Anécdotas, Cuentos, Historias

miércoles, 1 de agosto de 2012

70 AÑOS DE HISTORIA


70 AÑOS DE HISTORIA
FORMACIÓN, CULTURA Y SABIDURÍA


Colegio Sergio Camargo 19...? Fot. Aut. Desconocido.

En 1942, en un afortunado 27 de septiembre, nace en Miraflores el glorioso Colegio Sergio Camargo que toma su nombre en honor al General nacido en Iza – Boyacá el 26 de diciembre de 1832 pero que por esos designios del destino  fallece en Miraflores el 27 de septiembre de 1907

Al igual que este experimentado combatiente, nuestro colegio,  durante largos pero bien llevados 70 años de funcionamiento,  ha librado  múltiples batallas, buscando  siempre la excelencia, y formando a cientos de jóvenes que se abren campo aguerridamente dentro de la sociedad local, nacional e internacional.
Panoramica, fot. Autor desconocido.

Por sus salones y corredores han transitado muchos educadores, trabajadores y cientos de  estudiantes, que,  generación tras generación llevamos en el corazón  el orgullo de  haber  sido formados en su seno, o haber pertenecido a esa honrosa nómina, acumulando en la mente los recuerdos de múltiples vivencias que de alguna manera nos marcaron para siempre.
Bloque de Aulas Fot Autor desconocido.

En el colegio,  muchos vivimos los mejores años de nuestras vidas, ingresamos  siendo niños y salimos siendo hombres y mujeres orgullosos de haber alcanzado  la meta de ser bachilleres.

Los recuerdos  inolvidables en sus amplios y sencillos salones, de los laboratorios de física, química con lo elemental para aprender, pero que se han ido  adecuando con el pasar de los años y obedeciendo a las nuevas necesidades las aulas especializadas de informática y robótica, que  han contribuido al desarrollo tecnológico y científico de las nuevas generaciones, permitiéndoles traspasar fronteras valiéndoles importantes reconocimientos nacionales e internacionales.

Vista General Fot Ciro Franco.

Mis más intrínsecos recuerdos me transportan a los salones en donde librábamos batallas campales con semillas de pomarrosa, tiza, cascaras de naranja o almohadillas llenas de tiza, a los campos deportivos; la cancha de baloncesto, que además servía de lugar  para la formación de los estudiantes quienes corrían llevados por el sonido inconfundible de la campana de bronce  que con la puntualidad de un reloj suizo era tocada por Guillermo. Allí  jugábamos  diariamente  basquetbol, voleibol y otros  juegos a la hora del descanso; la cancha de fútbol, en donde formábamos para las izadas de bandera, jugábamos fútbol, corríamos, o nos castigaban dando tres o cuatro, y hasta mas vueltas, cuando hacíamos una pilatuna o llegábamos tarde a la formación matutina; también en la que ensayábamos las marchas, que acompañadas de la banda de guerra se convertían en el acontecimiento esperado para la conmemoración de las fiestas patrias en el municipio.

Presentación Patria Fot Ligia Ballesteros.

Como olvidarme de  la piscina, que  se hizo con el esfuerzo y la mano de obra estudiantil, para convertirse en el orgullo y deleite de todos, aquella que disfrutamos  nadando, tomando el sol, y admirando  los sensuales y bellos  cuerpos de las bañistas mientras se contoneaban o nadaban, o bien por el “huequito” que se hizo en la pared del vestier con el propósito de ver las nalgas y lactas peladas de muchas.

Otros lugares recordados como la estación de meteorología, que siempre fue un enigma, muy cerca de la cual en alguna época quisimos practicar Beisbol, allí, improvisamos un  diamante para la práctica incipiente de este deporte, la caseta de la cooperativa  en donde    a la hora del descanso hacíamos un tumulto y a gritos pedíamos  gaseosa con roscón y otras  golosinas, la sala de profesores, en donde guardaban los  tableros de ajedrez, y los balones para la práctica de deportes y por donde podíamos observar si ya había llegado  o estaba allí sentado tal o cual profesor, los  amplios patios y corredores, por donde caminábamos viendo las lindas estudiantes uniformadas con sus ceñidas blusas y falda a cuadros,  corta, mostrando las piernas, con medias blancas y zapatos negros; a los hombres no nos imponían un uniforme de diario ¡bueno, en esa época!, solo debíamos  mantener bien lustrados los zapatos, y un corte de cabello  corto, adecuado para la época.
Estudiantes en la Frontera  Fot Autor desconocido.

La ceiba milenaria,  testigo muda de  alegrías y tristezas, de amores  furtivos, inocentes, de encuentros amorosos apasionados y ardientes, punto de escondite de alumnos cuando se hacia alguna  pilatuna, pero también punto de observación distante por parte de profesores y estudiantes, El camino  de la entrada  al colegio en donde  sembramos muchos árboles, como pinos. Ocobos y otros, a los vecinos de las casas por donde nos escapábamos  o por donde entrabamos cuando llegábamos tarde.
Camino de entrada principal. Fot aut. Desconocido.

Con gratitud son recordados los trabajadores  que hacían parte de la nómina del colegio y lo mantenían en orden y aseado o se ocupaban de llamar puntualmente a estudiantes y docentes con el tin – tan de la campana como Marina, Trina y Guillermo, mismos que por todos sus años de trabajo, ya eran parte del inventario general del instituto.
Marina  Fot albun de  su familia.

Los profesores de diferentes áreas, la mayoría licenciados, profesores que en medio de muchas limitantes  nos enseñaron   y  transmitieron su conocimiento, unos legendarios y apreciados  como el profesor Salvador Rodríguez  y su hermano Fernando, Quico Martínez quien llegó desde Corozal –Sucre-, Ramón Díaz,  el profe Copete,  Salóm, Julio Pulido, Amanda Roa, Carmenza Valcárcel, Alcibíades Camacho, el profe Mendoza, ,  Graciela Alvarado, Elisa Castellanos, el profe Prieto, Cibel Camacho y su esposa Anita, Raúl Quintero, Susana Barreto y Crisanta López, entre muchos mas; otros legendarios pero no  tan apreciados como    el profe Lagos,  “el castalia”,  Manuel Villamarín, Bertha Buitrago, Omaira Barrera, “casco de buey”, Miguel Yenguimochi, “el mochilón”, "la cipote vaina" y otros mas que no recuerdo.


Toda esa diversidad cultural de los   educadores, de muchos rincones del país, las diferentes formas de ver la vida, y la distinta formación  de ellos, se encargaron de nuestra formación y fue, precisamente, esa diversidad y exuberancia, la que nos  permitió  aprender  no solo de la academia sino de la vida misma,  sin distingo, con ansia y con lucha  para enfrentarnos  y poner el pecho al mundo, allí en nuestro campus; fue esa universalidad de conocimiento, cultura, costumbres, formas de pensar y otros,  los que hicieron que cada uno de nosotros los alumnos  decidiéramos nuestros caminos y destinos; porque a decir verdad hasta  militares  como el profesor Vicente, tuvimos dándonos clases y no precisamente  sobre milicia.

Orgullosa estudiante. Fot Autor desconocido.

En cuanto a los estudiantes, muchos, cada uno con  sus propias historias y vivencias, con su grupo de amigos y compañeros de curso y de colegio, que fueron  llenando día a día,  año tras año las paginas blancas de la historia del colegio  durante estos setenta años.

Fuimos  los estudiantes esa masa que  pudo criticar, defender, exigir  derechos y deberes, por parte del municipio, el departamento y el estado, como en cierta ocasión, cuando querían mover a  un profesor, académicamente  bien formado y con valores morales y éticos por otro de  dudosa reputación, entonces hicimos  en un esténcil  un comunicado que  imprimimos en el mimeógrafo del Dr. Rafael Barreto, mismo  que nos valió  un llamado de atención fuerte, pero también el logro de no dejar mover a Quico Martínez de su lugar.

Otras acciones similares como  cuando debimos dar la pelea para que  fueran nombrados profesores para diferentes áreas, o  para pedir presupuesto y  dotación para los laboratorios de física y química, acciones que emprendimos con manifestaciones públicas por la calle y frente al palacio municipal; en otras ocasiones con la toma de la parroquia San Joaquín de Miraflores,  acompañada de una huelga de hambre, que fue burlada por cuenta del muchacho que a diario se pavoneaba frente a los huelguistas con un canasto lleno de roscones frescos, y su agradable olor  traicionaba el mediático ideal y así se colaba por los sentidos de esos cuerpos hambrientos que   no soportaban y  debían consumir algo mientras terminaba la operación , misma que tuvo un impacto social no solo a nivel local y regional sino nacional, hasta allí, al parque principal   de Miraflores y al templo San Joaquín llegaron los reporteros de Caracol Radio a  realizar su  noticia que reflejaría la inconformidad y el motivo  de esta toma pacífica al templo y, que como era de esperarse, concluiría con la atención y pronta resolución de la problemática y, de manera favorable, a los intereses del estudiantado.

Parroquia San Joaquin. Fot Myriam Vargas.
El colegio  ha  formado con orgullo, y decisión a muchos estudiantes destacados  en actividades académicas y deportivas, hoy profesionales íntegros, sobresalientes y dignos, tuvimos por varios años representación en las justas deportivas de los intercolegiados  departamentales y fuimos destacados en disciplinas como   natación,  fútbol  y  baloncesto,  carreras de los 100 metros y otras, a pesar de las limitaciones económicas tanto del deportista como de la institución misma.

En los últimos años, hemos conocido con orgullo verdaderos campeones mundiales de la informática y la robótica; estudiantes que se  han destacado  en los resultados de las pruebas de estado ICFES, frente a   otros colegios de mayor jerarquía y tradición a nivel nacional; el Sergio Camargo, además,  es el colegio con el más alto porcentaje de egresados profesionales   de toda la región, estudiantes que han llegado  a las aulas  de universidades públicas y privadas con  ganas de triunfar, con ganas de aprender, de terminar sus estudios y de servirle al país.

Campeones de robotica fot. Myriam Vargas.

Nuestro grupo  generacional ingresó  al colegio entre el año 1970 y 1979 siendo la gran  mayoría unos niños entre los 11 y los 13 años como máximo, con muchas expectativas, fuimos de las promociones que impusieron un ritmo y un récord dentro de la historia contada hasta esa fecha,  en las que mayor cantidad de estudiantes entramos a las universidades públicas y privadas dentro y fuera del país, fuimos  parte de esa generación que desde los primeros años tenían el suficiente criterio para defender lo nuestro, defender el derecho a recibir educación;  esa  generación que  vivió, sintió, disfrutó y rompió reglas y paradigmas , pero que siempre actuó con  la responsabilidad de estudiar, de cumplir a cabalidad y con seriedad sus compromisos académicos, familiares y personales.

Bachiller 1980 fot Hector Roldan.
Pertenecemos a esa generación que evolucionó con el mundo, con los cambios, tecnológicos, pasamos del tocadiscos de baterías o pilas a la grabadora, de la grabadora  al equipo de sonido, de los casetes  al CD, al ipod… Pasamos  del  teléfono de manivela,  al  de disco, al celular y al iphone,  vivimos la época de PEACE AND LOVE, pasamos  de la música de tiple y guitarra a la  música de Hendrix, los Beatles, Santana, entre otros; bailamos al ritmo de Bovea y sus vallenatos, del Cuarteto Imperial,  Alfredo Gutiérrez, Los Melódicos, los ocho de Colombia, Los Tupamaros,  Galaxia 2000, pasando por una amplia gama de vallenato, Rock, Metal, y demás,  tuvimos la fortuna de ver, sentir y vivir  los primeros  cambios generacionales relacionados con Rock and roll, drogas y  sexo, pasar de los tabúes ancestrales, a la libertad  de Ublime.
Escudo actual. del Sergio Camargo.


Mi  colegio, nuestro colegio y el de  las futuras generaciones: el  Sergio Camargo, fue, es y será siempre un nido  de enseñanza, un  manantial de conocimiento, un mundo  perdurable de aprendizaje,  un universo infinito de recuerdos  indestructibles que  de generación en generación desde hace 70 años vive en todos  quienes hemos  tenido el privilegio de ser alumnos o de quienes han puesto su vida al servicio del mismo como trabajadores o  empleados  de esta gran institución y vivirá por muchas generaciones mas  mientras exista Miraflores.

¡FELIZ ANIVERSARIO GLORIOSO SERGIO CAMARGO!

Desde acá  evoco con nostalgia los años dorados que pase allí  y ansío retroceder el tiempo para  volver a disfrutar esos inolvidables y maravillosos años juveniles, en donde  sus aulas,  patios y contornos,  sus paredes, techos, puertas y ventanas, la ceiba y demás, fueron los testigos directos y mudos de mis primeras declaraciones de amor, de mis primeros besos y caricias, de muchos amores reales  y platónicos, de muchas  amigas admiradas, de muchos amores emprendidos y  de mis mas grandes sueños y anhelos de ser adulto y profesional rápidamente.

** Especial agradecimiento en este relato a  Angela Patricia Garzon y a todos los propietarios de las fotografias


jueves, 26 de julio de 2012

LA CHAMPA.


LA CHAMPA.
La champa Fot. Myriam Vargas. Miraflores.
Ese fruto  de sabor exótico que  con solo verlo y pensar en ello   pone a funcionar  la producción de saliva como cuando uno ve a alguien consumiendo limón directamente.

La champa o  comúnmente llamada Chamba, (Campomanesia  Lineatifolia) la hemos considerado como una fruta única y propia  que identifica a  la región del Lengupá , pero en especial a  Miraflores, todos soñamos con un gran sorbete de esta  delicia, o con un helado de la misma fruta.

Hace años, unos de los pocos que hacían los famosos helados de champa en Miraflores, era la esposa de Don Pablo Barreto  en la esquina del parque principal, frente a la alcaldía municipal bajando por la calle de la consistorial; allí legábamos grandes y chicos a comprar ese delicioso manjar Mirafloreño; al volverse famosos los helados de esta fruta que  se veía como algo insignificante, otras heladerías  copiaron la  idea y  poco a poco se fue volviendo muy comercial este tipo de helados en todos los puntos de venta.

El fruto  que se cosecha una o máximo dos veces en el año,  era usado en todas nuestras casas para hacer  ese delicioso sorbete o jugo de fruta   batido  con leche, mismo que nos era servido bien a la hora del almuerzo o   a la media mañana o por la tarde, por lo que  desde siempre ha sido la Champa, parte de nuestra dieta, de nuestra cultura culinaria y hoy gracias a dios orgullo de  Miraflores.

Cuando estudiaba en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá,  entre los años  1984  al 1990  todos los años para la  cosecha, de la fruta en  Miraflores  alistaba viaje y  en la plaza de mercado compraba un montón de fruta fresca, que  llevaba a   la casa y con la ayuda de  dos señoras la despulpábamos y empacábamos en bolsas plásticas en cantidades de libra, que después  congelaba y cuando regresaba a Bogotá nuevamente, la llevaba bien acomodada en termos  especiales para que no  se perdiera la cadena de frio. Mientras duraba el viaje.

Esta pulpa  de  fruta de champa bien refrigerada y empacada,  la vendía por libras a la persona que  era la propietaria de la cafetería de la facultad de Agronomía en ese entonces; después de que  la  administración de la Universidad Nacional de Colombia  quitara la cafetería central en donde nos proveían alimentos a los estudiantes y  a cambio  en cada facultad  montó  cafeterías particulares para  suplir  esta necesidad estudiantil. Allí en la cafetería de la facultad,  les indique como hacer el  famoso jugo de champa y aprendiendo inmediatamente, lo empezaron a comercializar;  todos los  compradores y degustadores, se preguntaban y esto qué es?  como se llama? de donde salió? En donde se cultiva?  que fruta es? que sabe muy rico!;  uno  de mis profesores cuando   lo probo   e investigo de donde había salido la fruta, me llamo para hablar sobre el tema  y describió su sabor como una mezcla entre   guayaba, maracuyá y guanábana.  Los jugos se vendían en tiempo record  y  me pedían mas  y mas pulpa pero  desafortunadamente la cosecha era  muy corta  y  mi capacidad logística muy pequeña  lo que limitaba el suministro permanente de la famosa PULPA DE CHAMPA que era muy  solicitada por todos los que  compraban allí  sus alimentos y tenían el privilegio y placer de  saborearla.

En ese entonces  y por sugerencia de uno de mis profesores mi  proyecto de grado era realizar  una investigación sobre esta exótica fruta, ya que  empezaba en el país a ponerse de moda la fruticultura y en especial la de frutas exóticas como la pithaya,  la guanábana etec. Al dar inicio al proyecto encontré grandes limitaciones debido a la  escasa o nula información básica que permitiera  tener un punto de partida inicial, por lo que el proyecto quedo allí, cambiando mi  investigación del cultivo de la champa hacia otro muy  promisorio   el cultivo de la Guanábana.

Con el producto de la venta de las muchas libras de pulpa de fruta de champa, que  comercializaba en un solo punto obtenía dinero suficiente para poder  parrandear  y ayudar en algo para mis estudios, más para parrandear que para los estudios a decir verdad. A esta pulpa  empacada le coloque el nombre comercial "Frutica`s del campo". y le hice un logo que ponía  sobre las bolsas adherido con cinta adhesiva; fue  tan  bueno el mercadeo de esta pulpa de champa, que las  utilidades me permitían en esa época viajar con frecuencia en avión desde Bogotá a Cali a visitar a una de las novias de ese entonces. 

Hoy estando lejos de mi patria grande y de mi patria chica  añoro tener sobre  mi mesa del comedor a la hora del almuerzo, o  de la comida, o a cualquier hora del día un gran vaso lleno de este jugo  cargado de sabor y de nostalgia; entonces debo conformarme con ver las  fotografías del FB y pasar saliva por un largo tiempo mientras mi mente  recuerda y evoca  su sabor y mi paladar y cuerpo  lo pide como  cuando se  requiere  de un analgésico para calmar el  dolor rápidamente.

viernes, 13 de julio de 2012

CARMEN TORRES VACA.



Miraflores Boyaca Fot Miraflores.
Doña Carmen Torres Vaca nacida en Miraflores Boyacá el 31 de julio de 19…?
Una  mujer de familia pobre, humilde y trabajadora, nació con una gran limitación física y mental que  no le permitió ir a  la escuela, por lo que debió aprender a trabajar desde muy niña en todas las labores del campo.

Desde muy niña,  y por la necesidad  económica de su familia, que sumado a su limitación física,  debió hacer muchas labores propias de las familias campesinas allí en su vereda natal. Después de la violencia y abandonada por sus padres quienes fallecieron, llego al área urbana  a vivir con su hermano medio Ricardo Vaca a la casa de su madrina de bautismo, por el lado de Santa Bárbara más o menos a unas dos  o tres casas de la capilla, saliendo para la Mocasía a mano derecha. Su madrina hacia o fabricaba lazos  de fique que trenzaba con una tarabita y los cuales vendía los días de mercado por  la calle de la consistorial, cuando aun existía el muro de la propiedad de don Pablo Barreto o en la plaza de mercado del pueblo.

Capilla Santa Barbara Fot Myriam Vargas.
Tiempo  después   fue llevada a trabajar a una casa de unos personajes locales, todos los días Carmen Torres Vaca debía levantarse temprano, hacer labores como recoger leña, prender el fogón, dar de comer a las gallinas y a los cerdos, cargar la leche, ayudar a recoger las cosechas y los días de mercado acompañar a los patrones a la plaza   y llevar a sus espaldas, sobre sus hombros o  en sus brazos los canastos pesados llenos de yuca, papa, plátano, frutas y hortalizas.
Vecindario de Carmen camino a su casa Fot Lig Ballesteros.
Así durante unos años debió trabajar para ganarse el sustento diario ya que por su labor  jamás le fue reconocido peso alguno,  el trabajo  siempre le fue cancelado con  comida, algo de ropa y un lugar en muy regulares condiciones en donde se alojaba, injusticias que debió aceptar ya que por su limitación jamás pudo expresar su inconformidad, más que con algunas palabras incipientes y acciones desmedidas momentáneas.

Cansada de  su excesivo trabajo y de la injustica, regresa a donde su madrina a ayudarle nuevamente, pero al poco tiempo queda en embarazo, mismo que fue producto del abuso  sexual por parte de algunos trabajadores municipales que prestaban el servicio de recolección de  basuras. Embarazos que  fueron repetidos en varias ocasiones.
Vecindario de Carmen Fot Myriam vargas.
Sus varios hijos 2 o 3  luego  de su nacimiento, debido a la gran limitación física y mental de Carmen, perdieron la vida, su madrina quien era la persona que le ayudaba, debía salir a comercializar los  lazos  de fique producto del trabajo, luego Carmen  se quedaba sola con su hijo y cuando esto ocurría y los niños lloraban, les amamantaba sin problema alguno por instinto maternal, pero no realizaba el proceso  normal  después de la toma de alimentos  llamado comúnmente “sacar los gases a los bebes” por lo que estos lloraban inconsolablemente hasta que se enojaba  y diciéndole  en su lenguaje incipiente “paputa”, los tiraba sobre la cama violentamente, según contaban algunos “los pobres niños en el golpe se reventaban por dentro, enfermaban y morían al poco tiempo”.

En su último embarazo, fue atendida por  el Doctor Ortiz,  un profesional de prestigio local, no solo por su  habilidad medica, sino por su forma de  ejercer la profesión y su particular forma de disfrutar la vida después de sus tragos. EL Dr. Ortiz como se le conocía,  era propietario de un vehículo  comando marca jeep de color verde chillón con blanco en el que se trasladaba de un lugar a otro y cuando estaba bien ebrio, por todas las calles del pueblo lo conducía a alta velocidad pero  en reversa… este médico era  famoso por sus tomatas, por su vehículo, por su habilidad  de conducir en reversa y por la destreza  en la atención de pacientes aun estando con altos niveles de licor.

El Dr Ortiz  en la atención a Carmen de su último embarazo, procedió de manera inconsulta, pero con la responsabilidad social,  al ver cómo Carmen perdía un hijo tras otro debido a su incapacidad, tomo la determinación de ligarle las trompas  y con ello evitar más embarazos  en la paciente.

Carmen en medio de su limitación entendía perfectamente que habían realizado un procedimiento en su organismo que  no le permitía tener hijos, por lo que siempre que veía al Dr. Ortiz le gritaba en medio de su incipiente lenguaje “paputa no bb aquí” mientras  con sus dos manos señalaba y se tomaba el estomago y el Dr. Ortiz, debía salir del lugar en donde estuviera por que Carmen le ponía cantaleta todo el tiempo.

Camino recorrido por años Fot Miraflores.
Después de varios años de trabajo,  la pérdida de sus hijos, la cirugía de sus trompas, la muerte de su hermano  y la muerte de  su madrina, fue llevada al ancianato municipal siendo aun joven. Allí le proveían alimento, ropa y techo digno, pero igual debía colaborar  no solo en lo relacionado con todas las labores domesticas propias del lugar, sino con otras dependencias como la iglesia y el convento en donde Vivian las monjas de la comunidad local. Y siempre todos los días de mercado ir a la plaza a cargar los canastos llenos de mercado  que eran adquiridos o donados para alimentar a los ancianos del lugar, las monjas del convento local, y el hospital.
Su morada Ancianato San Jose Fot . Miraflores.
Carmen era vista con frecuencia en  varios lugares pidiendo su limosna, cargando los canastos del mercado  desde la plaza hasta las diferentes casas, al ancianato y al hospital,  también era vista  con frecuencia en la iglesia del pueblo, llevando  canastos con mercado o con pollitos que no dejaban de chillar, allí en la iglesia  se le veía comulgar  o por lo menos hacer la fila para  recibir el cuerpo de Cristo, mismo que algunas veces era negado por su comportamiento dentro del templo.

Cuando llego a Miraflores un sacerdote de nombre Bernardo Arbeláez Saldarriaga,  fue este quien trato de enseñarle algunos ejercicios vocales que le permitieran expresarse con palabras, ya que esta limitación debe ser tratada con terapia, que   de manera lenta va mejorando la dicción,  ejercicios que consisten en usar palabras cortas  y con combinaciones entre  consonantes,  o trabalenguas que igualmente se utilizan en la educación de locutores de radio y periodistas a fin de que literalmente la lengua se suelte como se dice popularmente, entonces Saldarriaga, le enseña dentro de los varios ejercicios  “bra, bre, bri,  cra, cri, cro y a decir entre otros mas caraca, caracai, Caracao, la lora grita cacao”, Carmen muy aplicada aprendió   a decir este medio trabalenguas por lo que  orgullosa salía por el pueblo a gritar. “caraca caracai, Caracao”,  y desde ese entonces  todos niños le empezamos a llamar la “CARACAO” mientras  ella ofendida cuando se mofaban o le gritaban Caracao corría tras los niños y  tiraba piedra para alejarlos.
Carmen Torres Vaca.. Fot  Miraflores.
Carmen Torres Vaca o LA CARACAO,  vivió hasta hace pocos años,  siempre  fue muy servicial, y se supo ganar el aprecio y cariño de varios lugareños, por lo que cuando pasaba por una  casa le daban algo de dinero, o alimentos,  y si era por una cantina le brindaban una gaseosa y a veces hasta una cerveza;  con el dinero que  recogía  de la limosna, ella  junto con la directora, compraban pollitos pequeños, los cuales siempre cuidaba con mucho esmero hasta que estuvieran grandes, los mismos que  compartía con alegría y sin egoísmo  con todos los ancianos  que eran sus compañeros en el ancianato San José; y se enojaba mucho  cuando no ponían suficiente pollo a sus compañeros en el plato, enojo que era expresado con movimiento fuerte  de sus manos, con sus incipientes palabras soeces, y  con la salida repentina del  lugar  hacia la calle gritando  “caracai caracai Caracao”. Frase que tomó  y uso siempre para poder expresar lo que sentía su corazón.
En Su labor . Fot Miraflores.
Carmen Torres Vaca ciudadana Mirafloreña, debidamente cedulada,  participaba  en todas las elecciones,  con su voto como los demás moradores del ancianato los cuales en el día de elecciones eran debidamente arreglados, y trasladados hasta el parque central, bien en carros, alzados  a tuta, o llevados al hombro, en camilla, sillas de ruedas y en muchas ocasiones hasta en carretillas;  ese día se volvían verdaderamente importantes para los politiqueros locales mientras depositaban el voto  y  por supuesto  no importaba si en el traslado  algún ancianito se popociaba o tenia algún percance,  lo importante era no dejar perder esos voticos; allí en las respectivas mesas de votación ejercían el sagrado derecho de elegir, solo que no elegían ellos sino  sus acompañantes, personajes que aprovechaban la incapacidad de muchos de ellos  y hacían depositar el voto a las urnas  de madera, cuando este era  realizado por listas en papelitos, los cuales iban bien doblados y dispuestos en un sobre pequeño para las  diferentes corporaciones.
Cedula de  Carmen Torres Vaca. cortesia de Myriam Vargas.
En muchos comicios, después de que  los ancianos ejercían el derecho del voto, los politiqueros los dejaban  en las calles al rededor del parque literalmente BOTADOS y muchos ciudadanos debían llevarlos por cuenta propia y por labor  humanitaria nuevamente al ancianato. 
Cédula Cortesía de Myriam Vargas.
No se  tiempdespués como lo hacían, cuando ya el voto era marcando un tarjetón,  pero si se que estos votos, aun siguen siendo validos para la definición  electoral del momento y los políticos de turno como los de antes, en ese día no les importa llenarse de pie a cabeza del popo de los  ancianos con el fin de obtener sus beneficios.
Compartiendo Fot Miraflores.
La Caracao permaneció  viviendo desde ese entonces  y por muchos años en el ancianato local gracias a la misericordia de quienes han estado allí al frente de esta obra y   a la bondad de muchos de los ciudadanos locales que  aportan  dinero, alimentos, vestuario, medicamentos y demás;  y aunque no son  suficientes para  satisfacer las necesidades básicas de quienes allí permanecen, si son un paliativo temporal dentro de las múltiples necesidades requeridas.

Sus ultimos Dias. Fot Cristian Rojas E.
Carmen Torres Vaca, La Caracao, un personaje más de Miraflores, que vistió con faldas y vestidos largos  y siempre encima un delantal de múltiples colores vivos y jamas le pudo faltar su sombrero asegurado con barbuquejo,  su sombrilla,  sus aretes largos, sus anillos en casi todos los dedos y el montón de collares coloridos colgando de su cuello. Finalmente falleció  anciana, dejando gratos recuerdos entre  toda la población  local, a CARMEN TORRES VACA  la recordaremos más fácilmente por su  moquete de pila la CARACAO y la llevaremos con cariño y  aprecio siempre. Que El señor le tenga en su lugar y Q.P.D.

domingo, 8 de julio de 2012

La Cita.


CON  ROSARIOS.*
Hace años,  al igual que ahora, en todos los municipios  productores de café principalmente, o donde había una economía pujante, los establecimientos de venta de licor , juego y sexo, llegaban, se establecían y prosperaban muy rápidamente; los establecimientos  que no faltan en un pueblo grande, mediano o pequeño, son las cantinas, los billares  y las casas de amor; por supuesto Miraflores jamás fue la excepción, allí desde hace varios años hacen presencia estos tres tipos de establecimientos , ligados uno con otro y estos a la vez ligados a la economía local, que  está vinculada con el trabajo y todos  estos en su conjunto ligados de manera directa a la hombría y al machismo.

La economía local  producto del trabajo de  su gente, la dedicación al  trabajo y al ahorro.  el esfuerzo y sacrificio  que sumado a lo prodigioso del clima y sus  fértiles tierras, hizo de  esta región un lugar en donde se movía el dinero  que salía  de las actividades como las del algodón, el café, la caña, la madera y el ganado; esto permitió  ampliar más el comercio, la construcción y el desarrollo local;  y  ahora en los últimos años  se ha sumado la infraestructura petrolera y el paso del petróleo por nuestras ricas tierras.

Todo este conjunto especial trajo  consigo los negocios que  le sacan de entre las manos el dinero a  su gente, pero que también permiten los desahogos, la diversión,   y el entretenimiento  necesario después de las arduas jornadas de trabajo.

En Miraflores  desde hace muchos años, la presencia de personas que ejercen la profesión más antigua del mundo, han estado allí presentes y han ejercido o ejercieron su oficio en dos casas  que  se ubicaron a las  dos salidas del pueblo, una por el lado de la Mocasía y otra por la salida hacia Páez. Lugares, debidamente aprobados por la municipalidad, repudiados por las damas locales y apreciados  y muy visitados por los hombres del pueblo.

Las  famosas casas,  llamadas casas de citas eran lugares en donde  se prestaban los servicios sexuales a todos los hombres necesitados, apresurados y presionados hormonalmente, por descargar las gónadas y saciar su apetito carnal  y ese instinto animal que se lleva dentro.  Pero también se prestaban los servicios  de compañía para aquellos que solo buscaban la compañía y comprensión femenina acompañada de palabras tiernas, amorosas, sensuales, exóticas y de aliento que no lograban encontrar en sus parejas.

Luego  la presencia de  las damas que prestaban estos servicios era muy común y corriente, las damas  provenían de diversas regiones del país, y eran reclutadas por alguien en la capital  Bogotá; y a su vez contactadas por las matronas de los lugares Las dos damas Rosario; quienes hacían su viaje expreso hasta la capital, para luego llevarlas a Miraflores e instalarlas en la CITA  y allí prestar los servicios solicitados por los visitantes.

Las casas de citas en Miraflores tenían algo particular las dos matronas  propietarias eran llamadas con el mismo nombre,  ROSARIO y eran competencia  una con otra como en cualquier negocio; luego la cantidad  de clientes,  y por supuesto los ingresos, dependían de la disponibilidad de mujeres, de la belleza contratada, de la frescura presentada  y por supuesto de la atención brindada.

Las casas eran casas de construcción sencilla y muy rudimentaria, que en el día permanecían cerradas  al público y en la noche en su puerta alumbraba  un pequeño bombillo de luz rojiza, o azul,   que indicaba  que  ya estaba abierto el lugar. 

Este lugar era visitado por  clientes de género masculino, con la mayor diversidad de trabajos y profesiones tales  como médicos, abogados, ingenieros, profesores de la escuela y del colegio, jueces, comerciantes, policías, trabajadores, conductores, obreros, estudiantes y en varias ocasiones hasta el sacerdote de turno.

Historias sobre las visitas a donde doña rosario hay muchas, porque fue también ese lugar, y ese personaje que  hizo parte del desarrollo local   y de la historia local, que  conoció las mas secretas historias, debilidades y fortalezas de cada uno de sus clientes, los cuales siempre trato con respeto y aprecio.

Allí a la casa de citas  de la  salida hacia Páez, se llegaba por un camino empedrado  y la visita era por curiosidad, por  costumbre, por necesidad, o simplemente por diversión, luego había clientes diversos  con historias diversas. Como la historia del profesor Ramón y la de otros tantos profesores  y profesionales que eran clientes VIP y que  podían  disfrutar de suculentos tragos y alimentos en paños menores y en compañía de las damiselas dentro del tanque de almacenamiento de agua llamado piscina; también  estaban los que  por curiosidad entraban, pero por falta de dinero no tenían acceso a  los servicios  luego  si no había dinero de por medio, el cliente debía salir rápidamente del lugar o era sacado,  por que allí se llegaba a dejar el dinero  o se consume trago,  o  va a la cama,  o se va para afuera no se aceptaban solo mirones  ni tocones.

A  Miraflores  llego un profesor   llamado Segundo Simón Bolívar; el cual rápidamente se convirtió por referencia de Ramoncito en un cliente VIP  del lugar y en una ocasión se encontró con otro cliente por allí en uno de los salones, Ramón quien era conocido y compañero de los dos, los presento  entonces el profe Bolívar se presenta como debía ser con su nombre "Segundo Simón Bolívar" pero el interlocutor  de nombre Antonio,pensó que le estaba tomando del pelo y  después de escucharlo cuando le  correspondió el turno se presento mucho gusto,  "Segundo Antonio Nariño" y esta que esta con migo es "Manuelita" pero por esta noche no la puede tener porque es solo mía, los que estaban ahí soltaron la risa y los dos nuevos conocidos quedaron de amigos por siempre por  tamaño coincidencia del encuentro entre estos tres personajes de la historia Simón Bolívar, Antonio Nariño Y Manuelita.

Cuando unos estudiantes bajaron una noche a calmar los deseos carnales, por supuesto  con poca disponibilidad de dinero , entraron al lugar y lo primero que hicieron fue llamar a la propietaria del lugar para preguntar cuánto valía la cerveza, el trago  y por supuesto el momento de pasión con alguna dama; Doña Rosario  muy atenta les comunica los precios, allí la cerveza y todos los licores, costaban hasta tres veces más que lo que valía en una cafetería y era mucho más alto el valor dependiendo del marrano. Luego después de escuchar los diferentes precios Cerveza a 15, aguardiente a 100 y la niña 250, alguno de ellos le replico que si  había una posibilidad de tener un menor precio por la dama, ya que tenía disponible 70  es decir para dos cervezas y solo 50 para la dama. Doña Rosario le dijo; si espere un momentico y le pego un grito a una de  las trabajadoras diciéndole, "hágame el favor y me trae la muñeca de palo para este pobre muchacho por que no tiene para pagar una de carne"… y lo saco del lugar  a escobazos.

Doña Rosario;  tenia a todas sus colaboradoras siempre en las mejores condiciones físicas y sanitarias;  cada ocho días se veía salir de  la CITA, subir a la plaza de  mercado acompañada de unas 6 o 7  de ellas  todas bien pintadas, bien vestidas, entaconadas y perfumadas, con destino hacia el Hospital Elías Olarte , en donde se les hacia el respectivo control sanitario, ese día en el hospital muchas personas que estaban por allí esperando ser atendidas por los médicos de turno, aplazaban las citas ya que el hecho de compartir espacio con todas estas bandidas les causaba angustia, repudio y asco.

Después de la respectiva consulta,  la matrona y toda su recua  de acompañantes como se les decía  popularmente, salían hacia el parque principal  entraban a los almacenes a comprar y daban  varias vueltas por el parque principal y otras calles, contoneando la cadera, mostrando su carné de sanidad,  coqueteando, mandando besos y diciendo piropos a cuanto  hombre joven, adulto y viejo estuviera por allí. Los hombres solitarios o en grupo  no dejaban de verlas, se reían con ellas, les decían cosas y les observaban desde el pelo hasta la punta de los pies como dice la canción, se hacían comentarios morbosos  y a veces impertinentes de los atributos que ellas estaban poniendo en venta principalmente, lo voluminoso de  su trasero, lo grueso  y largo de sus piernas  y  el tamaño de sus lactas

Las Damas del pueblo criticaban, se hacían cruces, torcían la cara y decían cosas sobre las pobres bandidas, eso  sí, sin quitarles el ojo de encima y silenciosamente admirar  y tal vez envidiar como se  podían contonear y mover armónica y sensualmente las caderas  y traseros metidos dentro de sus  vestidos o pantalones  bien apretados e iban acotando con voz sarcástica  que será lo que los hombres les ven  a estas guarichas… uyyyy que hombres más sucios, quien sabe que es lo que les dan esas indias.

En ese entonces no había publicaciones especializadas en esos temas y menos virtuales en donde se pudieran exponer los ejemplares con todos sus atributos, luego la manera más fácil de comercializar el producto era  mostrándolo en vivo y en directo y ese era el fin de estos famosos paseos por el pueblo, pero tenían un valor agregado, el hecho de tener  debidamente actualizado su carné de sanidad, ya que eso le daba ese toque de seguridad para que los clientes fueran con más confianza, lo que sumado al  coqueto, a la insinuación y los piropos directos por parte de las susodichas, hacían que este método de comercialización fuera muy eficiente.

El lugar muy en el fondo era aceptado también por las mujeres del pueblo, ya que decían que era  necesario que  estas trabajadoras sexuales  estuvieran allí  cumpliendo su labor ya que eso  permitía que las mujeres de bien no fueran acechadas, perseguidas y abusadas por parte de los   hombres necesitados de calmar los instintos  sexuales

Allí a la cita  se llegaba por diversión era como entrar a cualquier otra cantina a tomar cerveza o aguardiente, solo que los precios muy altos, de paso se echaba una bailadita bien apretadita con la pareja  y si el paciente lo deseaba y tenía el dinero podía pasar al segundo nivel a disfrutar por un momento luego si eso ocurría, allí quedaba sepultado para siempre en los huecos de  doña Rosario, todo el dinero fruto de su trabajo.


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este relato se ha podido hacer gracias a la colaboración de varios de mis lectores, quienes han participado activamente y han aportado vivencias y hechos no conocidos  públicamente. Por obvias razones no puedo mencionar quienes son pero si puedo agradecer infinitamente toda  su contribución