Anécdotas, Cuentos, Historias

domingo, 24 de junio de 2012

La piscina…...PARTE I


La piscina del Colegio… 

Miraflores desde siempre ha tenido cultura de agua; y los habitantes tuvimos que aprender a nadar en las diferentes fuentes hidrográficas de nuestro municipio. 

Desde niños algo muy importante que se debía aprender era a NADAR y  a falta de una piscina, los pozos veraneros que se formaban en el rio Lengupá como en las  quebradas de la Mocasía, La Tobasía, la Susía, la Rusa, eran los lugares preferidos y obligatorios para hacerlo; allí a los diferentes  lugares en donde año tras año  se formaban los  pozos  los niños íbamos a aprender a nadar, con la tutoría de otros mayores o de los padres o de los profesores de la escuela o el colegio. Porque los paseos al rio o a las quebradas no podían faltar  entonces  se iba  caminando hacia los pozos del Limonar en el río Lengupá, o a la Mocasía a los pozos denominados el Ombligo, el sapo o la quincha que quedaba más abajo del ombligo, o  bajo el puente de la Tobasía en la carretera que va hacia Páez

Esa cultura ancestral del agua y sus desafíos jugaba un papel importante dentro de la formación  personal, pues no saber nadar era algo asi como no saber leer,   luego  la gran mayoría  de los Mirafloreños sabemos nadar, unos más que otros pero todos nos defendemos en el agua.

Somos o éramos nadadores  de rio, de esos nadadores que la única técnica que se tiene es saber flotar, mover los brazos  y pies de manera ruda, fuerte  y poco armonizada que solo permite  ir de un lugar a otro dentro del agua y la  sobrevivencia en caso de una emergencia.

Todo esto  ocurría porque Miraflores no tenía desafortunadamente un piscina en donde este deporte de la natación se pudiera practicar adecuada y técnicamente. Luego la necesidad local, mas la cultura  despertó en alguien la idea de construir la primera piscina  del pueblo.

Bueno; mejor dicho la primera piscina grande amplia con características especiales para la práctica de la natación; porque ya existía en el pueblo una piscina especial en la que solo tenían acceso los mayores de edad que frecuentaban el lugar en donde estaba esta otra  piscina.

Esta piscina no era más que un tanque de agua construido en cemento y ladrillo que almacenaba  las aguas lluvias del invierno  mientras que en el verano era alimentado por agua del acueducto municipal; sus medidas eran más o menos de 3X5x1 metros;   y era usado como piscina no por los veraneantes, sino por los asiduos clientes de doña Rosario allí en su negocio LA CITA.

A la CITA llegaban los más diversos clientes a calmar las presiones hormonales  y a disfrutar en compañía de las damas que atendían el lugar y de paso hacían uso de  este tanque que todos le llamaban piscina; allí en la cita  y en la piscina de doña Rosario, era frecuente  encontrar a  médicos, abogados, jueces, policías, profesores, comerciantes, trabajadores, estudiantes y en varias ocasiones hasta el cura párroco del municipio, que después o antes de la faena amorosa disfrutaban de las aguas frescas, acompañados de buenos tragos y damas lujuriosas en paños menores o sin nada.

Todos los asiduos visitantes que se encontraban allí en donde doña Rosario, guardaban el secreto de sus furtivas actividades; y de manera tácita e inmediata quedaba firmado un pacto de sangre, de esos  que no se rompen porque todos tienen el mismo pecado y con ello protegerse de las lenguas chismosas, de la crítica social y del repudio  de las  damas  de la sociedad.

La idea de la construcción de una piscina municipal surge en cabeza del rector del colegio el profesor  Salvador Rodríguez, quien en compañía de otros profesores, buscan el apoyo de la secretaria  de educación departamental, la alcaldía municipal,  el instituto de deporte  de Boyacá, los padres de familia y por supuesto los alumnos. La idea que le asalta la cabeza al señor rector Rodriguez, se debido a que muchos jóvenes y niños de ese entonces,  se bañaban en las cristalinas y abundantes  aguas de este chorro o quebrada la Menudera, para ello represaban sus aguas de manera temporal con barro y piedra, y excavaban con palas y picos para formar  un pozo mas profundo en donde pudieran zambullirse, luego de ahí sale la idea de construir un gran tanque denominado piscina. En ese chorro  habían anguilas y pescados de diversos colores  tipo acuario, mismos que se fueron acabando al poco tiempo y definitivamente desaparecieron todos con el paso de los años.

Para la construcción, se asigno un lote de terreno en la parte superior del colegio sede el campin, que tenía como característica especial el paso de la quebrada LA MENUDERA; que podía abastecer  de agua permanente y cristalina la piscina, sin necesidad de mucho tratamiento.

La construcción se empezó  más o menos en el año 1970 o 71  a pico y pala; para la excavación se usó mano de obra estudiantil; es decir  a los estudiantes de la época se les  impuso la orden de hacer trabajos allí a cambio de nota de  algunas materias como educación física, manualidades y otras, también en varias ocasiones  se castigaron a muchos por su indisciplina  o por cualquier evento  no aceptado o tolerado por los profesores enviándolos a  picar y remover tierra por horas para la construcción de la piscina.

El municipio, la asociación de padres de familia, el departamento, el instituto del deporte de Boyacá y toda la sociedad local fueron protagonistas en la construcción de la piscina del colegio  que culminara años después mas o menos para el finales de 1974.

La excavación, la construcción con  hierro cemento y arena por montón, no sé en qué condiciones técnicas se hizo; la verdad nunca he sabido sobre  la participación de algún ingeniero,  o de planos, o de cálculos de resistencia; al parecer se hizo con la dirección de algunos maestros de obra locales, la  de algunos  de los profesores, y la fuerza bruta de  obreros y estudiantes.

Esta piscina después de tanto esfuerzo físico y económico  por  varios años al fin llego al punto de llenado o de prueba, sus dimensiones más o menos  de unos 25 metros de largo por  9 de ancho, la parte más profunda 4, 50 metros mientras que en la parte más superficial algo asi como 1 o  1,20 como máximo. 

Cuando se realizo la prueba y durante varios meses, esta obra tenia  los pisos y paredes recubiertas con cemento a la vista y asi  se puso  a disposición de los estudiantes y público en general.

La entrada del agua  se hacía por dos conductos que la transportaban  a través de tubos de GRES que  se conectaban a los tanques de purificación. Los tanques de purificación eran 3 o 4 tanques elaborados en ladrillo  a la vista, construidos  dentro de un cauce temporal de la quebrada , en donde se iniciaba el punto de captación, los tanques se llenaron de piedra bolón o bola o redonda  de diferente tamaño, que provenía del  rio Lengupá,  haciendo la función de filtro retenedor; luego  el agua entraba por los orificios de los tanques, y mediante el proceso  físico  de reposo y decantación, las partículas flotantes  se sedimentaban lentamente en cada tanque, y asi el agua cada vez más limpia pasaba de tanque en tanque hasta llegar al último tanque el cual estaba recubierto con cemento y de allí salían los tubos de gres que la conducían hasta  la piscina.

En época de invierno, se debía disponer de un trabajador que desviara  del punto de captación las aguas de la quebrada  hacia su cauce natural para evitar la entrada de aguas llenas de barro a los tanques de sedimentación y por ende a la piscina; ya que si esto ocurría, el fondo de la misma, quedaba lleno de lodo.

La salida del agua era por un orificio dispuesto en la parte superior del limite máximo de llenado   y de allí caía libremente al foso mayor de unos 5 metros de profundidad en donde había una válvula grande giratoria de color rojo que permitía la evacuación total del agua cuando había que hacer limpieza.

Con la piscina en funcionamiento, los paseos al rio y las quebradas bajaron de  calificación y entonces el paseo era los sábados y domingos ir al campin a tirar piscina, allí  dábamos rienda suelta a nuestras aptitudes  en el agua, jugábamos, y disfrutábamos mucho en compañía de  amigos, compañeros y compañeras del colegio.

El área adyacente a la piscina se cerró con alambre de púa y malla, para evitar la entrada no autorizada de personas, los estudiantes podíamos hacer uso de  las instalaciones gratis cuando teníamos clase de educación física o cuando nos colábamos por medio de la cerca de alambre, los particulares debían pagar un precio mayor  que  el de los estudiantes, las boletas las vendía Marina, quien trabajara  y viviera durante años en el Campin y en la puerta permanecía otro trabajador cuidando y  pidiendo las entradas.

En esta piscina se pudo poner en práctica el deporte de la natación ya que  en las clases de educación física el profesor de turno en ese entonces el profe Pulido nos enseñaba algunas técnicas elementales como aprender a respirar, movimientos sincronizados de pies y brazos flotación, nado mariposa, espalda, pecho ,libre etc.

En la semana cultural y  en otras ocasiones se hacían competencias de natación, asi mismo se preparaban allí los deportistas que representarían el colegio en los juegos intercolegiados en esta disciplina.

Allí practicaban con frecuencia algunos que eran buenos nadadores no de rio sino de piscina, como los miembros de la familia Klevens,  de la familia  Moreno Guzmán, algunas de las Fernández y otros más que no recuerdo exactamente.

Mientras que nosotros los nadadores de rio  jodiamos la vida, jugábamos, nos reíamos y veíamos con asombro y embebecimiento  como nadaban de bien todos estos participantes.

Continúa en la PARTE II....

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