cundinamarca y se estableció allí por varios años; esta compra fue después adquirida por Silverio Camacho), la compra de doña Anita de Pardo y su hijo  Jairo Pardo,  la compra de don Arquimedes Morales, en el ocobo  y  la compra de don Pablo Guzmán,  cerca a la plaza de mercado, 

Estos eran los principales compradores de la época, aunque había  muchos más medianos, pequeños  y pequeñitos pero casi todos dependían de los principales.

Conmutador  de Telecom operado por Cecilita. Fot Int.

En todas las compras se estaba a la expectativa de los precios en las trilladoras de Bogotá; y  se estaba en comunicación continua, a través de la telefonía local, o de Telecom; en esa época Telecom funcionaba en un local propiedad de la alcaldía municipal frente al parque; allí Telecom se identificaba con  un rotulo pequeño, de color   blanco, con letras azules y rojas; en donde trabajaba Cecilia Castillo ella operaba un conmutador de la época  en el que debía intercambiar conectores de colores diferentes y hacer puente entre operadoras de la región, e iba deciendo  aloooo… alloo.. tunjita?? aqui Miraflores...Aloo  tunjita... tunjitaaa? si aqui Miraflores, sumercé… ayúdeme con Bogotá….  mientras se hacia el intercambio, hablaban entre operadoras del clima y otros eventos y  uno esperaba la comunicación; ya cuando se tenía la comunicación; con el numero indicado en Bogotá, Cecilita  preguntaba 2223456 un momento que le hablan de larga distancia aquí  Miraflores;…. don pachito pase sumercé  a la cabina uno…  bueno era que no había mas sino una sola cabina….; y  allí se descargaba un teléfono pesado de color negro azabache  por donde nos comunicábamos.

Oficinas de Telecom Miraflores.
Cuando se lograba la comunicación todo era muy rápido solo se  identificaba uno con el contacto en la trilladora de Bogotá, y le preguntaba el precio del día,  entonces se pagaba la llamada y se salía rumbo a la compra con la noticia si subió, bajo o se mantenía el precio del café. La  fluctuación del precio;  estaba  regida como ahora por los mercados internacionales; entonces  había inteligencia  de mercados entre compradores para saber  a como pagaba uno y otro; la inteligencia de mercados se hacía mandando a un  joven a o a un niño hasta la compra de la competencia a escuchar  y a observar  pero siempre que pasara desapercibido tanto por los trabajadores como por el dueño de la compra para no levantar sospecha; lo que no sabían los otros era que todos los que hacían inteligencia eran detectados fácilmente y cuando se veían cerca se daba información errada; luego el investigador; debía averiguar el dato a como estaban pagando allí ese día, si la competencia había comprado mucho o poco café; pero también si había poca o mucha fila de vendedores ofreciendo  café. Esto permita tomar acciones en diferentes sentidos, por ejemplo, si había mucho café comprado, y mucha fila de vendedores, en una compra de la competencia; entonces uno podía mejorar un poco el precio para atraer a los vendedores a la compra de uno, pero también se calculaba la capacidad de compra de cada uno y entonces se podía asumir que tal vez ya no tenia mucho dinero para pagar de contado, lo que se aprovechaba para ofrecer un menor precio pero con dinero en efectivo… los juegos del mercado…. Con movimientos estratégicos.

La única compra que mantenía los precios muy estables era la Federación Nacional de Cafeteros;  pero allí solo ingresaban los cafés FEDERADOS es decir  los mejores cafés de la región, limpios, bien secos,  bien manejados en post cosecha; mientras los otros cafés eran más de tipo comercial sin dejar de ser todos de una buena calidad.

Café Pergamino Calidad Excelso del Lengupa. Fot. HR

En un día de mercado podía ocurrir de pronto un cambio de precio; es decir  se sabía que en Bogotá el café había bajado y de manera inmediata se regaba el chisme en todas las compras y por ende entre los vendedores y  de una  se le bajaba el precio al productor;  entonces venia el pánico todos querían vender, y los compradores aprovechaban para comprar no solo mas barato sino  al fiado. No ocurría lo contrario es decir si el precio subía, eso no  se daba a conocer fácilmente; pero si permita pagar algunos cafés de mejor calidad con un poco mas de precio pero no era lo común…, más estrategias de mercado

Luego allí en esas compras trabajábamos muchos  de los que estudiábamos y nos  rebuscábamos el billetico para el trago, la rumba, las novias, y demás.

Las vacaciones  estudiantiles; coincidían con  la cosecha cafetera; entonces trabajábamos  en lo relacionado  durante los días de compra  Jueves, Sábado y  Domingo; y los demás días de la semana al rio,  a la verbena popular, a buscar novias y a parrandear de lo lindo.

El trabajo era fuerte, rudo, y muy agitado desde el comienzo hasta el final; pero la paga era buena, razonable y suficiente para nuestros intereses, luego  valía la pena el esfuerzo.

 Continúa en la PARTE III

1 comentario:

María Ligia Ballesteros Barreto dijo...

En casa, ha sido una tradición el tostado del café. Por ello había que dejar siempre una reserva del de la venta. Seco el café, se pasa por la máquina de moler maíz, medianamente apretada, de tal manera que al paso por allí, se separe la corteza de la almendra. Se lleva a un canasto en donde con movimientos circulares y ayuda de aire (aventado) se separan los dos elementos. Se echa en un caldero y se lleva a fuego lento, revolviendo constantemente con un cucharón de palo, hasta obtener el tostado. En el momento en que está, se le agrega panela raspada y se revuelve; esto con el fin de acentuar el color, dar brillo y sabor. Ya frío, se muele y se almacena en recipientes de vidrio o de plástico. Aún mis padres conservan éste bonito proceso.