Anécdotas, Cuentos, Historias

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lunes, 24 de septiembre de 2012

Colegio Sergio Camargo.


Un manantial de conocimiento.
Fotografía de Ciro Franco.

En enero de 1975, a la edad de 11 años, después de haber terminado la primaria en la escuela pública Rafael Uribe Uribe, me levantaron muy temprano, me hicieron poner ropa nueva, me llevaron al médico, me mandaron cortar el cabello en la peluquería de don Guillermo Barreto, gerente local de Transportes Bolívar y dueño de un almacén y peluquería en el parque central del municipio de Miraflores.

El motivo de todo ese movimiento, era porque ese día, sería matriculado en el INSTITUTO INTEGRADO SERGIO CAMARGO; para  iniciar mis estudios de bachillerato.  Después de tener todos los requisitos, mi mamá y yo hicimos la fila a la entrada del colegio, en la sede del centro en donde quedaban las instalaciones principales del colegio; Rectoría, Secretaría y Tesorería.  

Con los documentos en mano, notas de quinto primaria, registro civil de nacimiento, certificado médico, dos fotografías tamaño cédula en blanco y negro, tarjeta de identidad y el pago de la matrícula esperamos hasta que llegó el turno de entregar los documentos, llenar el formulario de la matrícula y estampar la firma de los padres o acudientes.

Y ahí, solo hasta ahí, se pudo decir que ya era un alumno del SERGIO para iniciar el año lectivo. Mientras todo esto ocurría, los padres hablaban sobre las diferentes experiencias y expectativas; en tanto, nosotros los novatos escuchábamos con asombro las historias de profesores, y demás anécdotas contadas por los alumnos experimentados.

La entrada al colegio era un asunto   que nos llenaba de miedo, expectativa y ansias por  tener y recibir nuevas experiencias; el hecho de recibir clase de diferentes profesores, y  el de poder aprender  un idioma diferente, de aprender biología, química , física, inglés, álgebra, cálculo, trigonometría, historia y  geografía universal , etc. etc.; pero también nos motivaba mucho el hecho de  podernos codear con alumnos mayores a nosotros y aprender de ellos sus  experiencias buenas y  malas; lo que se sumaba al desafío por lo desconocido en materia sexual,  que para esa época  no teníamos más en nuestras mentes, que lo que aprendíamos de los mayores, ya que  ni en la casa  ni en la escuela se trataba el tema con claridad.

En esos años tuvimos la fortuna de compartir con distintos profesores, unos que recordamos con aprecio y respeto y otros con un poco menos, pero en fin todos de alguna u otra forma nos transmitieron su conocimiento en medio de las múltiples dificultades.

El Colegio Sergio Camargo de Miraflores,  desde siempre ha sido una institución de pensamiento abierto,  liberal, de formación  holística que  ha permitido a todos sus educandos tomar la mejor decisión para emprender los diferentes caminos en lo personal, en lo laboral y en lo social en  nuestra  patria grande, en nuestra patria chica y en el mundo entero.

Los mirafloreños siempre hemos sido personas de gran espíritu emprendedor y luchador y en medio de múltiples dificultades hemos logrado romper barreras y cruzar fronteras y posicionarnos en el mundo entero como personas de alta capacidad de trabajo y responsabilidad en cada una de las diversas profesiones. 

Hoy por hoy mirafloreños, Sergistas de varias generaciones estamos por todo el mundo llevando con orgullo no solo nuestra región y nuestro país, sino mostrando con la frente muy en alto el haber sido formados en esa gran institución llamada SERGIO CAMARGO.

Todas las generaciones formadas en nuestro colegio SERGIO CAMARGO durante estos setenta años, hemos tenido el privilegio de haber recibido una educación, que nos ha permitido entrar a diferentes universidades públicas y privadas, pese a las deficiencias que hubiere, si comparamos con la formación que se recibe en otros colegios del país. 

Lo anterior nos indica que el conocimiento adquirido en esta institución, el tesón del Lengupense y el empuje del mirafloreño, conforman el mejor conjunto que nos lleva de manera armónica a cumplir metas y sueños que iniciamos cuando éramos solo unos niños, y que después de varios años de formación en esta institución, salimos siendo adultos y caminando con un destino claro y definido para llegar a lograr nuestras metas y cumplir con nuestros sueños.

Hoy por hoy, como lo he manifestado en varios de mis relatos nostálgicos vividos, Miraflores tiene el mejor equipo de personas del mundo y la gran mayoría por no decir la totalidad hemos recibido nuestra formación media en este gran colegio símbolo de grandeza y libertad.

Como me gustaría retornar al pasado y volver a vivir y sentir   las palabras de mis profesores, el olor  de sus salones, el aroma del paisaje, la timidez de mis primeros  besos y  la sensación de las  sutiles y temerosas caricias que buscaban los cuerpos de mis primeros  amores tangibles. 

Por todo  eso: mi colegio, nuestro colegio  SERGIO CAMARGO, desde hace 70 años sigue siendo orgullo Lengupense que alberga dentro de sus aulas   un manantial  de conocimiento, un mundo perdurable de aprendizaje, un universo infinito de recuerdos  imborrables que seguirán perdurando por  muchos años más de generación en generación.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Mi profesor


De  Vocacionales.

Mi  profesor de vocacionales, entre el año 1975 y  78; llego como docente no sé en qué año a Miraflores, a dictar clases al COLEGIO SERGIO CAMARGO;   yo recuerdo de su existencia  a finales del año 1974   cuando inquietos empezábamos a indagar sobre el colegio, pues nos alistábamos mentalmente ya para  ingresar al SERGIO CAMARGO a dar inicio al bachillerato.

Antes de iniciar el año,  mientras nuestros padres nos matriculaban, había tiempo  suficiente para conversar  con los amigos de la misma edad y escuchar  con mucha atención, admiración y sorpresa los cuentos y anécdotas  de los que ya eran estudiantes del colegio.

Para  el día de la matricula, se  debía  tener toda la documentación lista tarjeta de identidad, fotografías tamaño cédula, de frente,  con las orejas destapadas y fondo blanco, las notas de quinto primaria; el certificado médico, el pago de la matricula; mismo que se hacía en la tesorería del  colegio  atendida por  la señora  Cecilia Sarmiento de Roldan, quien por años y años estuvo al frente  de esta dependencia.

Ese día  era de acción, porque siempre los padres dejaban todas las gestiones de ingreso para  hacerlas en un solo día y casi siempre los últimos días; es decir cuando ya estaba a punto de cerrarse  los ingresos. Luego la levantada   era temprano, baño, pinta dominguera, desayuno,  al peluquero ( A mi me llevaban donde Floro,  y si estaba muy congestionado a donde don Guillermo Barreto  o por ultimo a donde  Marcos Martínez.);  el corte de cabello era  muy bajito casi pelado  y con solo un mechoncito de cabello al frente,  en resumen como un soldado, de ahí al médico  del servicio público de salud  en donde había también largas filas; ya una vez con los documentos en la mano  ir a la tesorería, hacer la fila para pagar y después hacer otra fila  en la secretaría para “sentar” la matricula; entonces allí se llenaban los formularios con toda la información del nuevo alumno, se entregaban todos los documentos para después si estampar la firma del padre y creo que también la del alumno y solo hasta ese momento se estaba oficialmente aceptado para el ingreso al colegio SERGIO CAMARGO DE MIRAFLORES.

Lo que siempre se tenía con anticipación eran las fotografías, que  eran tomadas por  Diomeno Ramírez o  por el señor  Orjuela y esto  se hacía porque las mismas tardaban dos, tres y hasta mas días en ser entregadas, entonces solo hasta cuando el rollo  se  terminara se sacaban de la cámara y se llevaban al cuarto de revelado y eso llevaba su tiempo.

Las filas  para la matricula eran largas en tesorería y  en  la secretaria, los alumnos llegábamos con su papa  o con su mama y algunos con sus acudientes. El ritual comenzaba   muy a las ocho  de la mañana, y terminaba a las 12 del medio día, luego continuaba a las 2 Pm  hasta 4 PM  Y mientras tanto  uno con los demás compañeros  contando  cuentos y escuchando las historias de los mayores  y los papas y o las mamas también adelantando cuaderno….

Ahí en ese punto entonces  fue cuando yo escuche  por primera vez varias anécdotas  sobre mi profesor de vocacionales según  recuerdo, una gran mayoría de los estudiantes le  tomaban del pelo;  se mofaban, lo hacían rabiar y  lo ponían con los pelos de punta, se le volaban de clase. Le pegaban con las semillas de las pomarrosas,  le ponían baldes llenos de agua, basura y a veces orina sobre la puerta del salón para que cuando entrara le cayera esta singular mezcla sobre la cabeza.

Eran historias que en su momento  a mí en lo personal me dejaban muy inquieto, y  como con un desafío interno de hacer lo mismo o más si se pudiera.

A decir verdad  en ese momento ya uno iba como preparado para retar a este profesor y  repetir la historia o mejorarla….

Una de las que me acuerdo contada por Luis Ángel Gómez y  Edgar Julio Gutiérrez; que ya llevaban en ese entonces un año en el colegio, fue cuando en una de las clases de electricidad  que impartía  el profesor de vocacionales,  estando en el teatro municipal, ordeno  a uno de estos dos  revisar o a conectar algo al sistema eléctrico;    entonces  el muchacho fue, reviso y  le dijo al profe que eso no servía  y que no pasaba corriente; claro  para que el mismo profe fuera  a hacerlo, entonces cuando   se puso a hacer lo que el alumno no quiso o pudo  hacer, alguien previamente conversado subió los tacos de la energía y tremendo golpe que le dio la corriente al famoso profesor; dicen que echaba madres bajito  y a grito entero  le decía   a la  energía eléctrica, “es que no me conoces?  no ve que soy su amigo”, mientras     todos los discípulos  no podían de la risa.

Otra fue cuando lo dejaron encerrado en el desagüe de la Piscina en el campin; y le colocaron una tabla con dos grandes piedras encima;  la piscina tenía  un tubo de salida de agua, que era de mayor capacidad que el de desagüe general, entonces cuando se abrían las válvulas para desocuparla, el  foso  que tenía como unos 4 o 5 metros de profundidad se iba llenando rápidamente  con el agua que no alcanzaba a salir por la tubería principal.

Para realizar la operación una persona debía bajar al foso por unas escaleras  hechas con hierro incrustado dentro del concreto que llegaban hasta el final, en donde se ubicaba la válvula de salida de color rojo, con una rueda encima que debía girarse para permitir la salida del agua.

El profe ordeno a un alumno a hacer esta operación;  y se quedo observando desde la parte superior a ver si el alumno cumplía con lo indicado,  luego el muchacho baja  y hace la  pantomima  para abrirla y le grita que no puede; el profe le grita desde arriba que es un flojo, que lo intente de nuevo y este vuelve a hacer la payasada; entonces el profe le dice salga, les voy a demostrar cómo es que se hace eso partida de flojos, el alumno sale, el profe entra a la fosa, mientras los alumnos esperan  a que  abra la válvula, a alguien se le  prendió el bombillo y acercaron la tapa hecha de madera pesada que se usaba para cubrir este hueco, la pusieron tapando completamente el foso y además le pusieron dos grandes piedras muy pesadas encima; es decir lo dejaron encerrado allí y salieron corriendo. Como el agua iba subiendo rápidamente  llenando el foso, el profe empezó a gritar, “sáquenme de aquí por favor yo no les hago nada, yo los perdono, pero  sáquenme”, la situación llego a un punto crítico en que el agua ya le  llegaba más arriba de la cintura y en ese momento llego un alma caritativa  y se apiado  del personaje en pena,  retiro las piedras y la tabla  rescatando a la victima de tan singular episodio. Al final nadie pudo  determinar  quien había sido el autor intelectual y material del episodio.

Cuando nosotros llegamos al colegio nuestro profesor de vocacionales, nos enseñaba  sobre varios temas ( Electricidad, dibujo técnico, artes manuales diversas, culinaria, entre otras); pero como nosotros  ya veníamos  desde antes  influenciados por las diferentes historias entonces llegamos igual a tomarle del pelo; a escaparnos de las clases,  y muchas veces hasta faltarle al respeto como lo hacían los demás, en realidad era una clase para  pasarla bien  sin embargo si no se pasaba la materia; se debía hacer un curso remedial en vacaciones por un mes y uno  dependía de la voluntad del profesor para perder  el año o para pasar al curso siguiente.

Dentro de las clases  vocacionales el curso de culinaria, era una de las disciplinas; entonces  nos formaban en grupos y semanalmente debíamos llevar una receta para hacerla en clase y como en todos los cursos, no faltaban los sapos; los lambones, los melifluos y  los cepilleros.

En esta clase,  debíamos llevar por grupo todos los ingredientes de la receta y hacer la preparación  para que luego el profesor muy orondo  repartiera la mayor parte del manjar  entre los profesores  y además separaba una buena parte para su casa y al final disponía de lo ultimo para los alumnos de la clase; esto ocurrió  varias veces ante la mirada atónita  de todos.

Las recetas eran variadas; algunas recetas  hechas por los mas lambones eran complejas  y elaboradas empanadas,  arroz de leche,  arroz atollado, etc. y las de los frescos eran muy sencillas;    chocolate con pan, pan con mantequilla, jugo de guayaba, mazorca con huevo, etc.  y una que recuerdo mucho es   la crema de limón; esta receta la llevo Manuel Bello y los hermanos  Barrera Rolfe y Germán; no recuerdo a mas  de ese  grupo  pero  de lo poco que nos dio a probar el profe  su sabor era muy delicioso, y refrescante….   No se ha borrado de mi memoria ese  sabor fresco e inconfundible  de esa mezcla de limón,  azúcar y leche.

El asunto era  delicado ya que  aquellos de las recetas complejas, se sentían robados por los demás  que llevábamos las recetas más simples  y sencillas y eso en realidad no era justo, sumado a que el profesor  repartía   la vianda entre los demás profesores, mas  lo que llevaba a casa, la inconformidad era muy grande;  pues no solo era esto sino la critica adicional siempre tratando de  demeritar el trabajo y el esfuerzo realizado ya que para este profesor nada estaba bien.  

Nuestro grupo conformado por Ramiro Morales, Isidoro luna, Orlando García, Transito    Bohorquez,   Enith Medina y yo, en la primera ocasión   para la clase,  el menú fue solo pan con mantequilla,  ya en la segunda ronda, tiempo después cuando  a nuestro grupo nuevamente le correspondió el turno y ya casi finalizando el año; hicimos una mantecada en  un molde  grande (De ser unos grandes frescos nos volvimos “LAMBONES”)… llevamos todos los ingredientes, los mezclamos tal cual decía  la formula y la pusimos en la lata para el horneado, pero como no teníamos en donde hornearla,  pedimos permiso al profesor para llevarla a un lugar  en donde nos permitieran  hacerlo,  a lo que el profe asintió,  no sin antes felicitarnos  y darnos la nota de 5 por esta sensacional receta y  decirnos que antes de  terminar la jornada   nos veíamos  para la  degustación; entonces salimos con  nuestra lata de mantecada cruda y la llevamos a la panadería de Oscar Díaz  que  quedaba cerca al ocobo  y allí  su señora nos permitió hornearla.

Con nuestra lata de mantecada que era muy grande y suficiente para dar y convidar, llegamos nuevamente al colegio, pero como la clase ya había terminado el profesor  estaba en el salón de 1 D dando la clase de dibujo  técnico, entonces nosotros  nos adelantamos para hacerle la jugada  al profe.

Repartimos la mantecada  para todos los compañeros en porciones gigantes  y compartimos con algunas niñas de  otros cursos,  teníamos tanta mantecada que  los del grupo guardamos para llevar a la casa  todos una porción gigante y  al profesor le dejamos una porción  de igual tamaño  o menos que la que este  nos daba  cuando repartía  el fruto del trabajo y el esfuerzo de quienes hacíamos las recetas…….  Entonces le dejamos   solo  un pasa bocas;  una  porción  no era de más de 5 Cm cuadrados y se la pusimos sobre su escritorio en la sala de profesores  con su respectiva servilleta ahí  destapada y a la vista de todos los demás profesores. La venganza estaba en parte consumada.

Cuando  el profesor  salió de dar la clase del otro curso, llego nuevamente a nuestro salón  para  recibir  los frutos de su enseñanza, pero ya no estábamos, ya nos habíamos ido todos para la casa con la panza satisfecha, las maletas  llenas de mantecada y el ego grande de haber podido cobrar venganza… 

Eso ocurrió un viernes en la tarde,  el día lunes cuando llegamos  nuevamente al colegio no podíamos dejar de reírnos socarronamente en la formación y todos con la expectativa  esperando la reacción del profesor; pero no ocurrió nada ese día;   y solo hasta el viernes cuando teníamos  nuevamente clase con él, recibimos el más fuerte llamado de atención, porque no solo fue una gran falta de respeto hacia  el profesor de Vocacionales, sino el compromiso  por ego personal que este tenía con los demás profesores de  darles  una porción de cada  preparación  y sacar pecho  a costillas nuestras; entonces quedo en ridículo por  nuestra acción con los demás profesores, estos  se mofaban y le tomaban del pelo continuamente sobre el episodio; claro esas mofas tenían un efecto emocional,  que no podía dejar pasar por alto; pero el atropello más grande   e indignante para el grupo fue que ese cinco  que nos había dado de nota  acompañado de una gran felicitación se convirtió en un  UNO CON CINCO y sin derecho a reclamo.

Gracias a que durante el año hicimos, tapete,   respondimos en  dibujo técnico, y demás  disciplinas dentro de la educación vocacional; no necesitábamos nota en el último periodo académico; o si no hubiéramos ido directo a hacer el curso remedial y tal vez haber perdido el año por una injusticia como esta…… pero con la satisfacción total  de haber podido hacer una buena  pilatuna contra  el profesor de Vocacionales que  dicto clases por varios  años y por varias generaciones en el Glorioso colegio Sergio Camargo.

domingo, 8 de julio de 2012

La Cita.


CON  ROSARIOS.*
Hace años,  al igual que ahora, en todos los municipios  productores de café principalmente, o donde había una economía pujante, los establecimientos de venta de licor , juego y sexo, llegaban, se establecían y prosperaban muy rápidamente; los establecimientos  que no faltan en un pueblo grande, mediano o pequeño, son las cantinas, los billares  y las casas de amor; por supuesto Miraflores jamás fue la excepción, allí desde hace varios años hacen presencia estos tres tipos de establecimientos , ligados uno con otro y estos a la vez ligados a la economía local, que  está vinculada con el trabajo y todos  estos en su conjunto ligados de manera directa a la hombría y al machismo.

La economía local  producto del trabajo de  su gente, la dedicación al  trabajo y al ahorro.  el esfuerzo y sacrificio  que sumado a lo prodigioso del clima y sus  fértiles tierras, hizo de  esta región un lugar en donde se movía el dinero  que salía  de las actividades como las del algodón, el café, la caña, la madera y el ganado; esto permitió  ampliar más el comercio, la construcción y el desarrollo local;  y  ahora en los últimos años  se ha sumado la infraestructura petrolera y el paso del petróleo por nuestras ricas tierras.

Todo este conjunto especial trajo  consigo los negocios que  le sacan de entre las manos el dinero a  su gente, pero que también permiten los desahogos, la diversión,   y el entretenimiento  necesario después de las arduas jornadas de trabajo.

En Miraflores  desde hace muchos años, la presencia de personas que ejercen la profesión más antigua del mundo, han estado allí presentes y han ejercido o ejercieron su oficio en dos casas  que  se ubicaron a las  dos salidas del pueblo, una por el lado de la Mocasía y otra por la salida hacia Páez. Lugares, debidamente aprobados por la municipalidad, repudiados por las damas locales y apreciados  y muy visitados por los hombres del pueblo.

Las  famosas casas,  llamadas casas de citas eran lugares en donde  se prestaban los servicios sexuales a todos los hombres necesitados, apresurados y presionados hormonalmente, por descargar las gónadas y saciar su apetito carnal  y ese instinto animal que se lleva dentro.  Pero también se prestaban los servicios  de compañía para aquellos que solo buscaban la compañía y comprensión femenina acompañada de palabras tiernas, amorosas, sensuales, exóticas y de aliento que no lograban encontrar en sus parejas.

Luego  la presencia de  las damas que prestaban estos servicios era muy común y corriente, las damas  provenían de diversas regiones del país, y eran reclutadas por alguien en la capital  Bogotá; y a su vez contactadas por las matronas de los lugares Las dos damas Rosario; quienes hacían su viaje expreso hasta la capital, para luego llevarlas a Miraflores e instalarlas en la CITA  y allí prestar los servicios solicitados por los visitantes.

Las casas de citas en Miraflores tenían algo particular las dos matronas  propietarias eran llamadas con el mismo nombre,  ROSARIO y eran competencia  una con otra como en cualquier negocio; luego la cantidad  de clientes,  y por supuesto los ingresos, dependían de la disponibilidad de mujeres, de la belleza contratada, de la frescura presentada  y por supuesto de la atención brindada.

Las casas eran casas de construcción sencilla y muy rudimentaria, que en el día permanecían cerradas  al público y en la noche en su puerta alumbraba  un pequeño bombillo de luz rojiza, o azul,   que indicaba  que  ya estaba abierto el lugar. 

Este lugar era visitado por  clientes de género masculino, con la mayor diversidad de trabajos y profesiones tales  como médicos, abogados, ingenieros, profesores de la escuela y del colegio, jueces, comerciantes, policías, trabajadores, conductores, obreros, estudiantes y en varias ocasiones hasta el sacerdote de turno.

Historias sobre las visitas a donde doña rosario hay muchas, porque fue también ese lugar, y ese personaje que  hizo parte del desarrollo local   y de la historia local, que  conoció las mas secretas historias, debilidades y fortalezas de cada uno de sus clientes, los cuales siempre trato con respeto y aprecio.

Allí a la casa de citas  de la  salida hacia Páez, se llegaba por un camino empedrado  y la visita era por curiosidad, por  costumbre, por necesidad, o simplemente por diversión, luego había clientes diversos  con historias diversas. Como la historia del profesor Ramón y la de otros tantos profesores  y profesionales que eran clientes VIP y que  podían  disfrutar de suculentos tragos y alimentos en paños menores y en compañía de las damiselas dentro del tanque de almacenamiento de agua llamado piscina; también  estaban los que  por curiosidad entraban, pero por falta de dinero no tenían acceso a  los servicios  luego  si no había dinero de por medio, el cliente debía salir rápidamente del lugar o era sacado,  por que allí se llegaba a dejar el dinero  o se consume trago,  o  va a la cama,  o se va para afuera no se aceptaban solo mirones  ni tocones.

A  Miraflores  llego un profesor   llamado Segundo Simón Bolívar; el cual rápidamente se convirtió por referencia de Ramoncito en un cliente VIP  del lugar y en una ocasión se encontró con otro cliente por allí en uno de los salones, Ramón quien era conocido y compañero de los dos, los presento  entonces el profe Bolívar se presenta como debía ser con su nombre "Segundo Simón Bolívar" pero el interlocutor  de nombre Antonio,pensó que le estaba tomando del pelo y  después de escucharlo cuando le  correspondió el turno se presento mucho gusto,  "Segundo Antonio Nariño" y esta que esta con migo es "Manuelita" pero por esta noche no la puede tener porque es solo mía, los que estaban ahí soltaron la risa y los dos nuevos conocidos quedaron de amigos por siempre por  tamaño coincidencia del encuentro entre estos tres personajes de la historia Simón Bolívar, Antonio Nariño Y Manuelita.

Cuando unos estudiantes bajaron una noche a calmar los deseos carnales, por supuesto  con poca disponibilidad de dinero , entraron al lugar y lo primero que hicieron fue llamar a la propietaria del lugar para preguntar cuánto valía la cerveza, el trago  y por supuesto el momento de pasión con alguna dama; Doña Rosario  muy atenta les comunica los precios, allí la cerveza y todos los licores, costaban hasta tres veces más que lo que valía en una cafetería y era mucho más alto el valor dependiendo del marrano. Luego después de escuchar los diferentes precios Cerveza a 15, aguardiente a 100 y la niña 250, alguno de ellos le replico que si  había una posibilidad de tener un menor precio por la dama, ya que tenía disponible 70  es decir para dos cervezas y solo 50 para la dama. Doña Rosario le dijo; si espere un momentico y le pego un grito a una de  las trabajadoras diciéndole, "hágame el favor y me trae la muñeca de palo para este pobre muchacho por que no tiene para pagar una de carne"… y lo saco del lugar  a escobazos.

Doña Rosario;  tenia a todas sus colaboradoras siempre en las mejores condiciones físicas y sanitarias;  cada ocho días se veía salir de  la CITA, subir a la plaza de  mercado acompañada de unas 6 o 7  de ellas  todas bien pintadas, bien vestidas, entaconadas y perfumadas, con destino hacia el Hospital Elías Olarte , en donde se les hacia el respectivo control sanitario, ese día en el hospital muchas personas que estaban por allí esperando ser atendidas por los médicos de turno, aplazaban las citas ya que el hecho de compartir espacio con todas estas bandidas les causaba angustia, repudio y asco.

Después de la respectiva consulta,  la matrona y toda su recua  de acompañantes como se les decía  popularmente, salían hacia el parque principal  entraban a los almacenes a comprar y daban  varias vueltas por el parque principal y otras calles, contoneando la cadera, mostrando su carné de sanidad,  coqueteando, mandando besos y diciendo piropos a cuanto  hombre joven, adulto y viejo estuviera por allí. Los hombres solitarios o en grupo  no dejaban de verlas, se reían con ellas, les decían cosas y les observaban desde el pelo hasta la punta de los pies como dice la canción, se hacían comentarios morbosos  y a veces impertinentes de los atributos que ellas estaban poniendo en venta principalmente, lo voluminoso de  su trasero, lo grueso  y largo de sus piernas  y  el tamaño de sus lactas

Las Damas del pueblo criticaban, se hacían cruces, torcían la cara y decían cosas sobre las pobres bandidas, eso  sí, sin quitarles el ojo de encima y silenciosamente admirar  y tal vez envidiar como se  podían contonear y mover armónica y sensualmente las caderas  y traseros metidos dentro de sus  vestidos o pantalones  bien apretados e iban acotando con voz sarcástica  que será lo que los hombres les ven  a estas guarichas… uyyyy que hombres más sucios, quien sabe que es lo que les dan esas indias.

En ese entonces no había publicaciones especializadas en esos temas y menos virtuales en donde se pudieran exponer los ejemplares con todos sus atributos, luego la manera más fácil de comercializar el producto era  mostrándolo en vivo y en directo y ese era el fin de estos famosos paseos por el pueblo, pero tenían un valor agregado, el hecho de tener  debidamente actualizado su carné de sanidad, ya que eso le daba ese toque de seguridad para que los clientes fueran con más confianza, lo que sumado al  coqueto, a la insinuación y los piropos directos por parte de las susodichas, hacían que este método de comercialización fuera muy eficiente.

El lugar muy en el fondo era aceptado también por las mujeres del pueblo, ya que decían que era  necesario que  estas trabajadoras sexuales  estuvieran allí  cumpliendo su labor ya que eso  permitía que las mujeres de bien no fueran acechadas, perseguidas y abusadas por parte de los   hombres necesitados de calmar los instintos  sexuales

Allí a la cita  se llegaba por diversión era como entrar a cualquier otra cantina a tomar cerveza o aguardiente, solo que los precios muy altos, de paso se echaba una bailadita bien apretadita con la pareja  y si el paciente lo deseaba y tenía el dinero podía pasar al segundo nivel a disfrutar por un momento luego si eso ocurría, allí quedaba sepultado para siempre en los huecos de  doña Rosario, todo el dinero fruto de su trabajo.


*
este relato se ha podido hacer gracias a la colaboración de varios de mis lectores, quienes han participado activamente y han aportado vivencias y hechos no conocidos  públicamente. Por obvias razones no puedo mencionar quienes son pero si puedo agradecer infinitamente toda  su contribución

domingo, 24 de junio de 2012

La piscina Parte II…


 La Piscina del colegio en Miraflores  

La construcción  de la primera piscina en Miraflores,  solo era  un hueco sencillo  forrado en hierro y cemento,con una entrada y salida de agua; estaba resguardada  por una  cerca en alambre de púa y mallas que aislaban  del agua a las personas y animales, tenia unos amplios corredores por donde se podía caminar, descansar o correr, allí se carecía de  duchas y un lugar en donde poderse colocar los diferentes trajes de baño, entonces las mujeres algunas lo llevaban puesto desde la casa bajo su vestimenta normal, otras lo llevaban en bolsos y se vestían  haciendo sombra con una toalla que  era sostenida por una amiga; mientras que los hombres nos poníamos la camisa por delante, nos bajábamos los pantalones, los calzoncillos y de una nos poníamos nuestro chingue.

La administración del colegio al ver esto construyo una  ducha al aire libre, y una caseta  pequeña con  dos divisiones que servían como vestier y se designo una para hombres y otra para mujeres en donde se entraba para cambiarnos. Como siempre no falto el  inteligente que hizo un hueco en la pared para poder ver a las compañeras y demás mujeres que entraban a cambiarse, este huequito permaneció  por meses sin que se notara y  el que primero se diera cuenta  de la entrada de las mujeres a cambiarse y posicionarse del mismo, era dueño  temporal luego se cobraba $0,25 ctvs por dejar que uno acercara sus ojos solo unos segundos por dos veces para ver las nalgas  y lactas peladas  de las mujeres que allí entraban a vestirse, la fila era de unos 4 o 5 máximo  el tiempo era como en todo el mayor enemigo, por lo que solo en segundos se podía ver  para dar paso al siguiente antes de que se cerrara el telón; con ese  peso ganado  o más, se completaba para la gaseosa con galletas,  un helado, o  unas papas chorreadas deliciosas  que hacía y vendía Marina allí en el campin.


Por ese famoso huequito de los vestidores, muchos niños de la época, pudimos observar por primera vez los cuerpos desnudos de mujeres adultas  y no salíamos del asombro fácilmente; es así que aun  se recuerda  como si fuera ayer y se continua en la recuperación lenta de estos choques visuales, hormonales y sensuales de los que fuimos atrapados por nuestra curiosidad e inocencia.


Después de un tiempo las mujeres se dieron cuenta de la pilatuna, entraban y  mientras una se desvestía la otra con un palo estaba pendiente de empujarlo por el hueco cuando se asomaba el primer mirón, en una ocasión  una  de ellas llevo  ají liquido y cuando se acerco el mirón le roció el ají en la cara dejándolo  tan mal que se tuvo que llevar de emergencia al hospital siendo atendido por el Doctor Ortiz,  quien estaba de turno ese día  y se encontraba tomándose unos tragos  en Santa Bárbara, por lo que hasta allí debió correr el  portero del hospital a avisar de la emergencia. A partir de ahí se termino la manía  de estar viendo y curioseando los cuerpos desnudos de las muchachas.

Años después me entere que las muchachas también les gustaba mirar cuando los hombres entrabamos a cambiarnos, pero solo que ellas se subían sobre un asiento de cemento que estaba dispuesto dentro del vestier y por la parte superior entre el techo y la pared  podían ver nuestros atributos; luego salían a secretarse, a reírse, a dar calificación  y aprobación de lo observado de acuerdo  con la edad y gusto.

Para ver espectáculos de cuerpos  de los bañistas,   solo se tenía que estar presente, y muy atento,   es que ver un cuerpo humano de hombre o mujer mostrando su intimidad era algo que causaba  mucha curiosidad,  a todos hombres y mujeres, no solo por nuestra edad sino también por la época, en donde todo el mundo era muy mojigato y la sexualidad era vista con mucho recato y nuestra educación familiar ,  la recibida en la escuela y colegio jamás toco de manera clara, precisa y concisa un tema tan sensible como estos.

En una ocasión  una estudiante  normalista de ultimo año,  una mujer de unos 24 años  más o menos, estando en la piscina con su traje de baño enterizo de color amarillo, sus compañeros empezaron a corretearla por el borde, ella corría  bastante y no la alcanzaron en la primera vuelta, por lo que decidieron separarse en dos grupos uno por cada lado hasta que lograron atraparla, pero ella muy ágil y fuerte, se les descabullo y dentro de este forcejeo, su vestido de baño le quedo corrido de entre la pierna, mostrando todos sus genitales, ella corría y los otros detrás  tratando de alcanzarla, y los demás riéndonos del espectáculo, mientras las amigas le gritaban que se tirara al agua pero  en el desespero, la adrenalina y el ruido de todos no escuchaba nada y seguía corriendo;  solo hasta después de tres vueltas  una amiga se paro y cuando paso por el frente la empujo al agua.

Las competencias  de natación eran muy frecuentes y allí participaban los mejores nadadores, por categorías, edad y estilos de nado (100  o más metros, libres, espalda, pecho, mariposa). Para ello debían entrenar diariamente y estar en forma, luego salían  en horas de la mañana entre 5 y 6 de la mañana a entrenar o en horas de la tarde, y por supuesto allí no podíamos faltar los espectadores, en una ocasión una hermosa dama que aun hoy recuerdo, entrenando el estilo espalda,  se le salió  un tetero mientras nadaba,  por supuesto ella no se dio cuenta y siguió nadando hasta completar los 200 metros (8 piscinas) para los que se estaba preparando; nosotros niños quedamos perplejos de ver su exuberante lacta  de color muy blanco flotar y moverse  al ritmo del braceo, hacia arriba y abajo hacia adelante y atrás  a medida que  avanzaba en  el entrenamiento,  muchos le gritaron pero ella no escucho. Solo hasta que termino los 200 metros, salió  y se dio cuenta de lo ocurrido, muy roja  y achantada permaneció, por haber mostrado una de las blancas, hermosas y protuberantes mamas.  Mientras nosotros tristes, cabizbajos y desalentados de no poder continuar con el espectáculo.

Con frecuencia entre grupos  de solo damas o solo hombres el piscinazo se hacía  completamente en bola,   y cuando alguien se acercaba  se corría al agua y se permanecía sujeto a las paredes  mientras se  iba el intruso, pero en ocasiones el intruso entraba a agua también, luego  todos  a vestirse dentro del agua rápidamente y a reír socarronamente.


En otras ocasiones se sentaban  en grupos alrededor de la piscina  bellas y hermosas  jóvenes, con sus  bonitos trajes de baño y en poses muy sensuales  que nos observaban coquetamente  y lanzaban unas miradas insinuantes juveniles a los que estábamos por allí sacando pecho y dándonosla de don juanes; entre ellas  apostaban  a cual de todas mirábamos mas, o cual era la mas admirada y coqueteada por nosotros y esa era la ganadora, hasta que una de las mamás  se entero  y le pareció muy indecente ese hecho; entonces  se regó la bola entre las madres y les prohibieron a todas volver a la piscina.

A los hombres también nos pasaban cosas,  era frecuente ver como  se hacía un nado llamado la alcancía que era entrar al agua, quitarse la pantaloneta y sacar todo el tren posterior sobre el agua de manera que solo  se viera esta parte del cuerpo, es decir nalgas arriba.  Eso se hacía con frecuencia mientras los espectadores hombres y mujeres se reían a carcajadas, hasta que en una ocasión llego el Vicerrector del colegio y nos encontró a varios dando la función y a varias muchachas haciendo barra por lo que no solo nos llamo la atención muy fuerte, sino que mando a llevar a los papas para darles a conocer la clase de hijos que tenían en el colegio estudiando.

Mientras unos nadaban otros descansábamos boca abajo a pleno sol, pero  la parada de allí era muy incómoda ya que la tirantez que  se sentía bajo la pantaloneta  no disminuía rápido, por lo que el calambre llanero debía ser eliminado entrando al agua rápidamente, mientras las muchachas observaban, señalaban con el dedo y se reinan a carcajadas mientras nosotros pasábamos colores por la vergüenza.

En una ocasión, un grupo de mujeres,  agarraron a un amigo, lo sacaron de la piscina y le quitaron la pantaloneta  dejándolo empeloto fuera del agua, ese día era un sábado y la piscina estaba muy llena de gente, acto seguido le escondieron  la ropa por la entrada del colegio en donde había una estación meteorológica, nadie lo quiso ayudar y debió permanecer empeloto dentro de la piscina por varias horas hasta bien entrada la noche.

Allí se podían observar muchas cosas risibles, como  la presencia de sapos acompañando a los bañistas,  la familia dándose un baño  de popularidad  mientras destapaban ollas llenas de gallina y alimentos varios, era como ir al rio pero sin cocinar y no faltaba el despistado que se enjabonaba,  se restregaba el cuerpo con un estropajo y  se tiraba a la piscina a quitarse el jabón.

Tiempo después y lentamente se fue descuidando el lugar, ir ya no era agradable para nadie, el agua de pésima calidad, llena de cucarachas, sapos, culebras excretas y basuras, los filtros se  destruyeron, se agrietaron los pisos internos y externos, la quebrada disminuyo su cauce producto de la deforestación, las mallas  protectoras se cayeron, entraban  vacas , burros  marranos y gallinas;  y estas  aguas  putrefactas se  volvieron  un  criadero de sapos, ranas  y zancudos. 

No sé con exactitud hasta que año funciono la  piscina del colegio  y primera piscina publica de Miraflores, pero  lo que si se, es que el tiempo, la deficiente construcción que sumada a la mala administración, desidia y abandono total, fueron los encargados de sepultar para siempre  los sueños, los esfuerzos físicos, económicos y demás  de un pueblo que con su sacrificio, voluntad y verraquera lograron hace años tener este lugar de esparcimiento para todos.

viernes, 6 de abril de 2012

LA CEIBA DE MI COLEGIO...

LA CEIBA DE MI COLEGIO



Fot Ligia B. 1980

La ceiba es  una  planta de la familia de las Bombacaceae, nativa del trópico americano; muy apreciada por los mayas, venerada por los nahuas;  árbol nacional de Guatemala,  mítica en Ecuador y Perú, mágica en Haití y  sencillamente muy particular y excepcional   en mi pueblo.


Allí en Miraflores es común encontrarlas en caminos , y veredas; pero  las tres ceibas mas espectaculares  están  2 en el pueblo ; una  en el barrio Santa Barbará, otra  en el colegio Sergio Camargo, en el campín. y una en el Limonar.
Ceiba del Limonar AUT. Hernan C.

Se dice que estos árboles tienen más de 170  años cada uno; lo cual de  ser así  son los testigos mudos  más viejos de la historia del pueblo.


Ceiba de Santa Barbara.
Estos tres árboles son tan  hermosos como   lo son las mujeres de mi tierra;  y  fueron , serán y seguirán siendo  por muchos años mas   testigos de  amores furtivos, ocultos, de  secretos íntimos o disfrazados, de promesas, palabras, proposiciones decentes e indecentes, de pilatunas, y de tantas cosas que han ocurrido  detrás de su gran  tallo; o contra el mismo, bajo su frondoso follaje,  en épocas de verano,  en días soleados,  o nublados, en noches  oscuras, o claras, con luna  o sin ella….

Por allí bajo sus frondosas ramas  ha pasado la historia  y los secretos de varias generaciones y este árbol ha sido el cómplice, testigo único y por gracia  de DIOS MUDO…..

Yo en lo personal tengo muchos recuerdos e historias del mismo; como cuando huyendo de  un profesor me escondía tras su gran tallo y  le daba vueltas como jugando escondidas para no dejarme pescar fuera de clase.

O cuando  estaba con una amiga que me gustaba; la llevaba hacia  allí para declararle mi amor  no sé;  si sincero o no; pero al fin era declaración de amor;  o cuando  en horas de  clase nos encontrábamos con la novia allí para disfrutar de las mieles de amor.

Bajo su frondoso follaje en los días soleados nos protegíamos del sol mientras descansábamos,  o mientras veíamos un partido de fútbol; desde allí podíamos observar gran parte del panorama; y también desde allí nos  observaban a los estudiantes  que veníamos a la distancia.

También  bajo sus frondosas ramas  se vendían  helados   y allí los comprábamos;  helados  de vainilla,  coco , maracuyá y otras frutas todos muy ricos; que eran elaborados  bien en donde Oscar Rivera o donde  doña Margarita de Rivera;  en esa época los helados los llevaban dos  muchachos uno  de cabello mono, flaco, de  ojos claros que vivía en Santa Bárbara, y como característica especial; era que hablaba de forma nasal o gangosa;  …  a este muchacho; con frecuencia se le salían los mocos y en todo momento  estaba respirando duro hacia adentro para que  los mismos no llegaran  a donde los compradores o  se le fueran dentro del termo en donde estaba la mercancía.( un chupa mocos).
El otro se llamaba Mauricio Mariño; este era  un muchacho  de cara redonda, con  la piel curtida por el sol  y muy dentudo;   mayor y  más grande que el mono;  y era como el jefe inmediato y el  coordinador de  las ventas.
Helado Ancho , ondulado
Estos dos muchachos;  llevaban cada uno dos termos cilíndricos de colores; uno era de color azul, el otro  uno  rojo, uno amarillo y el otro anaranjado; los cuatro termos  tenían las base y tapa de color blanco; de enroscar;   los helados tenían dos formas uno ancho y con bordes ondulados; el otro liso  cónico más largo  pero los dos al mismo precio… 
Helado conico y palo rustico

Los palos al principio eran rústicos; porque eran elaborados por los mismos fabricantes y poco tiempo después ya eran  comprados en  la distribuidora  entonces eran de color blanco, lisos y bien hechos.
Palos de Helado

Como cosa curiosa recuerdo que a algunos palos que  soportaban los helados les ponían una señal  en color negro con la letra R de Rivera; que iba escondida dentro del helado; el  motivo de esta  era que  al que le saliera esa marca podía reclamar otro helado completamente gratis…la encargada de hacer esta señal era Dora una de las hermanas menores de Oscar; la orden era que la marca debía estar en el 10 % de los helados fabricados; pero esta solo ponía uno y los otros 9 palitos, se los daba a su mejor amiga para que reclamara los premios; esa señal   o marca era un sistema de comercialización y mercadeo que  hacía que nosotros compráramos siempre con la ilusión de ganarnos un helado gratis; y eso casi NUNCA ocurría ya que  tal vez  los helados marcados  salían con destino  a  otros mercados y solo  llegaba uno que otro con el palito marcado; en un año  recuerdo que al mono Jorge O; le salió el palito con la R;  y entonces fue a reclamar el helado al vendedor y ya se habían acabado; por lo que no fue posible la entrega del premio;  y quedo con el compromiso  de que al siguiente día le llevaría el  premio; pero para reclamar el premio se debía entregar el palo con la R.

En la siguiente hora  después del descanso nos volamos de clase y como no pudimos salir del colegio;  nos quedamos    varios  junto con el afortunado ganador hablando y escuchando  la versión; precisamente justo atrás de la Ceiba  y cerca a una caseta construida  en tabla de madera en donde vendían las golosinas   del descanso.

Entonces  todos nosotros con la novedad del premio; tras este amigo   escuchando como nos contaba  entusiasmado su historia; decía que ese día había comprado como 5 helados y  que por fin le había salido el premio;  cuando el mono  nos estaba mostrando orgulloso  el palo del premio justo alguien grito el KIKO EL KIKO  y todos salimos corriendo para diferentes lados y  uno de nosotros le dio un golpe en la mano  en donde el mono tenia el palito contramarcado para reclamar el premio; y este voló  por el aire y desapareció entre un montón de piedra que estaba rodeando la ceiba en ese momento… y hasta ahí llego la la alegría; eso si  tuvimos que soportar los madrazos de este mono y los desafíos permanentes  de querer darnos en la jeta a todos; pero  como  fue un momento de pánico  y sorpresa jamás se entero quien había sido el autor intelectual y material de tan  trágico hecho…

Cuando hacíamos el curso sexto de Bachilleraro;  los nuevos bachilleres debíamos cumplir con un tiempo extra de actividades  y jornadas de enseñanza que se llamaban de alfabetización; básicamente consistían en   preparar, y dictar algunas clases a los alumnos  de la primaria; mismas que impartíamos  en el campin a  los estudiantes de primaria que  no tenían la oportunidad de estudiar de día por su trabajo; todos ellos como requisito era que debían ser mayores de edad y lo eran; luego trabajaban de día y estudiaban de noche….

Como siempre nuestro grupo;  una gran parte del tiempo  o no íbamos, o llegábamos prendidos a las famosas clases;   pero como  en ese momento todo era folclor  ni los alumnos ni mucho menos nosotros nos preocupábamos  por nada…..

Por esos días de la alfabetización;  la ceiba de mi colegio  la mejor  celestina tenia poco follaje y  poco o nada vistosa;  pero era  la  alidada perfecta para dar varias  de las  batallas amorosas; porque allí   bajo el amparo de la oscuridad de la noche, y la protección de sus enormes ramas las faenas amorosas  se podían ejecutar  sin mucho apremio….

Una noche  después de haber dictado mis clases  de la alfabetización;   tenía una cita  allí en el colegio  con una compañera  de 4 de bachillerato; que perseguían varios muchachos como canes; por que no solo era muy bonita sino que tenía una forma de ser muy dulce y tierna; pero ella ya era mi amiga  especial desde hacia varios meses; ella llego  a la cita y mientras yo salía de clase; me  espero  por unos 20 minutos más o menos.

Entonces  nos encontramos, caminamos, llegamos y  nos acomodamos  recostados sobre  esta hermosa ceiba; eran mas o menos las 10 de la noche y allí en medio de una gran faena de amor salió una de las prendas  y quedo en el piso;  en los momentos mas álgidos del asunto escuchamos un sollozo  muy cerca  y  como era tan cerca; nos asustamos y  hablando con voz miedosa pero fuerte preguntamos quien esta allí; y  salimos corriendo  dejando atrás  la prenda;   resulta que  a un lado muy cerca había otro amigo con una compañera en una faena similar ; y él   y su  pareja; escucharon gritos; y tambien  salieron corriendo……. En ese momento no pudimos identificarlos y a nosotros  creo que tampoco… luego cada pareja por su lado y adiós el amigo…


Ceiba del Campin AUT C. Franco
Mi  doncella  me decía  muy afligida y preocupada que  se había quedado  parte de su ropa  allí  y que quien sabe quien la iba a encontrar…. Yo le decía que no se preocupara  que eso es como cuando a uno se le pierde un pañuelo   nadie sabe de  quién es y cómo es tan personal y común  a nadie le interesa….
 Al siguiente día teníamos clase  de cálculo; muy a las siete de la mañana; con el profesor Ramón Díaz; y   como cosa rara  madrugue a llegar al colegio; y cuál fue mi sorpresa que mi amiga de  lid   ya estaba   en el colegio ; ella había madrugado muy a las seis  de la mañana  a recoger sus prendas;   cuando yo llegue nos encontramos y me conto   el por qué de su madrugada ; pero también me dijo que había encontrado  unos  calzones  allí al otro lado de la ceiba por el lugar exacto de donde había salido corriendo la otra pareja de enamorados… la risa nos asalto a los dos esa   temprana mañana..... misma que recordamos   siempre cuando hemos tenido la oportunidad de  hablar...

Entonces me conto que una vez había recogido su ropa; se había quedado en un lugar pendiente a ver  quien llegaba a  recoger la otra prenda…. y en pocos minutos; apareció la propietaria de la otra prenda ; misma ejecutora de la faena similar a la nuestra  la noche anterior… y ese asunto quedo guardado   para ella  y jamás me quiso contar; ni por nada del mundo quien era la susodicha…..  tampoco pregunte mas en el momento por que sabia que era infructuoso. años después por coincidencia del destino;  me entere de quienes  eran los protagonistas de  esa otra faena de  amor y  pánico  que ocurrio ese año y ese día bajo la ceiba  celestina  de mi colegio. y que mi gran amiga por fin confirmo después de varios años de silencio.