Anécdotas, Cuentos, Historias

lunes, 2 de julio de 2012

DON JOSE Parte II


*JOSE ADONISEDEC BUITRAGO

Don José aprendió el oficio de sobandero de su abuela, quien a su vez lo había aprendido de su abuelo también llamado JOSE; en la época en que don José A Buitrago, aprendió el oficio no existían las  cremas o ungüentos, por lo que en ese entonces no  se conocían; luego para ejercer el oficio, se usaba grasa de cerdo, en mezcla con miel de abejas y unas hierbas que llevaban de Campohermoso, las cuales ponían a cocinar y  ese zumo era mezclado con la grasa y la miel, dando una pócima espesa, lubricante y suave que al aplicarla, permitía resbalar la mano suavemente sobre el área a curar. Su olor era tipo mentol ya que  la raíz  de una de las hierbas usadas para la mezcla, tenía este característico olor.
Casita Fot Hector Roldan.
El oficio de sobandero era un oficio que se ejercía gratuitamente, por todos aquellos  que tenían ese don o privilegio de saberlo, Don José  una vez le fue perdonada la vida por parte del capitán RANGEL, dejo de lado la arriería, y se dedico a trabajar en  oficios varios en el campo; él se  fue a vivir al lado del trigal; exactamente en la vereda se SUNA; allí vivía en una casita humilde, junto a su esposa  y compañera de vida doña ROSITA; ella era una experta en preparar un delicioso masato de arroz (bebida hecha con arroz, de sabor dulce, con cierto grado de fermentación muy suave) y  colaciones (galletas dulces elaboradas con harina de maíz o   de trigo, mantequilla y azúcar).
El trigal Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
Para llegar a su casa en la vereda de Suna; había que subir del pueblo hacia el trigal por un camino de herradura o camino real empedrado, lo que hacía un poco difícil el acceso  a su casa y por ende a sus servicios; y mucho más cuando el paciente tenia fracturas  que no le permitan desplazarse  fácilmente a pie o a caballo, entonces debían ser llevados en guando hasta la casa de don José para  recibir el tratamiento. Ante la  creciente demanda de sus servicios por la población local y la llegada de pacientes de diferentes partes del departamento, don José se vio en la obligación de buscar un lugar en el casco urbano, encontrando una casa grande y amplia por el lado del cementerio  a donde  se traslado a vivir junto a su esposa Rosita y allí prestó sus servicios como sobandero local de reconocido nombre local y regional y departamental.
Camino real Fot Myriam Vargas. Miraflores.
La labor de sobandero, era un oficio  que se ejercía por amor al prójimo y servicio a la comunidad; generalmente era un servicio gratuito; un sobandero nunca cobraba por sus servicios, solo  lo que de buena voluntad le quisiera dejar el paciente y esto  ocurría porque ser  sobandero era una labor de servicio  y amor  del hombre para el hombre  y  los ingresos principales para vivir, provenían de otras labores u oficios.

En su casa  antigua, de grandes portones de madera, de color café al principio y luego  de color rojo; había un gran salón en la entrada, en la que él  atendía todos los días los 365 días del año; allí  en ese salón amplio, estaba dispuesto  un taburete elaborado todo en madera sin brazos y otro  también de madera pero con brazos  y combinado con  cuero de ganado, que tenía  un color oscuro y muy brillante por su uso, también había una banca de madera y una cama  rustica en donde los pacientes se acomodaban.
calle de la casa de don JOSE Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
El portón de su casa jamás durante el día se cerró; siempre permaneció abierto todos los días y todos sin distingo entrabamos a su casa y con solo decir buenas don Joséee, él salía caminado lentamente y saludando muy amablemente,  preguntaba en que le puedo servir mientras le invitaba a  sentarse en uno de sus taburetes.

El ritual   era muy interesante, por que cuando uno se lesionaba una mano, un dedo, un brazo, pierna o cualquier  hueso antes de ir a donde don José, se compraba una cuarta  o mas de bayetilla de color rojo  ya que esa era la venda que colocaba después de la sobada.
Actual casa de don josé FOT de Julian A calderon Ballesteros.
Después de estar acomodado el paciente en la silla designada, empezaba el proceso de preguntas  y respuestas  sobre el caso  motivo de consulta; mientras suavemente con sus prodigiosas manos recorría  lenta y pausadamente el área de la lesión  e iba contando anécdotas y preguntaba también las del paciente, casi siempre ocurría que el paciente se emocionaba con sus relatos y por un momento se olvidaba de su lesión y era ahí en ese preciso momento en que don José con sus manos y fuerza ejercía el movimiento adecuado para volver a ubicar los huesos en su lugar, mientras el paciente con un grito de aaaaayyyyyyyaaaaayaaaiiiiiiii.  Y apretando fuertemente todos los músculos incluidos los esfínteres y soltaba una lágrima  por el dolor causado. 

Dolor que  disminuía  casi de manera inmediata una vez  terminaba la sesión y luego procedía  a vendar  con la bayetilla de color rojo, misma que aseguraba  con un nudo o un gancho de ropa,  mientras le decía que volviera en  tres o mas días o que se quitara la venda y ya…

Terminado el trabajo,  se preguntaba cuanto se le debe don José;  él al principio no cobraba; es decir no tenía una tarifa especial por sus servicios solo era la voluntad del paciente; pero como en todo  don José debía vivir y muchos pacientes  desagradecidos no le dejaban  más que unas pocas monedas; pasaron los años asi hasta  que  decidió consultar con un párroco  y este le aconsejo  que debía cobrar por cada servicio y asi  se hizo; pero igual sus tarifas eran mas simbólicas que mercantiles.

Para pacientes  con lesiones mas graves tipo fractura, el procedimiento era el mismo, solo que   a esta sesión se le acompañaba de un sedante muy  efectivo, no había necesidad de entubar, ni de estar pendiente de los ritmos cardiacos y demás;  este sedante era fabricado en la capital del departamento y era de venta libre su nombre “ONIX SELLO NEGRO”. Entonces    sus pacientes  recibían la dosis dependiendo de la contextura y de la gravedad de la lesión, uno , dos o tres tragos dobles o triples y a veces hasta mas.

En una ocasión contaba él, que  a su casa llego una señora proveniente de Bogotá, con un niño que había nacido con deformidad en sus pies, manos y quijada.

El arribo de esta señora al pueblo, ocurrió porque en la capital, alguien le comento que en MIRAFLORES BOYACA, había un sobandero muy bueno que  podía tratar ese  tipo de limitaciones; la señora no lo pensó dos  veces y viajo con su hijo y esposo a donde el famoso sobandero; la preocupación  de la madre no solo era por la  deformidad física, sino por la limitante que tenía el recién nacido al no poder succionar la leche materna, luego ella debía extraer la leche materna  y  dársela al niño con un gotero.
Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
Cuando llegó, don José con su paciencia, decencia y don de servicio evalúo al niño mientras la madre desesperada preguntaba  y rogaba le dijera si podía hacer algo; a lo que él respondió con  su parsimonia característica “Con la ayuda de DIOS vamos a ver qué puedo hacer mi señora”; acto seguido empezó   a trabajar con sus manos la quijada del  bebe acomodando sus huesos muy delicadamente, al poco tiempo, el niño se acomodo y de manera casi inmediata succiono la mama, decía don José “Este niño chupaba con muchas ganas, hasta que se lleno y quedo dormido” mientras la señora lloraba inconsolablemente de felicidad al ver como su hijo era autónomo en este proceso elemental de vida.

Para el tratamiento de los pies y brazos, alisto cartón y  algodón, y  en una sesión  de varias horas, trabajo suavemente sobre los  huesos dándoles la forma adecuada extremidad por extremidad,  entablillo con cartón, algodón y vendo con su tradicional bayetilla de color rojo e indico a la señora regresar a los quince días. El tratamiento continuó por varios meses y varias sesiones, hasta que el niño quedo en perfectas condiciones. La señora, su esposo y su hijo regresaron a donde don José tiempo después cuando el niño ya  caminaba, al niño lo pusieron en su puerta que siempre permanecía abierta  y  le permitieron caminar dentro de la casa hasta que salió don José y lo vio, dando gracias a Dios y a la virgen, se puso muy feliz de ver su labor culminada, mientras los padres del niño no dejaban de agradecer a DIOS y a don José por  ese trabajo tan maravilloso que  había  realizado  con su pequeño hijo. Ese mismo día don José le pregunto a la mamá que como le fue al niño con la teta, la señora muy emocionada le respondió “GRACIAS  A DIOS Y  A USTED EL NIÑO  APRENDIO A  AGARRAR  LA TETA  COMO  UN  GRANDE
Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
Llegar   a su casa, y sentarse a hablar con él mientras hacía procedimientos, era  como estar escuchando relatos  de Gabo; por que cuando él tenia suficiente confianza no solo  relataba las sucesos, sino que además  contaba chistes dentro del relato.

En otra ocasión me conto sobre algunas vivencias de la violencia, el conoció perfectamente a los hermanos Bautista ( Tulio, Roberto, Manuel, Rubén y Pablo), decía eran hacendados  de Miraflores, que solo tenían estudio de  no más de uno o dos años de primaria, su padre era un señor llamado Rubén Bautista, de profesión herrero. Don Tulio bautista y sus hermanos, eran propietarios de las fincas el vergel, el arbolito y la colonia; cuya explotación era la ganadería y la agricultura. Y Pablo también se  desempeño como guarda de rentas en el Lengupá.

También  mencionaba con frecuencia a Jorge Enrique González Olmos,  oficial de policía nacido en Garagoa, quien  peleo en la guerra de Colombia contra el Perú  y quien participara muy activamente como instructor militar  y miembro  liberal activo en este periodo del 48 al 50, Gonzales Olmos después en el año 1968 fue  nombrado alcalde de Miraflores por demás muy apreciado por los habitantes de toda la región del Lengupá.

Don JOSE ADONISEDEC BIUTRAGO, era un estudioso del cuerpo humano, en su casa siempre tenía  libros  y enciclopedias que estudiaba, mostraba y  en ocasiones enseñaba a los interesados,  incluidos algunos médicos que   por curiosidad llegaban allí incrédulos de su trabajo; pero él siempre  con  mucha paciencia y decencia, los invitaba y compartía conocimiento sobre temas de anatomía general osteología y miología.


Templo Fot. Julian A. Calderon Ballesteros.  Julio del 2012
Por sus hábiles manos y por su sencillo consultorio,  pasamos muchos de los habitantes de Miraflores,  inclusive desde muy niños, ya que cuando un niño se descuajaba, se tronchaba, o  se fracturaba, el  destino era don José,  igual de adolescentes, y  de viejos, todos sin distingo parábamos donde don José. 
Unos  con mayor frecuencia que otros pero siempre  llegábamos allí a   aliviar nuestros dolores  óseos y musculares.  Con sus manos prodigiosas, con sus cremas yodosalil, pomada Dolorán e Infrarub, sus vendas de bayetilla roja nos atendía a todos los que llegábamos con traumas óseos y musculares, no solo del pueblo sino de muchas regiones  cercanas ya que  su sabiduría era conocida  y admirada por todos

Su fama alcanzo remotas zonas y cuando se preguntaba por él, las personas  se expresaban con respeto y admiración como “Un excelente sobandero, a quien le tenían más fe que a los médicos, gran lector  sobre la composición y funcionamiento del cuerpo humano, las mujeres después del parto normal,  recurrían a él para que les cuadrara nuevamente los huesos y dejara la matriz en su sitio original.”
“Los que conocimos a don José. Podemos decir que el era un estudioso del  cuerpo humano,  un sobandero muy famoso un verdadero ortopedista, especialista en fracturas, y tronchaduras.

Todos los días, de domingo a domingo se levantaba muy a las 4 de la mañana y asistía a la misa diariamente;   y desde tempranas horas allí en su casa estaba pendiente de  servir, se acostaba a las cuatro y media de la tarde  y su alimentación era muy balanceada, nunca fumo, tomo trago muy poco cuando joven, siempre se dedico a  servir, a amar a Dios y a  recordar sin rencor los odios de la guerra, esos odios viscerales entre liberales y Conservadores que marcaron un hito en nuestra región.
Vitral  Templo de Miraflores.Fot Nubia  R.
Don José  fue esa  persona sencilla humilde, honesta  y justa que  vivió para ayudar, haciendo honor a su segundo nombre ADONISEDEC (Josué 10: 1,27)  Señor  de la Justicia. El supo perdonar y compartir fue un gran contribuyente  y colaborador de la iglesia católica, fue el santo varón para la “exclavación” del señor en la semana santa, dono un vitral con la imagen de san José, y otro de la santísima trinidad en compañía de don Eduardo Garzón. 
Vitral Santísima trinidad Fot. Julian A. Calderón Ballesteros.  templo de Miraflores julio 2012

Esta donación se hizo en conjunto  como una muestra de amor y perdón ya que  don José Liberal y don Eduardo Conservador unieron en ese gesto   el amor  y respeto por el prójimo y mostraron a propios y extraños que si es posible  vivir respetando las diferentes formas de pensar,  sus ideologías  y que el perdón  es lo que necesitamos todos para poder alcanzar la tan anhelada paz que nos han arrebatado  desde hace muchos años. 
Su ultima morada Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
No se  exactamente en qué año falleció don José, ni tampoco se la edad en que fue llamado por el SEÑOR,  pero lo que si se, es que muchos  lo recordamos con aprecio, mientras otros tantos acuden a su tumba con frecuencia a pedir la intersección ante  el creador para resolver los problemas de salud.

*Agradezco en este relato  los aportes  de Gonzalo Rojas, José Romero y María L Ballesteros.

domingo, 1 de julio de 2012

DON JOSE


*DON JOSE….
Cuando lo  conocí; era un hombre recio, alto, delgado, de barba blanca, muy creyente en DIOS, de  familia liberal, quien  tuvo la fortuna de ser uno de los sobrevivientes de la guerra  o violencia del 48 como se le conoce en la región a  esos fatídicos años en que  se enfrento el estado y el pueblo a causa de la política, ideología e intereses mezquinos entre liberales y conservadores.



Tuve el privilegio de  conocer a DON JOSE y la fortuna de hablar con él muchas veces, de escuchar sus historias ya que  fui un muy buen cliente que  solicitaba de manera frecuente sus servicios; además  por ser amigo de uno de sus familiares, a su casa iba con cierta frecuencia a saludarlo y a saber sobre su estado de salud, mientras  Don José  de manera pausada  y con mucha paciencia  contaba verdaderas historias de su vida  y de su trabajo. 

Don José debió prestar  el servicio militar obligatorio antes del 45, a pesar de que no quería hacerlo y  tuvo como instructor de tiro a un sargento de apellido Morales, quien fue aquel que le enseño a disparar el famoso fusil GRASS M80 (El fusil  Chatellerault Grass de fabricación Francesa. conocido  popularmente como el GRASS, fue un arma usada en diferentes guerras y en Colombia  muy popular durante varios años incluso hasta los años 50).

Fusil GRASS M 80. Fot Int.
El sargento en mención, hizo la prueba frente a sus soldados disparando el fusil GRASS hacia la diana, pero el disparo no fue certero, quedando el tiro  por fuera de la misma,   don José  se rio    de su  superior, y este de manera inmediata, se fue sobre él a ver que era la risa y lo desafío  a disparar para probarlo; decía don José  que  el muy asustado tomo el fusil, se puso en posición  y sin apuntar mucho PUM! Le  dio a la diana casi en el centro, luego el comandante le replica que eso era  ·Chiripa” (suerte o casualidad oportuna), ordenándole  un nuevo disparo; nuevamente se acomoda y PUM!, el siguiente disparo una vez más dio en el blanco, luego por esta hazaña fue felicitado y  ascendido a dragoneante y desde entonces respetado por sus compañeros y superiores.

Al poco tiempo, cumple  con su periodo como militar y se retira a la vida civil, dedicándose a la arriería,  él cargaba, arriaba y transportaba diversas mercancías en mulas y bueyes de carga, desde un lugar  en donde llegaba el tren, hasta diferentes lugares entre Somondoco, Garagoa, Miraflores, Pueblo viejo o Aquitania
Buey de carga Fot Int:Bebeo.
En su juventud contaba  que por ser una persona grande y con mucha fuerza, era capaz de alzar o levantar del piso dos zurrones llenos de miel y subirlos sobre el  lomo de una mula o un buey; estos zurrones  tenían un peso de 14 arrobas (161 Kilogramos); luego  su fuerza era admirada por todos  y  entre ellos hacían apuestas para ver quién  era el más forzudo.
Mula cargada con miel en Zurrones Fot In Berbeo.
Mientras hacia sus viajes entre Miraflores y Aquitania encontró por el camino muchas personas  “muertas de la risa”. Para esta travesía, la planificación debía ser muy bien hecha  pues   debían llegar  durante el día de una posada a la otra en donde descansaban, daban de comer a los animales y pernoctaban hasta el día siguiente. El trayecto se hacía en varias jornadas especiales,  de posada en posada, ya que si esto no se hacía, se corría el peligro de morir  a causa de hipotermia.

Muchos fueron los muertos de la risa que don José encontró por el camino, en sus varios  y largos viajes, porque algunos novatos y otros tercos no  llegaban a las posadas  y debían dormir   a la intemperie, hasta que el frio los “dominaba”. Cuando el frio  se apodera del cuerpo humano, este reacciona  moviéndose de manera involuntaria  y hace que los dientes castañeen “carraquear” perdiendo muy rápidamente los signos vitales; luego una persona que muere a causa de hipotermia generalmente queda con la boca entre abierta mostrando los dientes algo asi como una sonrisa y  eso era a lo que don José llamaba que quedaban literalmente “MUERTOS DE LA RISA”

En una de las tantas oportunidades me conto que  cuando él estaba en una vereda  donde unos parientes en el año 1949, llego el ejercito acompañado de los chulavitas, (grupo armado compuesto por campesinos conservadores del municipio de Boavita Boyaca,  de la vereda llamada la chulavita,  que se unió al ejercito para  derrotar a los liberales de manera cruel y salvaje)., arrasando los cultivos, incendiando las casas, violando mujeres, asesinando  y apresando a quienes consideraban liberales, Él junto con otras 40 personas fueron arrestados, amarrados y acusados por un teniente  de apellido  Robayo, de ser liberales  y auspiciadores de la insurrección,  por lo que una vez amarrados, los llevaron al pueblo dándoles azotes y golpes, con el fin de  ejecutarlos frente a  la población como escarmiento.
Militar del 50 en Campo Hermoso Boyaca. Fot Campo H.
Todos muy bien amarrados y golpeados fueron puestos en los calabozos del pueblo y los iban sacando por parejas  para darles el tiro de gracia, mientras que a otros los llevaban a varios lugares en donde había precipicios para lanzarlos al vacio.

Precipicio Mocasia Fot Int. Mirflores.
Cuando le correspondió  el turno a él y a un compañero de infortunio  de apellido Barrera, salieron muy asustados por que sabían del destino final que tenían sus vidas.

En el momento en que se disponían a llevarlos a un lugar  desconocido para  terminar con sus vidas,   llego en “guando (palabra de origen quechua, que significa cargar  y  no es más que una camilla rustica  hecha con dos palos a los que se les coloca una tela que puede soportar el cuerpo de una persona y  es usada  por los campesinos para trasladar enfermos, heridos o muertos desde lejanos lugares) un  capitán de apellido RANGEL comandante de la tropa, quien había sufrido un accidente por el lado del rio.

El capitán RANGEL, viniendo de Campo Hermoso a Miraflores, en un camino mientras avanzaba con su tropa, al bajarse de su caballo a orinar, cayó entre unas piedras  y se fracturo la pierna derecha a la altura del tobillo sobre la tibia y peroné.

Los soldados acompañantes lo subieron sobre una mula mansa y lo llevaron durante un trayecto corto, pero era tanto el dolor que  no soporto  mucho tiempo sobre el animal, por lo que debieron bajarlo, hacer un guando y asi de esa manera llevarlo hasta el pueblo.
Cuando llegaron al comando, todos los soldados detuvieron sus actividades, regresaron a los calabozos a Don José y a su compañero de infortunio; dándoles unos días más de vida.

Esa noche el capitán maldecía y gritaba del dolor  y los demás oficiales pedían ayuda médica  sin  encontrar respuesta, ya que el enfermero de  la compañía  estaba  en misión por los lados del Morro. 

Don José como a las 10 de la noche, llamó al centinela que estaba de turno y le dijo que él podía ayudarle al capitán a calmar el dolor; de manera inmediata el centinela corrió y llevo el mensaje al oficial de turno, quien sin pensarlo dos veces, mando a sacar a don José del calabozo y lo puso al frente  dirigiéndose a él de manera fuerte.
Usted como se llama?
José Adonisedec Buitrago para servirle.
Y cómo es que va a aliviar a mi capitán Rangel?
Si usted me  deja yo lo puedo sobar.
Está bien… solo que si no lo alivia yo mismo lo mato…
Soldado vamos con este HP  a donde el capitán.

Alcaldía Miraflores Fot . Gonzalo Rojas.
Decía don José; yo cabizbajo y muy pensativo me fui con la fe puesta en Dios  y pedía  que pudiera hacer algo por este  pobre hombre quien no dejaba de gritar y vociferar por causa del dolor mientras lo acompañaba el oficial  y un par de soldados.

Cuando llego a su aposento, entro  muy asustado, mientras  el oficial le  manifestaba a su superior  el por qué estaba allí  y de manera inmediata el capitán Rangel accedió a que  don José le revisara la pierna.

Pie Hinchado Fot Int.
La pierna derecha del capitán estaba tan “Hinchada”(inflamada), que  estaba a punto  de gangrena,  cuando empezó a tocarla suavemente con el dedo y la mano, el capitán grito muy fuerte, por qué no soportaba el mas mínimo roce sobre su  pierna.  Y con la  otra pierna le dio una patada que lo tumbo al piso, mientras le ordenaba  que siguiera  con su trabajo, Don José como siempre muy calmado, humilde y respetuoso,  le dijo que él le podía arreglar su pierna pero que primero debía tener paciencia, soportar el dolor y confiar en DIOS por que el proceso iba a doler ya que tenía una fractura  y aunque no era una fractura abierta si  era de manejo delicado, el capitán Rangel acepto y tomándose de un solo golpe más de media botella de licor ( RON) , se puso una gorra entre los dientes, se agarro fuerte de los bordes de la cama y cerró los ojos mientras don José suavemente  daba inicio a su labor.

Yodosalil Fot Int.
Para la sobada como no tenía ninguna crema, ni yodosalil (ungüento rubefaciente, para uso externo que alivia el dolor muscular causado por golpes, torceduras y desgarres. Frotando frotando , yodosalil lo va aliviando) ni  pomada Dolorán (otro ungüento usado para dolencias musculares que salió al mercado por los años 50. El dolor le tiene miedo a doloran, doloran se frota y el door se marcha decía su slogan)  por que no existían en ese entonces, debió recurrir a su ingenio y usó para la fricción miel de caña medio diluida en agua para que le permitiera resbalar sus manos y así con ello sobarle el pie  para arreglar la fractura.

Pomada Doloran Fot .Int.
Esa misma noche el capitán RANGEL, sintió alivio, dejo de gritar y  pudo dormir. Tres días después de   varias sesiones la inflamación empezó a ceder, mientras el capitán ordeno perdonarle la vida, darle buena comida y  un mejor lugar  en donde dormir. Así permaneció don José junto al capitán por  3 semanas más, hasta que  RANGEL fue   sacado del pueblo para un hospital en la capital.

Parque Miraflores . Recuerdos del 48 Fot álbum virtual Yo Tambien soy de Miraflores.
En ese periodo de tiempo, don José  le pidió al capitán perdonar la vida de varios de los que estaban allí presos, ya que eran inocentes  de todo delito imputado, el capitán  accedió a algunas de sus peticiones en gratitud y le permito salir con vida a él y  ordeno a la tropa dejarlo trabajar  y que no fuera molestado por nadie.
*(Agradezco  la colaboración  de aportes para este relato  a Manuel Romero y a Ligia ballesteros).

Continúa en la PARTE II…

domingo, 24 de junio de 2012

La piscina Parte II…


 La Piscina del colegio en Miraflores  

La construcción  de la primera piscina en Miraflores,  solo era  un hueco sencillo  forrado en hierro y cemento,con una entrada y salida de agua; estaba resguardada  por una  cerca en alambre de púa y mallas que aislaban  del agua a las personas y animales, tenia unos amplios corredores por donde se podía caminar, descansar o correr, allí se carecía de  duchas y un lugar en donde poderse colocar los diferentes trajes de baño, entonces las mujeres algunas lo llevaban puesto desde la casa bajo su vestimenta normal, otras lo llevaban en bolsos y se vestían  haciendo sombra con una toalla que  era sostenida por una amiga; mientras que los hombres nos poníamos la camisa por delante, nos bajábamos los pantalones, los calzoncillos y de una nos poníamos nuestro chingue.

La administración del colegio al ver esto construyo una  ducha al aire libre, y una caseta  pequeña con  dos divisiones que servían como vestier y se designo una para hombres y otra para mujeres en donde se entraba para cambiarnos. Como siempre no falto el  inteligente que hizo un hueco en la pared para poder ver a las compañeras y demás mujeres que entraban a cambiarse, este huequito permaneció  por meses sin que se notara y  el que primero se diera cuenta  de la entrada de las mujeres a cambiarse y posicionarse del mismo, era dueño  temporal luego se cobraba $0,25 ctvs por dejar que uno acercara sus ojos solo unos segundos por dos veces para ver las nalgas  y lactas peladas  de las mujeres que allí entraban a vestirse, la fila era de unos 4 o 5 máximo  el tiempo era como en todo el mayor enemigo, por lo que solo en segundos se podía ver  para dar paso al siguiente antes de que se cerrara el telón; con ese  peso ganado  o más, se completaba para la gaseosa con galletas,  un helado, o  unas papas chorreadas deliciosas  que hacía y vendía Marina allí en el campin.


Por ese famoso huequito de los vestidores, muchos niños de la época, pudimos observar por primera vez los cuerpos desnudos de mujeres adultas  y no salíamos del asombro fácilmente; es así que aun  se recuerda  como si fuera ayer y se continua en la recuperación lenta de estos choques visuales, hormonales y sensuales de los que fuimos atrapados por nuestra curiosidad e inocencia.


Después de un tiempo las mujeres se dieron cuenta de la pilatuna, entraban y  mientras una se desvestía la otra con un palo estaba pendiente de empujarlo por el hueco cuando se asomaba el primer mirón, en una ocasión  una  de ellas llevo  ají liquido y cuando se acerco el mirón le roció el ají en la cara dejándolo  tan mal que se tuvo que llevar de emergencia al hospital siendo atendido por el Doctor Ortiz,  quien estaba de turno ese día  y se encontraba tomándose unos tragos  en Santa Bárbara, por lo que hasta allí debió correr el  portero del hospital a avisar de la emergencia. A partir de ahí se termino la manía  de estar viendo y curioseando los cuerpos desnudos de las muchachas.

Años después me entere que las muchachas también les gustaba mirar cuando los hombres entrabamos a cambiarnos, pero solo que ellas se subían sobre un asiento de cemento que estaba dispuesto dentro del vestier y por la parte superior entre el techo y la pared  podían ver nuestros atributos; luego salían a secretarse, a reírse, a dar calificación  y aprobación de lo observado de acuerdo  con la edad y gusto.

Para ver espectáculos de cuerpos  de los bañistas,   solo se tenía que estar presente, y muy atento,   es que ver un cuerpo humano de hombre o mujer mostrando su intimidad era algo que causaba  mucha curiosidad,  a todos hombres y mujeres, no solo por nuestra edad sino también por la época, en donde todo el mundo era muy mojigato y la sexualidad era vista con mucho recato y nuestra educación familiar ,  la recibida en la escuela y colegio jamás toco de manera clara, precisa y concisa un tema tan sensible como estos.

En una ocasión  una estudiante  normalista de ultimo año,  una mujer de unos 24 años  más o menos, estando en la piscina con su traje de baño enterizo de color amarillo, sus compañeros empezaron a corretearla por el borde, ella corría  bastante y no la alcanzaron en la primera vuelta, por lo que decidieron separarse en dos grupos uno por cada lado hasta que lograron atraparla, pero ella muy ágil y fuerte, se les descabullo y dentro de este forcejeo, su vestido de baño le quedo corrido de entre la pierna, mostrando todos sus genitales, ella corría y los otros detrás  tratando de alcanzarla, y los demás riéndonos del espectáculo, mientras las amigas le gritaban que se tirara al agua pero  en el desespero, la adrenalina y el ruido de todos no escuchaba nada y seguía corriendo;  solo hasta después de tres vueltas  una amiga se paro y cuando paso por el frente la empujo al agua.

Las competencias  de natación eran muy frecuentes y allí participaban los mejores nadadores, por categorías, edad y estilos de nado (100  o más metros, libres, espalda, pecho, mariposa). Para ello debían entrenar diariamente y estar en forma, luego salían  en horas de la mañana entre 5 y 6 de la mañana a entrenar o en horas de la tarde, y por supuesto allí no podíamos faltar los espectadores, en una ocasión una hermosa dama que aun hoy recuerdo, entrenando el estilo espalda,  se le salió  un tetero mientras nadaba,  por supuesto ella no se dio cuenta y siguió nadando hasta completar los 200 metros (8 piscinas) para los que se estaba preparando; nosotros niños quedamos perplejos de ver su exuberante lacta  de color muy blanco flotar y moverse  al ritmo del braceo, hacia arriba y abajo hacia adelante y atrás  a medida que  avanzaba en  el entrenamiento,  muchos le gritaron pero ella no escucho. Solo hasta que termino los 200 metros, salió  y se dio cuenta de lo ocurrido, muy roja  y achantada permaneció, por haber mostrado una de las blancas, hermosas y protuberantes mamas.  Mientras nosotros tristes, cabizbajos y desalentados de no poder continuar con el espectáculo.

Con frecuencia entre grupos  de solo damas o solo hombres el piscinazo se hacía  completamente en bola,   y cuando alguien se acercaba  se corría al agua y se permanecía sujeto a las paredes  mientras se  iba el intruso, pero en ocasiones el intruso entraba a agua también, luego  todos  a vestirse dentro del agua rápidamente y a reír socarronamente.


En otras ocasiones se sentaban  en grupos alrededor de la piscina  bellas y hermosas  jóvenes, con sus  bonitos trajes de baño y en poses muy sensuales  que nos observaban coquetamente  y lanzaban unas miradas insinuantes juveniles a los que estábamos por allí sacando pecho y dándonosla de don juanes; entre ellas  apostaban  a cual de todas mirábamos mas, o cual era la mas admirada y coqueteada por nosotros y esa era la ganadora, hasta que una de las mamás  se entero  y le pareció muy indecente ese hecho; entonces  se regó la bola entre las madres y les prohibieron a todas volver a la piscina.

A los hombres también nos pasaban cosas,  era frecuente ver como  se hacía un nado llamado la alcancía que era entrar al agua, quitarse la pantaloneta y sacar todo el tren posterior sobre el agua de manera que solo  se viera esta parte del cuerpo, es decir nalgas arriba.  Eso se hacía con frecuencia mientras los espectadores hombres y mujeres se reían a carcajadas, hasta que en una ocasión llego el Vicerrector del colegio y nos encontró a varios dando la función y a varias muchachas haciendo barra por lo que no solo nos llamo la atención muy fuerte, sino que mando a llevar a los papas para darles a conocer la clase de hijos que tenían en el colegio estudiando.

Mientras unos nadaban otros descansábamos boca abajo a pleno sol, pero  la parada de allí era muy incómoda ya que la tirantez que  se sentía bajo la pantaloneta  no disminuía rápido, por lo que el calambre llanero debía ser eliminado entrando al agua rápidamente, mientras las muchachas observaban, señalaban con el dedo y se reinan a carcajadas mientras nosotros pasábamos colores por la vergüenza.

En una ocasión, un grupo de mujeres,  agarraron a un amigo, lo sacaron de la piscina y le quitaron la pantaloneta  dejándolo empeloto fuera del agua, ese día era un sábado y la piscina estaba muy llena de gente, acto seguido le escondieron  la ropa por la entrada del colegio en donde había una estación meteorológica, nadie lo quiso ayudar y debió permanecer empeloto dentro de la piscina por varias horas hasta bien entrada la noche.

Allí se podían observar muchas cosas risibles, como  la presencia de sapos acompañando a los bañistas,  la familia dándose un baño  de popularidad  mientras destapaban ollas llenas de gallina y alimentos varios, era como ir al rio pero sin cocinar y no faltaba el despistado que se enjabonaba,  se restregaba el cuerpo con un estropajo y  se tiraba a la piscina a quitarse el jabón.

Tiempo después y lentamente se fue descuidando el lugar, ir ya no era agradable para nadie, el agua de pésima calidad, llena de cucarachas, sapos, culebras excretas y basuras, los filtros se  destruyeron, se agrietaron los pisos internos y externos, la quebrada disminuyo su cauce producto de la deforestación, las mallas  protectoras se cayeron, entraban  vacas , burros  marranos y gallinas;  y estas  aguas  putrefactas se  volvieron  un  criadero de sapos, ranas  y zancudos. 

No sé con exactitud hasta que año funciono la  piscina del colegio  y primera piscina publica de Miraflores, pero  lo que si se, es que el tiempo, la deficiente construcción que sumada a la mala administración, desidia y abandono total, fueron los encargados de sepultar para siempre  los sueños, los esfuerzos físicos, económicos y demás  de un pueblo que con su sacrificio, voluntad y verraquera lograron hace años tener este lugar de esparcimiento para todos.

La piscina…...PARTE I


La piscina del Colegio… 

Miraflores desde siempre ha tenido cultura de agua; y los habitantes tuvimos que aprender a nadar en las diferentes fuentes hidrográficas de nuestro municipio. 

Desde niños algo muy importante que se debía aprender era a NADAR y  a falta de una piscina, los pozos veraneros que se formaban en el rio Lengupá como en las  quebradas de la Mocasía, La Tobasía, la Susía, la Rusa, eran los lugares preferidos y obligatorios para hacerlo; allí a los diferentes  lugares en donde año tras año  se formaban los  pozos  los niños íbamos a aprender a nadar, con la tutoría de otros mayores o de los padres o de los profesores de la escuela o el colegio. Porque los paseos al rio o a las quebradas no podían faltar  entonces  se iba  caminando hacia los pozos del Limonar en el río Lengupá, o a la Mocasía a los pozos denominados el Ombligo, el sapo o la quincha que quedaba más abajo del ombligo, o  bajo el puente de la Tobasía en la carretera que va hacia Páez

Esa cultura ancestral del agua y sus desafíos jugaba un papel importante dentro de la formación  personal, pues no saber nadar era algo asi como no saber leer,   luego  la gran mayoría  de los Mirafloreños sabemos nadar, unos más que otros pero todos nos defendemos en el agua.

Somos o éramos nadadores  de rio, de esos nadadores que la única técnica que se tiene es saber flotar, mover los brazos  y pies de manera ruda, fuerte  y poco armonizada que solo permite  ir de un lugar a otro dentro del agua y la  sobrevivencia en caso de una emergencia.

Todo esto  ocurría porque Miraflores no tenía desafortunadamente un piscina en donde este deporte de la natación se pudiera practicar adecuada y técnicamente. Luego la necesidad local, mas la cultura  despertó en alguien la idea de construir la primera piscina  del pueblo.

Bueno; mejor dicho la primera piscina grande amplia con características especiales para la práctica de la natación; porque ya existía en el pueblo una piscina especial en la que solo tenían acceso los mayores de edad que frecuentaban el lugar en donde estaba esta otra  piscina.

Esta piscina no era más que un tanque de agua construido en cemento y ladrillo que almacenaba  las aguas lluvias del invierno  mientras que en el verano era alimentado por agua del acueducto municipal; sus medidas eran más o menos de 3X5x1 metros;   y era usado como piscina no por los veraneantes, sino por los asiduos clientes de doña Rosario allí en su negocio LA CITA.

A la CITA llegaban los más diversos clientes a calmar las presiones hormonales  y a disfrutar en compañía de las damas que atendían el lugar y de paso hacían uso de  este tanque que todos le llamaban piscina; allí en la cita  y en la piscina de doña Rosario, era frecuente  encontrar a  médicos, abogados, jueces, policías, profesores, comerciantes, trabajadores, estudiantes y en varias ocasiones hasta el cura párroco del municipio, que después o antes de la faena amorosa disfrutaban de las aguas frescas, acompañados de buenos tragos y damas lujuriosas en paños menores o sin nada.

Todos los asiduos visitantes que se encontraban allí en donde doña Rosario, guardaban el secreto de sus furtivas actividades; y de manera tácita e inmediata quedaba firmado un pacto de sangre, de esos  que no se rompen porque todos tienen el mismo pecado y con ello protegerse de las lenguas chismosas, de la crítica social y del repudio  de las  damas  de la sociedad.

La idea de la construcción de una piscina municipal surge en cabeza del rector del colegio el profesor  Salvador Rodríguez, quien en compañía de otros profesores, buscan el apoyo de la secretaria  de educación departamental, la alcaldía municipal,  el instituto de deporte  de Boyacá, los padres de familia y por supuesto los alumnos. La idea que le asalta la cabeza al señor rector Rodriguez, se debido a que muchos jóvenes y niños de ese entonces,  se bañaban en las cristalinas y abundantes  aguas de este chorro o quebrada la Menudera, para ello represaban sus aguas de manera temporal con barro y piedra, y excavaban con palas y picos para formar  un pozo mas profundo en donde pudieran zambullirse, luego de ahí sale la idea de construir un gran tanque denominado piscina. En ese chorro  habían anguilas y pescados de diversos colores  tipo acuario, mismos que se fueron acabando al poco tiempo y definitivamente desaparecieron todos con el paso de los años.

Para la construcción, se asigno un lote de terreno en la parte superior del colegio sede el campin, que tenía como característica especial el paso de la quebrada LA MENUDERA; que podía abastecer  de agua permanente y cristalina la piscina, sin necesidad de mucho tratamiento.

La construcción se empezó  más o menos en el año 1970 o 71  a pico y pala; para la excavación se usó mano de obra estudiantil; es decir  a los estudiantes de la época se les  impuso la orden de hacer trabajos allí a cambio de nota de  algunas materias como educación física, manualidades y otras, también en varias ocasiones  se castigaron a muchos por su indisciplina  o por cualquier evento  no aceptado o tolerado por los profesores enviándolos a  picar y remover tierra por horas para la construcción de la piscina.

El municipio, la asociación de padres de familia, el departamento, el instituto del deporte de Boyacá y toda la sociedad local fueron protagonistas en la construcción de la piscina del colegio  que culminara años después mas o menos para el finales de 1974.

La excavación, la construcción con  hierro cemento y arena por montón, no sé en qué condiciones técnicas se hizo; la verdad nunca he sabido sobre  la participación de algún ingeniero,  o de planos, o de cálculos de resistencia; al parecer se hizo con la dirección de algunos maestros de obra locales, la  de algunos  de los profesores, y la fuerza bruta de  obreros y estudiantes.

Esta piscina después de tanto esfuerzo físico y económico  por  varios años al fin llego al punto de llenado o de prueba, sus dimensiones más o menos  de unos 25 metros de largo por  9 de ancho, la parte más profunda 4, 50 metros mientras que en la parte más superficial algo asi como 1 o  1,20 como máximo. 

Cuando se realizo la prueba y durante varios meses, esta obra tenia  los pisos y paredes recubiertas con cemento a la vista y asi  se puso  a disposición de los estudiantes y público en general.

La entrada del agua  se hacía por dos conductos que la transportaban  a través de tubos de GRES que  se conectaban a los tanques de purificación. Los tanques de purificación eran 3 o 4 tanques elaborados en ladrillo  a la vista, construidos  dentro de un cauce temporal de la quebrada , en donde se iniciaba el punto de captación, los tanques se llenaron de piedra bolón o bola o redonda  de diferente tamaño, que provenía del  rio Lengupá,  haciendo la función de filtro retenedor; luego  el agua entraba por los orificios de los tanques, y mediante el proceso  físico  de reposo y decantación, las partículas flotantes  se sedimentaban lentamente en cada tanque, y asi el agua cada vez más limpia pasaba de tanque en tanque hasta llegar al último tanque el cual estaba recubierto con cemento y de allí salían los tubos de gres que la conducían hasta  la piscina.

En época de invierno, se debía disponer de un trabajador que desviara  del punto de captación las aguas de la quebrada  hacia su cauce natural para evitar la entrada de aguas llenas de barro a los tanques de sedimentación y por ende a la piscina; ya que si esto ocurría, el fondo de la misma, quedaba lleno de lodo.

La salida del agua era por un orificio dispuesto en la parte superior del limite máximo de llenado   y de allí caía libremente al foso mayor de unos 5 metros de profundidad en donde había una válvula grande giratoria de color rojo que permitía la evacuación total del agua cuando había que hacer limpieza.

Con la piscina en funcionamiento, los paseos al rio y las quebradas bajaron de  calificación y entonces el paseo era los sábados y domingos ir al campin a tirar piscina, allí  dábamos rienda suelta a nuestras aptitudes  en el agua, jugábamos, y disfrutábamos mucho en compañía de  amigos, compañeros y compañeras del colegio.

El área adyacente a la piscina se cerró con alambre de púa y malla, para evitar la entrada no autorizada de personas, los estudiantes podíamos hacer uso de  las instalaciones gratis cuando teníamos clase de educación física o cuando nos colábamos por medio de la cerca de alambre, los particulares debían pagar un precio mayor  que  el de los estudiantes, las boletas las vendía Marina, quien trabajara  y viviera durante años en el Campin y en la puerta permanecía otro trabajador cuidando y  pidiendo las entradas.

En esta piscina se pudo poner en práctica el deporte de la natación ya que  en las clases de educación física el profesor de turno en ese entonces el profe Pulido nos enseñaba algunas técnicas elementales como aprender a respirar, movimientos sincronizados de pies y brazos flotación, nado mariposa, espalda, pecho ,libre etc.

En la semana cultural y  en otras ocasiones se hacían competencias de natación, asi mismo se preparaban allí los deportistas que representarían el colegio en los juegos intercolegiados en esta disciplina.

Allí practicaban con frecuencia algunos que eran buenos nadadores no de rio sino de piscina, como los miembros de la familia Klevens,  de la familia  Moreno Guzmán, algunas de las Fernández y otros más que no recuerdo exactamente.

Mientras que nosotros los nadadores de rio  jodiamos la vida, jugábamos, nos reíamos y veíamos con asombro y embebecimiento  como nadaban de bien todos estos participantes.

Continúa en la PARTE II....