Anécdotas, Cuentos, Historias

domingo, 8 de julio de 2012

La Cita.


CON  ROSARIOS.*
Hace años,  al igual que ahora, en todos los municipios  productores de café principalmente, o donde había una economía pujante, los establecimientos de venta de licor , juego y sexo, llegaban, se establecían y prosperaban muy rápidamente; los establecimientos  que no faltan en un pueblo grande, mediano o pequeño, son las cantinas, los billares  y las casas de amor; por supuesto Miraflores jamás fue la excepción, allí desde hace varios años hacen presencia estos tres tipos de establecimientos , ligados uno con otro y estos a la vez ligados a la economía local, que  está vinculada con el trabajo y todos  estos en su conjunto ligados de manera directa a la hombría y al machismo.

La economía local  producto del trabajo de  su gente, la dedicación al  trabajo y al ahorro.  el esfuerzo y sacrificio  que sumado a lo prodigioso del clima y sus  fértiles tierras, hizo de  esta región un lugar en donde se movía el dinero  que salía  de las actividades como las del algodón, el café, la caña, la madera y el ganado; esto permitió  ampliar más el comercio, la construcción y el desarrollo local;  y  ahora en los últimos años  se ha sumado la infraestructura petrolera y el paso del petróleo por nuestras ricas tierras.

Todo este conjunto especial trajo  consigo los negocios que  le sacan de entre las manos el dinero a  su gente, pero que también permiten los desahogos, la diversión,   y el entretenimiento  necesario después de las arduas jornadas de trabajo.

En Miraflores  desde hace muchos años, la presencia de personas que ejercen la profesión más antigua del mundo, han estado allí presentes y han ejercido o ejercieron su oficio en dos casas  que  se ubicaron a las  dos salidas del pueblo, una por el lado de la Mocasía y otra por la salida hacia Páez. Lugares, debidamente aprobados por la municipalidad, repudiados por las damas locales y apreciados  y muy visitados por los hombres del pueblo.

Las  famosas casas,  llamadas casas de citas eran lugares en donde  se prestaban los servicios sexuales a todos los hombres necesitados, apresurados y presionados hormonalmente, por descargar las gónadas y saciar su apetito carnal  y ese instinto animal que se lleva dentro.  Pero también se prestaban los servicios  de compañía para aquellos que solo buscaban la compañía y comprensión femenina acompañada de palabras tiernas, amorosas, sensuales, exóticas y de aliento que no lograban encontrar en sus parejas.

Luego  la presencia de  las damas que prestaban estos servicios era muy común y corriente, las damas  provenían de diversas regiones del país, y eran reclutadas por alguien en la capital  Bogotá; y a su vez contactadas por las matronas de los lugares Las dos damas Rosario; quienes hacían su viaje expreso hasta la capital, para luego llevarlas a Miraflores e instalarlas en la CITA  y allí prestar los servicios solicitados por los visitantes.

Las casas de citas en Miraflores tenían algo particular las dos matronas  propietarias eran llamadas con el mismo nombre,  ROSARIO y eran competencia  una con otra como en cualquier negocio; luego la cantidad  de clientes,  y por supuesto los ingresos, dependían de la disponibilidad de mujeres, de la belleza contratada, de la frescura presentada  y por supuesto de la atención brindada.

Las casas eran casas de construcción sencilla y muy rudimentaria, que en el día permanecían cerradas  al público y en la noche en su puerta alumbraba  un pequeño bombillo de luz rojiza, o azul,   que indicaba  que  ya estaba abierto el lugar. 

Este lugar era visitado por  clientes de género masculino, con la mayor diversidad de trabajos y profesiones tales  como médicos, abogados, ingenieros, profesores de la escuela y del colegio, jueces, comerciantes, policías, trabajadores, conductores, obreros, estudiantes y en varias ocasiones hasta el sacerdote de turno.

Historias sobre las visitas a donde doña rosario hay muchas, porque fue también ese lugar, y ese personaje que  hizo parte del desarrollo local   y de la historia local, que  conoció las mas secretas historias, debilidades y fortalezas de cada uno de sus clientes, los cuales siempre trato con respeto y aprecio.

Allí a la casa de citas  de la  salida hacia Páez, se llegaba por un camino empedrado  y la visita era por curiosidad, por  costumbre, por necesidad, o simplemente por diversión, luego había clientes diversos  con historias diversas. Como la historia del profesor Ramón y la de otros tantos profesores  y profesionales que eran clientes VIP y que  podían  disfrutar de suculentos tragos y alimentos en paños menores y en compañía de las damiselas dentro del tanque de almacenamiento de agua llamado piscina; también  estaban los que  por curiosidad entraban, pero por falta de dinero no tenían acceso a  los servicios  luego  si no había dinero de por medio, el cliente debía salir rápidamente del lugar o era sacado,  por que allí se llegaba a dejar el dinero  o se consume trago,  o  va a la cama,  o se va para afuera no se aceptaban solo mirones  ni tocones.

A  Miraflores  llego un profesor   llamado Segundo Simón Bolívar; el cual rápidamente se convirtió por referencia de Ramoncito en un cliente VIP  del lugar y en una ocasión se encontró con otro cliente por allí en uno de los salones, Ramón quien era conocido y compañero de los dos, los presento  entonces el profe Bolívar se presenta como debía ser con su nombre "Segundo Simón Bolívar" pero el interlocutor  de nombre Antonio,pensó que le estaba tomando del pelo y  después de escucharlo cuando le  correspondió el turno se presento mucho gusto,  "Segundo Antonio Nariño" y esta que esta con migo es "Manuelita" pero por esta noche no la puede tener porque es solo mía, los que estaban ahí soltaron la risa y los dos nuevos conocidos quedaron de amigos por siempre por  tamaño coincidencia del encuentro entre estos tres personajes de la historia Simón Bolívar, Antonio Nariño Y Manuelita.

Cuando unos estudiantes bajaron una noche a calmar los deseos carnales, por supuesto  con poca disponibilidad de dinero , entraron al lugar y lo primero que hicieron fue llamar a la propietaria del lugar para preguntar cuánto valía la cerveza, el trago  y por supuesto el momento de pasión con alguna dama; Doña Rosario  muy atenta les comunica los precios, allí la cerveza y todos los licores, costaban hasta tres veces más que lo que valía en una cafetería y era mucho más alto el valor dependiendo del marrano. Luego después de escuchar los diferentes precios Cerveza a 15, aguardiente a 100 y la niña 250, alguno de ellos le replico que si  había una posibilidad de tener un menor precio por la dama, ya que tenía disponible 70  es decir para dos cervezas y solo 50 para la dama. Doña Rosario le dijo; si espere un momentico y le pego un grito a una de  las trabajadoras diciéndole, "hágame el favor y me trae la muñeca de palo para este pobre muchacho por que no tiene para pagar una de carne"… y lo saco del lugar  a escobazos.

Doña Rosario;  tenia a todas sus colaboradoras siempre en las mejores condiciones físicas y sanitarias;  cada ocho días se veía salir de  la CITA, subir a la plaza de  mercado acompañada de unas 6 o 7  de ellas  todas bien pintadas, bien vestidas, entaconadas y perfumadas, con destino hacia el Hospital Elías Olarte , en donde se les hacia el respectivo control sanitario, ese día en el hospital muchas personas que estaban por allí esperando ser atendidas por los médicos de turno, aplazaban las citas ya que el hecho de compartir espacio con todas estas bandidas les causaba angustia, repudio y asco.

Después de la respectiva consulta,  la matrona y toda su recua  de acompañantes como se les decía  popularmente, salían hacia el parque principal  entraban a los almacenes a comprar y daban  varias vueltas por el parque principal y otras calles, contoneando la cadera, mostrando su carné de sanidad,  coqueteando, mandando besos y diciendo piropos a cuanto  hombre joven, adulto y viejo estuviera por allí. Los hombres solitarios o en grupo  no dejaban de verlas, se reían con ellas, les decían cosas y les observaban desde el pelo hasta la punta de los pies como dice la canción, se hacían comentarios morbosos  y a veces impertinentes de los atributos que ellas estaban poniendo en venta principalmente, lo voluminoso de  su trasero, lo grueso  y largo de sus piernas  y  el tamaño de sus lactas

Las Damas del pueblo criticaban, se hacían cruces, torcían la cara y decían cosas sobre las pobres bandidas, eso  sí, sin quitarles el ojo de encima y silenciosamente admirar  y tal vez envidiar como se  podían contonear y mover armónica y sensualmente las caderas  y traseros metidos dentro de sus  vestidos o pantalones  bien apretados e iban acotando con voz sarcástica  que será lo que los hombres les ven  a estas guarichas… uyyyy que hombres más sucios, quien sabe que es lo que les dan esas indias.

En ese entonces no había publicaciones especializadas en esos temas y menos virtuales en donde se pudieran exponer los ejemplares con todos sus atributos, luego la manera más fácil de comercializar el producto era  mostrándolo en vivo y en directo y ese era el fin de estos famosos paseos por el pueblo, pero tenían un valor agregado, el hecho de tener  debidamente actualizado su carné de sanidad, ya que eso le daba ese toque de seguridad para que los clientes fueran con más confianza, lo que sumado al  coqueto, a la insinuación y los piropos directos por parte de las susodichas, hacían que este método de comercialización fuera muy eficiente.

El lugar muy en el fondo era aceptado también por las mujeres del pueblo, ya que decían que era  necesario que  estas trabajadoras sexuales  estuvieran allí  cumpliendo su labor ya que eso  permitía que las mujeres de bien no fueran acechadas, perseguidas y abusadas por parte de los   hombres necesitados de calmar los instintos  sexuales

Allí a la cita  se llegaba por diversión era como entrar a cualquier otra cantina a tomar cerveza o aguardiente, solo que los precios muy altos, de paso se echaba una bailadita bien apretadita con la pareja  y si el paciente lo deseaba y tenía el dinero podía pasar al segundo nivel a disfrutar por un momento luego si eso ocurría, allí quedaba sepultado para siempre en los huecos de  doña Rosario, todo el dinero fruto de su trabajo.


*
este relato se ha podido hacer gracias a la colaboración de varios de mis lectores, quienes han participado activamente y han aportado vivencias y hechos no conocidos  públicamente. Por obvias razones no puedo mencionar quienes son pero si puedo agradecer infinitamente toda  su contribución

sábado, 7 de julio de 2012

Don Gregorio.


Don Gregorio.

Interior de la  iglesia  Miraflores  Boyaca Fot Julian A Calderón.

Don Gregorio  ese personaje más  de Miraflores que no paso inadvertido, por esta vida, no solo por su grandes dotes musicales, sino por su carisma,  su forma de pensar, actuar, hablar y vivir su muy particular vida;  él fue un  hombre que  vivió en la calle que conduce de lo que actualmente es telecom hacia el parque principal, exactamente en la casa de don Severo Hernández; allí vivió por mucho tiempo  don Gregorio Ballesteros Guzmán,  un hombre 1,60 metros de estatura, andar corvo, de lentes gruesos, cabello corto, áspero y puntudo tipo aguja, de  voz chillona, vestir tipo Mao Tse - tung,  con prendas hechas en dril, anchas, de color caqui y anchos bolsillos, buen amigo, conversador, respetuoso con todos mientras no se tocara su  forma de pensar, de manos laboriosas, maestro musical y de un genio que solo aguantaba el mismo.

Don Gregorio como todos le conocíamos;  y le llamábamos por lo menos de frente; fue conocido  popularmente como FLAUTA.; moquete que le fue colocado debido a su peculiar forma de hablar, con  voz chillona, intensa, fuerte de mediana amplitud y  aguda, de buen timbre, y de ciclo corto, él fue un hombre que decía ser ateo, con pensamiento de izquierda, revolucionario, socialista, comunista, Marxista, Leninista, Maoísta, enemigo acérrimo del capitalismo, de las religiones, en especial de la católica, y por supuesto de los  Yankees y sacerdotes, zapatero, intelectual, y músico.
Fot. N. Ramirez. Pintura en la pared.
Nadie sabe con exactitud la fecha de su nacimiento, pero si se sabe que es  un Mirafloreño de CEPA. Casado con doña Ana Sofía, quien falleció de un cáncer, padre de 4 hijos (Henry, José, Guiomar y Graciela), quienes vivieron en Tunja, sus hijos se educaron en el colegio de Boyacá, y en otros de prestigio;  después de su separación se fue a vivir a Miraflores en donde se estableció ejerciendo su profesión  de Zapatero y Músico.

En su lugar de habitación en Miraflores. Tenía su negocio  como  zapatero  reparador y fabricante, los zapatos que elaboraba en fino cuero, con hormas muy bien definidas, eran comprados solo por conocedores ya que sus modelos eran clásicos, bien elaborados, con material  de óptima calidad y sobre todo muy suaves.

Su vida transcurría con la tranquilidad de aquel que  vive la vida sin lujos, con sencillez, pero con orgullo. Su forma de vida solitaria y muy austera, le imprimía ese toque de frialdad con que era visto por muchos pero que en el fondo de su corazón era un hombre  bueno, trabajador y honesto.

Sus dotes como músico  inigualables, la ejecución de instrumentos  como  la guitarra, el tiple,  el requinto,  la bandola  y la mandolina, no eran fácilmente superados por  otro músico local, ejecución  que hacía en  sus momentos de descanso para deleite personal y de cuando en vez;  yo  recuerdo cuando pasaba por el frente de su negocio y el estaba ejecutando cualquiera de sus instrumentos me paraba por buen tiempo a escuchar con atención,  como cada instrumento debidamente ejecutado emitía las más sonoras y armónicas melodías; mientras él decía con su voz chillona “Como le va joven?”  y seguía tocando.

En otras ocasiones llegaban  músicos locales a tocar con él, a aprender  y a perfeccionar el arte allí en su zapatería, era un verdadero placer escucharlo no solo tocar los instrumentos sino  la forma en que se dirigía a los acompañantes.

Don Gregorio fue ese personaje  que con  la expresión “hijo de puta”  y otras tantas, siempre acompaño  sus  diálogos, sin ningún recato ni mesura frente a ningún auditorio.

Él era convocado y llamado a participar con frecuencia en muchos actos locales, pero en su mayoría los rechazaba por qué no era un hombre de serenatas comunes y corrientes y de vez en cuando aceptaba hacer parte de las mismas, después de que se le insistía, rogaba  y ponía precio a su participación, dependiendo del personaje al cual se le debía llevar la serenata. Luego una serenata o reunión en donde don Gregorio participara era   lo más  exclusivo del momento.

En una ocasión  mientras perfeccionaban una serenata en compañía de uno de sus pocos amigos,  Don Gregorio le  iba indicando las notas para la entrada o en algunos puntos del instrumental, pero el  alumno pasaba por alto la indicación, lo que lo ofendía  mucho, luego hacia una parada momentánea y súbita mientras le decía “es en Faa, en Faaa… en Faaaa, Hijo de puta le dije que era en Faaaaaaa”, y continuaba  con la ejecución, mientras el acompañante  se reía de manera nerviosa pero entendiendo la personalidad de Flauta y soportando con nobleza sus palabras ya que el hecho de  ser acompañante musical de él era orgullo  porque don Gregorio no hacia compañía musical sino con unos pocos privilegiados y los mejores en su rama.

Allí en su lugar de trabajo, vivía, cocinaba, tocaba, leía todas las revistas de China Informa y China Reconstruye, mismas que llegaban mensualmente desde la China a muchos en Miraflores, también leía sobre socialismo, ferviente seguidor de Mao, Marx, Lenin y Castro; y si en ese entonces  Hugo Chávez hubiera sido popular como lo es hoy, estoy seguro que igual hubiera sido uno de sus defensores, todas  las noches, en la mañana y en la tarde sintonizaba Radio Habana de Cuba y  durante el día se dedicaba a la reparación o a la fabricación de  zapatos  y  cuando sonaban las campanas  para los llamados a la misa  o el sacerdote ponía música religiosa por los altoparlantes, decía   con  su particular voz, “ese cura Hijo de P. ya está llamando a sus mozas para que lo visiten”, las mozas del sacerdote  que él refería eran las monjas; y acto seguido concluía “que cosa mas bárbara amigo la única herencia que nos dejaron los españoles fue la religión y las enfermedades venéreas”.

Su personalidad era muy particular, respetuoso con todos, soez, con los sacerdotes, con monjas, con el capitalismo, los yankees y con quien le ofendía, luego muchos usaban esta debilidad  de él frente a la iglesia y cuando llegaba un sacerdote nuevo le  comentaban sobre este ateo  y muchos de ellos llegaban a su zapatería  buscando la conversión;  luego el sacerdote llegaba y  le saludaba “buenos días don Gregorio”, y el respondía “buenos días caballero, en que le puedo servir”“don Gregorio yo soy el nuevo sacerdote del pueblo y quiero invitarlo a la casa del señor” . los cambios repentinos en el color  de su piel, los ojos desorbitados por la furia y sus soeces palabras hacían  en su conjunto que el sacerdote jamás  volviera por allí, “Mire  so hijo de la gran P. a mí no me venga a decir que hacer con mi vida, ¡Fuera de aquí!, ¡Fuera de aquí!  ¡Fuera de  aquí! Hijo de p..  Y el sacerdote debía salir,  mientras él se quedaba echando más pestes y haciendo su labor de zapatero  de manera  agitada.

En otra oportunidad una monja superior llego por referencia de algún desocupado a  mandar arreglar unos zapatos allí a  su negocio; como siempre  el señor  saludo  “Buenos días señorita en que le puedo servir”  “gracias don Gregorio  vengo a  ver si me puede arreglar estos  zapatos”. “Con mucho gusto señorita”. ¿Cuánto vale ese trabajo? Pregunto la monja, “son 120 pesos señorita” acoto don Gregorio, la monja replica  “¿me  deja este arreglo en 100?”,  y fue  lo suficiente para que  el hombre se enfureciera y le  dijera “mire señorita  aquí no venga a ponerle precio a mi trabajo, si no le alcanza  pídale al cura mas pero aquí  eso es lo que  cuesta mi  trabajo”. La monja quedo como la canción  de Shakira, sorda, ciega y muda al escuchar esto y salió  de allí   casi a punto de desmayarse.

Poco tiempo después de este incidente, con la monja; en su labor de zapatero tuvo un accidente de trabajo; mientras cortaba el cuero para sacar un par de suelas, se le zafó uno de sus afilados cuchillos y se cortó profundamente una pierna a la altura de la ingle; luego exclamaba  ¡Auxilioooo.. ayúdenmeee por favor!, ¡ayyy  Dios me voy a morir!, alguien que paso por allí lo llevo al hospital rápidamente,  y debió permanecer hospitalizado unos cuantos días, en esa época las  monjas hacían parte del equipo  de enfermería, porque  no había suficiente personal, luego las labores de enfermería eran atendidas por  las hermanas de  esta comunidad y por supuesto don Gregorio  debió ser atendido por ellas   las cuales realizaban las curaciones diarias de la herida que  se hizo con su afilado cuchillo de zapatero, herida  que  casi   lo deja sin genitales y que  las monjas debieron ver, limpiar y curar durante varios días.

Después de esto  su actitud hacia las monjas cambio un poco  esa fue como su primera muestra de fe  en el SEÑOR.
Una vez  reunidos allí unos pocos, alguien le pregunto por sus hijos, eso lo llenaba de nostalgia y se le aguaban los ojos por que él debió  abandonarlos  cuando estaban estudiando aun, pero sacaba fortaleza  y justificaba su acción  contando  algo sobre ellos de manera por demás muy natural. 

Una de las cosas que recuerdo es esta. “Yo no sé  de ellos; alguna vez vino por acá uno que dicen es piloto de Avianca,  yo eso no lo sé; vino  a  saludarme y a llevarme pero yo no sirvo para irme detrás de ningún Hijo de P., además  no lo acepto, por que cuando estudiaba en el colegio de  Boyacá en Tunja me llamo uno de sus profesores para decirme que mi hijo estaba encerrado en el baño con otro  hijo de p.  Yo llegue y le pregunte pero me negó todo, como le parece mi amigo el hijo de p. me salió marica,  marica me salió el hijo de puta y desde ese entonces se dejo de llamar hijo mío.

Algo que le ofendía mucho era que  fuera llamado por su moquete flauta; eso lo enfurecía y sacaba de casillas asi como lo sacaba la religión y el capitalismo, una vez pasó por el frente un amigo de él de gran confianza, de profesión abogado, persona respetada  y de gran prestigio  pero como todos los Mirafloreños tomadores de pelo y con el humor a flor de piel; era un día domingo en horas de la tarde y este  abogado paso caminando por el frente de su negocio ya un poco entonado  y le dijo “¡ADIOS FLAUTA!” de manera inmediata se paro en la puerta y con su característica  vos chillona le dice  “FLAUTA YOOO?  ¡Flauta será su madre! ¡hijo de puta cara de sapo!” algunos que estaban sentados en telecom escucharon  la réplica y se atacaron de la risa mientras don Gregorio  disparaba un montón  de  palabras soeces  por minuto.
Miraflores  Boyaca Panorámica. Fot, albun virtual de Miraflores.
Me han contado que él  en su ancianidad debió recurrir al ancianato de Garagoa en donde falleció después de unos pocos años de estar allí, solo sin amigos y sin familia, pero que antes de morir su  ateísmo desapareció radicalmente y su fe en el SEÑOR y en el catolicismo, apareció en él como por arte de magia.
En la liturgia que en el ancianato se hacía Don Gregorio era el primero en hacer la fila para recibir el cuerpo de Cristo representado en la comunión  y  su fe católica  fue muy grande mientras hacia la fila para llegar a donde San Pedro.

Don Gregorio ese personaje que como muchos más   hace parte de las  historias locales y que son un patrimonio de valor para todos los Mirafloreños;  fue una persona con familia numerosa en Miraflores pero que por su pensamiento, forma de actuar, comportamiento solitario y  su carácter fuerte debió vivir y morir siempre solo;  su  única compañía fue la Dios aquel que tanto odio en la mayor parte de su vida. Por lo que nunca le hizo honor a su nombre de GREGORIO que significa estar siempre preparado.
Interior de la parroquia Fot .Julian A Calderón.

lunes, 2 de julio de 2012

DON JOSE Parte II


*JOSE ADONISEDEC BUITRAGO

Don José aprendió el oficio de sobandero de su abuela, quien a su vez lo había aprendido de su abuelo también llamado JOSE; en la época en que don José A Buitrago, aprendió el oficio no existían las  cremas o ungüentos, por lo que en ese entonces no  se conocían; luego para ejercer el oficio, se usaba grasa de cerdo, en mezcla con miel de abejas y unas hierbas que llevaban de Campohermoso, las cuales ponían a cocinar y  ese zumo era mezclado con la grasa y la miel, dando una pócima espesa, lubricante y suave que al aplicarla, permitía resbalar la mano suavemente sobre el área a curar. Su olor era tipo mentol ya que  la raíz  de una de las hierbas usadas para la mezcla, tenía este característico olor.
Casita Fot Hector Roldan.
El oficio de sobandero era un oficio que se ejercía gratuitamente, por todos aquellos  que tenían ese don o privilegio de saberlo, Don José  una vez le fue perdonada la vida por parte del capitán RANGEL, dejo de lado la arriería, y se dedico a trabajar en  oficios varios en el campo; él se  fue a vivir al lado del trigal; exactamente en la vereda se SUNA; allí vivía en una casita humilde, junto a su esposa  y compañera de vida doña ROSITA; ella era una experta en preparar un delicioso masato de arroz (bebida hecha con arroz, de sabor dulce, con cierto grado de fermentación muy suave) y  colaciones (galletas dulces elaboradas con harina de maíz o   de trigo, mantequilla y azúcar).
El trigal Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
Para llegar a su casa en la vereda de Suna; había que subir del pueblo hacia el trigal por un camino de herradura o camino real empedrado, lo que hacía un poco difícil el acceso  a su casa y por ende a sus servicios; y mucho más cuando el paciente tenia fracturas  que no le permitan desplazarse  fácilmente a pie o a caballo, entonces debían ser llevados en guando hasta la casa de don José para  recibir el tratamiento. Ante la  creciente demanda de sus servicios por la población local y la llegada de pacientes de diferentes partes del departamento, don José se vio en la obligación de buscar un lugar en el casco urbano, encontrando una casa grande y amplia por el lado del cementerio  a donde  se traslado a vivir junto a su esposa Rosita y allí prestó sus servicios como sobandero local de reconocido nombre local y regional y departamental.
Camino real Fot Myriam Vargas. Miraflores.
La labor de sobandero, era un oficio  que se ejercía por amor al prójimo y servicio a la comunidad; generalmente era un servicio gratuito; un sobandero nunca cobraba por sus servicios, solo  lo que de buena voluntad le quisiera dejar el paciente y esto  ocurría porque ser  sobandero era una labor de servicio  y amor  del hombre para el hombre  y  los ingresos principales para vivir, provenían de otras labores u oficios.

En su casa  antigua, de grandes portones de madera, de color café al principio y luego  de color rojo; había un gran salón en la entrada, en la que él  atendía todos los días los 365 días del año; allí  en ese salón amplio, estaba dispuesto  un taburete elaborado todo en madera sin brazos y otro  también de madera pero con brazos  y combinado con  cuero de ganado, que tenía  un color oscuro y muy brillante por su uso, también había una banca de madera y una cama  rustica en donde los pacientes se acomodaban.
calle de la casa de don JOSE Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
El portón de su casa jamás durante el día se cerró; siempre permaneció abierto todos los días y todos sin distingo entrabamos a su casa y con solo decir buenas don Joséee, él salía caminado lentamente y saludando muy amablemente,  preguntaba en que le puedo servir mientras le invitaba a  sentarse en uno de sus taburetes.

El ritual   era muy interesante, por que cuando uno se lesionaba una mano, un dedo, un brazo, pierna o cualquier  hueso antes de ir a donde don José, se compraba una cuarta  o mas de bayetilla de color rojo  ya que esa era la venda que colocaba después de la sobada.
Actual casa de don josé FOT de Julian A calderon Ballesteros.
Después de estar acomodado el paciente en la silla designada, empezaba el proceso de preguntas  y respuestas  sobre el caso  motivo de consulta; mientras suavemente con sus prodigiosas manos recorría  lenta y pausadamente el área de la lesión  e iba contando anécdotas y preguntaba también las del paciente, casi siempre ocurría que el paciente se emocionaba con sus relatos y por un momento se olvidaba de su lesión y era ahí en ese preciso momento en que don José con sus manos y fuerza ejercía el movimiento adecuado para volver a ubicar los huesos en su lugar, mientras el paciente con un grito de aaaaayyyyyyyaaaaayaaaiiiiiiii.  Y apretando fuertemente todos los músculos incluidos los esfínteres y soltaba una lágrima  por el dolor causado. 

Dolor que  disminuía  casi de manera inmediata una vez  terminaba la sesión y luego procedía  a vendar  con la bayetilla de color rojo, misma que aseguraba  con un nudo o un gancho de ropa,  mientras le decía que volviera en  tres o mas días o que se quitara la venda y ya…

Terminado el trabajo,  se preguntaba cuanto se le debe don José;  él al principio no cobraba; es decir no tenía una tarifa especial por sus servicios solo era la voluntad del paciente; pero como en todo  don José debía vivir y muchos pacientes  desagradecidos no le dejaban  más que unas pocas monedas; pasaron los años asi hasta  que  decidió consultar con un párroco  y este le aconsejo  que debía cobrar por cada servicio y asi  se hizo; pero igual sus tarifas eran mas simbólicas que mercantiles.

Para pacientes  con lesiones mas graves tipo fractura, el procedimiento era el mismo, solo que   a esta sesión se le acompañaba de un sedante muy  efectivo, no había necesidad de entubar, ni de estar pendiente de los ritmos cardiacos y demás;  este sedante era fabricado en la capital del departamento y era de venta libre su nombre “ONIX SELLO NEGRO”. Entonces    sus pacientes  recibían la dosis dependiendo de la contextura y de la gravedad de la lesión, uno , dos o tres tragos dobles o triples y a veces hasta mas.

En una ocasión contaba él, que  a su casa llego una señora proveniente de Bogotá, con un niño que había nacido con deformidad en sus pies, manos y quijada.

El arribo de esta señora al pueblo, ocurrió porque en la capital, alguien le comento que en MIRAFLORES BOYACA, había un sobandero muy bueno que  podía tratar ese  tipo de limitaciones; la señora no lo pensó dos  veces y viajo con su hijo y esposo a donde el famoso sobandero; la preocupación  de la madre no solo era por la  deformidad física, sino por la limitante que tenía el recién nacido al no poder succionar la leche materna, luego ella debía extraer la leche materna  y  dársela al niño con un gotero.
Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
Cuando llegó, don José con su paciencia, decencia y don de servicio evalúo al niño mientras la madre desesperada preguntaba  y rogaba le dijera si podía hacer algo; a lo que él respondió con  su parsimonia característica “Con la ayuda de DIOS vamos a ver qué puedo hacer mi señora”; acto seguido empezó   a trabajar con sus manos la quijada del  bebe acomodando sus huesos muy delicadamente, al poco tiempo, el niño se acomodo y de manera casi inmediata succiono la mama, decía don José “Este niño chupaba con muchas ganas, hasta que se lleno y quedo dormido” mientras la señora lloraba inconsolablemente de felicidad al ver como su hijo era autónomo en este proceso elemental de vida.

Para el tratamiento de los pies y brazos, alisto cartón y  algodón, y  en una sesión  de varias horas, trabajo suavemente sobre los  huesos dándoles la forma adecuada extremidad por extremidad,  entablillo con cartón, algodón y vendo con su tradicional bayetilla de color rojo e indico a la señora regresar a los quince días. El tratamiento continuó por varios meses y varias sesiones, hasta que el niño quedo en perfectas condiciones. La señora, su esposo y su hijo regresaron a donde don José tiempo después cuando el niño ya  caminaba, al niño lo pusieron en su puerta que siempre permanecía abierta  y  le permitieron caminar dentro de la casa hasta que salió don José y lo vio, dando gracias a Dios y a la virgen, se puso muy feliz de ver su labor culminada, mientras los padres del niño no dejaban de agradecer a DIOS y a don José por  ese trabajo tan maravilloso que  había  realizado  con su pequeño hijo. Ese mismo día don José le pregunto a la mamá que como le fue al niño con la teta, la señora muy emocionada le respondió “GRACIAS  A DIOS Y  A USTED EL NIÑO  APRENDIO A  AGARRAR  LA TETA  COMO  UN  GRANDE
Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
Llegar   a su casa, y sentarse a hablar con él mientras hacía procedimientos, era  como estar escuchando relatos  de Gabo; por que cuando él tenia suficiente confianza no solo  relataba las sucesos, sino que además  contaba chistes dentro del relato.

En otra ocasión me conto sobre algunas vivencias de la violencia, el conoció perfectamente a los hermanos Bautista ( Tulio, Roberto, Manuel, Rubén y Pablo), decía eran hacendados  de Miraflores, que solo tenían estudio de  no más de uno o dos años de primaria, su padre era un señor llamado Rubén Bautista, de profesión herrero. Don Tulio bautista y sus hermanos, eran propietarios de las fincas el vergel, el arbolito y la colonia; cuya explotación era la ganadería y la agricultura. Y Pablo también se  desempeño como guarda de rentas en el Lengupá.

También  mencionaba con frecuencia a Jorge Enrique González Olmos,  oficial de policía nacido en Garagoa, quien  peleo en la guerra de Colombia contra el Perú  y quien participara muy activamente como instructor militar  y miembro  liberal activo en este periodo del 48 al 50, Gonzales Olmos después en el año 1968 fue  nombrado alcalde de Miraflores por demás muy apreciado por los habitantes de toda la región del Lengupá.

Don JOSE ADONISEDEC BIUTRAGO, era un estudioso del cuerpo humano, en su casa siempre tenía  libros  y enciclopedias que estudiaba, mostraba y  en ocasiones enseñaba a los interesados,  incluidos algunos médicos que   por curiosidad llegaban allí incrédulos de su trabajo; pero él siempre  con  mucha paciencia y decencia, los invitaba y compartía conocimiento sobre temas de anatomía general osteología y miología.


Templo Fot. Julian A. Calderon Ballesteros.  Julio del 2012
Por sus hábiles manos y por su sencillo consultorio,  pasamos muchos de los habitantes de Miraflores,  inclusive desde muy niños, ya que cuando un niño se descuajaba, se tronchaba, o  se fracturaba, el  destino era don José,  igual de adolescentes, y  de viejos, todos sin distingo parábamos donde don José. 
Unos  con mayor frecuencia que otros pero siempre  llegábamos allí a   aliviar nuestros dolores  óseos y musculares.  Con sus manos prodigiosas, con sus cremas yodosalil, pomada Dolorán e Infrarub, sus vendas de bayetilla roja nos atendía a todos los que llegábamos con traumas óseos y musculares, no solo del pueblo sino de muchas regiones  cercanas ya que  su sabiduría era conocida  y admirada por todos

Su fama alcanzo remotas zonas y cuando se preguntaba por él, las personas  se expresaban con respeto y admiración como “Un excelente sobandero, a quien le tenían más fe que a los médicos, gran lector  sobre la composición y funcionamiento del cuerpo humano, las mujeres después del parto normal,  recurrían a él para que les cuadrara nuevamente los huesos y dejara la matriz en su sitio original.”
“Los que conocimos a don José. Podemos decir que el era un estudioso del  cuerpo humano,  un sobandero muy famoso un verdadero ortopedista, especialista en fracturas, y tronchaduras.

Todos los días, de domingo a domingo se levantaba muy a las 4 de la mañana y asistía a la misa diariamente;   y desde tempranas horas allí en su casa estaba pendiente de  servir, se acostaba a las cuatro y media de la tarde  y su alimentación era muy balanceada, nunca fumo, tomo trago muy poco cuando joven, siempre se dedico a  servir, a amar a Dios y a  recordar sin rencor los odios de la guerra, esos odios viscerales entre liberales y Conservadores que marcaron un hito en nuestra región.
Vitral  Templo de Miraflores.Fot Nubia  R.
Don José  fue esa  persona sencilla humilde, honesta  y justa que  vivió para ayudar, haciendo honor a su segundo nombre ADONISEDEC (Josué 10: 1,27)  Señor  de la Justicia. El supo perdonar y compartir fue un gran contribuyente  y colaborador de la iglesia católica, fue el santo varón para la “exclavación” del señor en la semana santa, dono un vitral con la imagen de san José, y otro de la santísima trinidad en compañía de don Eduardo Garzón. 
Vitral Santísima trinidad Fot. Julian A. Calderón Ballesteros.  templo de Miraflores julio 2012

Esta donación se hizo en conjunto  como una muestra de amor y perdón ya que  don José Liberal y don Eduardo Conservador unieron en ese gesto   el amor  y respeto por el prójimo y mostraron a propios y extraños que si es posible  vivir respetando las diferentes formas de pensar,  sus ideologías  y que el perdón  es lo que necesitamos todos para poder alcanzar la tan anhelada paz que nos han arrebatado  desde hace muchos años. 
Su ultima morada Fot álbum virtual Yo también soy de Miraflores Boyaca
No se  exactamente en qué año falleció don José, ni tampoco se la edad en que fue llamado por el SEÑOR,  pero lo que si se, es que muchos  lo recordamos con aprecio, mientras otros tantos acuden a su tumba con frecuencia a pedir la intersección ante  el creador para resolver los problemas de salud.

*Agradezco en este relato  los aportes  de Gonzalo Rojas, José Romero y María L Ballesteros.

domingo, 1 de julio de 2012

DON JOSE


*DON JOSE….
Cuando lo  conocí; era un hombre recio, alto, delgado, de barba blanca, muy creyente en DIOS, de  familia liberal, quien  tuvo la fortuna de ser uno de los sobrevivientes de la guerra  o violencia del 48 como se le conoce en la región a  esos fatídicos años en que  se enfrento el estado y el pueblo a causa de la política, ideología e intereses mezquinos entre liberales y conservadores.



Tuve el privilegio de  conocer a DON JOSE y la fortuna de hablar con él muchas veces, de escuchar sus historias ya que  fui un muy buen cliente que  solicitaba de manera frecuente sus servicios; además  por ser amigo de uno de sus familiares, a su casa iba con cierta frecuencia a saludarlo y a saber sobre su estado de salud, mientras  Don José  de manera pausada  y con mucha paciencia  contaba verdaderas historias de su vida  y de su trabajo. 

Don José debió prestar  el servicio militar obligatorio antes del 45, a pesar de que no quería hacerlo y  tuvo como instructor de tiro a un sargento de apellido Morales, quien fue aquel que le enseño a disparar el famoso fusil GRASS M80 (El fusil  Chatellerault Grass de fabricación Francesa. conocido  popularmente como el GRASS, fue un arma usada en diferentes guerras y en Colombia  muy popular durante varios años incluso hasta los años 50).

Fusil GRASS M 80. Fot Int.
El sargento en mención, hizo la prueba frente a sus soldados disparando el fusil GRASS hacia la diana, pero el disparo no fue certero, quedando el tiro  por fuera de la misma,   don José  se rio    de su  superior, y este de manera inmediata, se fue sobre él a ver que era la risa y lo desafío  a disparar para probarlo; decía don José  que  el muy asustado tomo el fusil, se puso en posición  y sin apuntar mucho PUM! Le  dio a la diana casi en el centro, luego el comandante le replica que eso era  ·Chiripa” (suerte o casualidad oportuna), ordenándole  un nuevo disparo; nuevamente se acomoda y PUM!, el siguiente disparo una vez más dio en el blanco, luego por esta hazaña fue felicitado y  ascendido a dragoneante y desde entonces respetado por sus compañeros y superiores.

Al poco tiempo, cumple  con su periodo como militar y se retira a la vida civil, dedicándose a la arriería,  él cargaba, arriaba y transportaba diversas mercancías en mulas y bueyes de carga, desde un lugar  en donde llegaba el tren, hasta diferentes lugares entre Somondoco, Garagoa, Miraflores, Pueblo viejo o Aquitania
Buey de carga Fot Int:Bebeo.
En su juventud contaba  que por ser una persona grande y con mucha fuerza, era capaz de alzar o levantar del piso dos zurrones llenos de miel y subirlos sobre el  lomo de una mula o un buey; estos zurrones  tenían un peso de 14 arrobas (161 Kilogramos); luego  su fuerza era admirada por todos  y  entre ellos hacían apuestas para ver quién  era el más forzudo.
Mula cargada con miel en Zurrones Fot In Berbeo.
Mientras hacia sus viajes entre Miraflores y Aquitania encontró por el camino muchas personas  “muertas de la risa”. Para esta travesía, la planificación debía ser muy bien hecha  pues   debían llegar  durante el día de una posada a la otra en donde descansaban, daban de comer a los animales y pernoctaban hasta el día siguiente. El trayecto se hacía en varias jornadas especiales,  de posada en posada, ya que si esto no se hacía, se corría el peligro de morir  a causa de hipotermia.

Muchos fueron los muertos de la risa que don José encontró por el camino, en sus varios  y largos viajes, porque algunos novatos y otros tercos no  llegaban a las posadas  y debían dormir   a la intemperie, hasta que el frio los “dominaba”. Cuando el frio  se apodera del cuerpo humano, este reacciona  moviéndose de manera involuntaria  y hace que los dientes castañeen “carraquear” perdiendo muy rápidamente los signos vitales; luego una persona que muere a causa de hipotermia generalmente queda con la boca entre abierta mostrando los dientes algo asi como una sonrisa y  eso era a lo que don José llamaba que quedaban literalmente “MUERTOS DE LA RISA”

En una de las tantas oportunidades me conto que  cuando él estaba en una vereda  donde unos parientes en el año 1949, llego el ejercito acompañado de los chulavitas, (grupo armado compuesto por campesinos conservadores del municipio de Boavita Boyaca,  de la vereda llamada la chulavita,  que se unió al ejercito para  derrotar a los liberales de manera cruel y salvaje)., arrasando los cultivos, incendiando las casas, violando mujeres, asesinando  y apresando a quienes consideraban liberales, Él junto con otras 40 personas fueron arrestados, amarrados y acusados por un teniente  de apellido  Robayo, de ser liberales  y auspiciadores de la insurrección,  por lo que una vez amarrados, los llevaron al pueblo dándoles azotes y golpes, con el fin de  ejecutarlos frente a  la población como escarmiento.
Militar del 50 en Campo Hermoso Boyaca. Fot Campo H.
Todos muy bien amarrados y golpeados fueron puestos en los calabozos del pueblo y los iban sacando por parejas  para darles el tiro de gracia, mientras que a otros los llevaban a varios lugares en donde había precipicios para lanzarlos al vacio.

Precipicio Mocasia Fot Int. Mirflores.
Cuando le correspondió  el turno a él y a un compañero de infortunio  de apellido Barrera, salieron muy asustados por que sabían del destino final que tenían sus vidas.

En el momento en que se disponían a llevarlos a un lugar  desconocido para  terminar con sus vidas,   llego en “guando (palabra de origen quechua, que significa cargar  y  no es más que una camilla rustica  hecha con dos palos a los que se les coloca una tela que puede soportar el cuerpo de una persona y  es usada  por los campesinos para trasladar enfermos, heridos o muertos desde lejanos lugares) un  capitán de apellido RANGEL comandante de la tropa, quien había sufrido un accidente por el lado del rio.

El capitán RANGEL, viniendo de Campo Hermoso a Miraflores, en un camino mientras avanzaba con su tropa, al bajarse de su caballo a orinar, cayó entre unas piedras  y se fracturo la pierna derecha a la altura del tobillo sobre la tibia y peroné.

Los soldados acompañantes lo subieron sobre una mula mansa y lo llevaron durante un trayecto corto, pero era tanto el dolor que  no soporto  mucho tiempo sobre el animal, por lo que debieron bajarlo, hacer un guando y asi de esa manera llevarlo hasta el pueblo.
Cuando llegaron al comando, todos los soldados detuvieron sus actividades, regresaron a los calabozos a Don José y a su compañero de infortunio; dándoles unos días más de vida.

Esa noche el capitán maldecía y gritaba del dolor  y los demás oficiales pedían ayuda médica  sin  encontrar respuesta, ya que el enfermero de  la compañía  estaba  en misión por los lados del Morro. 

Don José como a las 10 de la noche, llamó al centinela que estaba de turno y le dijo que él podía ayudarle al capitán a calmar el dolor; de manera inmediata el centinela corrió y llevo el mensaje al oficial de turno, quien sin pensarlo dos veces, mando a sacar a don José del calabozo y lo puso al frente  dirigiéndose a él de manera fuerte.
Usted como se llama?
José Adonisedec Buitrago para servirle.
Y cómo es que va a aliviar a mi capitán Rangel?
Si usted me  deja yo lo puedo sobar.
Está bien… solo que si no lo alivia yo mismo lo mato…
Soldado vamos con este HP  a donde el capitán.

Alcaldía Miraflores Fot . Gonzalo Rojas.
Decía don José; yo cabizbajo y muy pensativo me fui con la fe puesta en Dios  y pedía  que pudiera hacer algo por este  pobre hombre quien no dejaba de gritar y vociferar por causa del dolor mientras lo acompañaba el oficial  y un par de soldados.

Cuando llego a su aposento, entro  muy asustado, mientras  el oficial le  manifestaba a su superior  el por qué estaba allí  y de manera inmediata el capitán Rangel accedió a que  don José le revisara la pierna.

Pie Hinchado Fot Int.
La pierna derecha del capitán estaba tan “Hinchada”(inflamada), que  estaba a punto  de gangrena,  cuando empezó a tocarla suavemente con el dedo y la mano, el capitán grito muy fuerte, por qué no soportaba el mas mínimo roce sobre su  pierna.  Y con la  otra pierna le dio una patada que lo tumbo al piso, mientras le ordenaba  que siguiera  con su trabajo, Don José como siempre muy calmado, humilde y respetuoso,  le dijo que él le podía arreglar su pierna pero que primero debía tener paciencia, soportar el dolor y confiar en DIOS por que el proceso iba a doler ya que tenía una fractura  y aunque no era una fractura abierta si  era de manejo delicado, el capitán Rangel acepto y tomándose de un solo golpe más de media botella de licor ( RON) , se puso una gorra entre los dientes, se agarro fuerte de los bordes de la cama y cerró los ojos mientras don José suavemente  daba inicio a su labor.

Yodosalil Fot Int.
Para la sobada como no tenía ninguna crema, ni yodosalil (ungüento rubefaciente, para uso externo que alivia el dolor muscular causado por golpes, torceduras y desgarres. Frotando frotando , yodosalil lo va aliviando) ni  pomada Dolorán (otro ungüento usado para dolencias musculares que salió al mercado por los años 50. El dolor le tiene miedo a doloran, doloran se frota y el door se marcha decía su slogan)  por que no existían en ese entonces, debió recurrir a su ingenio y usó para la fricción miel de caña medio diluida en agua para que le permitiera resbalar sus manos y así con ello sobarle el pie  para arreglar la fractura.

Pomada Doloran Fot .Int.
Esa misma noche el capitán RANGEL, sintió alivio, dejo de gritar y  pudo dormir. Tres días después de   varias sesiones la inflamación empezó a ceder, mientras el capitán ordeno perdonarle la vida, darle buena comida y  un mejor lugar  en donde dormir. Así permaneció don José junto al capitán por  3 semanas más, hasta que  RANGEL fue   sacado del pueblo para un hospital en la capital.

Parque Miraflores . Recuerdos del 48 Fot álbum virtual Yo Tambien soy de Miraflores.
En ese periodo de tiempo, don José  le pidió al capitán perdonar la vida de varios de los que estaban allí presos, ya que eran inocentes  de todo delito imputado, el capitán  accedió a algunas de sus peticiones en gratitud y le permito salir con vida a él y  ordeno a la tropa dejarlo trabajar  y que no fuera molestado por nadie.
*(Agradezco  la colaboración  de aportes para este relato  a Manuel Romero y a Ligia ballesteros).

Continúa en la PARTE II…