Anécdotas, Cuentos, Historias

martes, 28 de agosto de 2012

Un toro Cimarrón.


Un toro Cimarrón VS Toño.

Los toros cimarrones, son esos toros viejos, que permanecen  por años  escondidos en las matas de monte  comiendo y engordando; son difíciles de encontrar, amarrar y poner en un  camión para llevarlos al  sacrificio, son toros  de cuernos largos, gordos y muy bravíos que   deben manejarse con  personas baquianas y  siempre  montadas a caballo y con otras reses mansas que sirven de madrinas o acompañantes para que estos animales cimarrones salgan del monte y lleguen a su destino final los corrales y el matadero.



Toño a los diez años era un experimentado vaquero que había aprendido todas las faenas del llano y del manejo del ganado por enseñanza de su abuelo;  para el verano de ese año al abuelo organizó un trabajo del llano, que incluía buscar los toros más gordos para llevarlos a la venta.

En un hato tan grande  de 45.000 hectáreas era difícil encontrar a los cimarrones y se dejaban de ultimo para dedicarles tiempo y gente a su búsqueda, pero los vaqueros no gustaban de esa búsqueda por que  podían pasar días y días sin encontrar al  cimarrón y cuando lograban encontrarlo casi siempre salían mal heridos  ellos o sus caballos debido a la fiereza del animal.

Pero Toño ya casi hombre   muy aguerrido fuerte, luchador y arriesgado, salió solo en busca del cimarrón mayor, un toro  negro de unos 800 kilos de peso, cuernos de más de un metro de largo, ojos fieros y muy bravo, el animal era tan bravo que  con solo oir los pasos del caballo,  empezaba a bramar, y a escarbar con sus patas delanteras la tierra desafiando al vaquero para ver si este se bajaba del caballo y  ahí si poder cornearlo hasta  la muerte

Este toro Cimarrón solo había sido visto dos veces  en los últimos seis años pues era un toro muy mañoso, fiero y muy temido por todos los vaqueros del hato.

A la madrugada del día lunes Toño alisto su caballo cuarto de milla,  y salió con su sombrero viejo, su rejo, un poncho grande y un pollero con  comida para dos días, ( carne seca salada, patacones de plátano bien verde y una libra de avena) Toño debía ir bien preparado ya que a como diera lugar debía tener al toro cimarrón en los corrales a mas tardar el día miércoles antes del medio día, ya  que ese mismo día llegaban los camiones a  cargar el ganado gordo con destino a la capital.

Muy a las 4 de la mañana el abuelo le dio un trago doble de aguardiente para el frio, la abuela de dio un buen desayuno, le empaco  su pollero con la carne seca, los patacones y la avena y le  dio la bendición  mientras los demás vaqueros  se burlaban socarronamente de su misión.

Como a eso de las  once y media de la mañana llego al lugar en donde habían visto al cimarrón la ultima vez; pero como este animal salvaje, de solo escuchar los pasos del caballo se volvía más fiero, Toño  decidió  apearse  de su caballo cuarto de milla  e irse caminando descalzo solo con el rejo su sombrero y su poncho fieles acompañantes de las faenas, muy sigilosamente fue entrando hasta  la mata  de monte,  hasta que vio pastando en un claro del  bosque al cimarrón, entonces empezó a silbar un pasaje llanero y  asi  fue domando suavemente al animal bravío  y de manera lenta muy lenta, logro sacarlo de la mata de monte como a eso de las tres y media de la tarde, eso si  la acción debió ser de manera cautelosa, sin que el toro cimarrón lo  viera   ya que  podía correr riesgo su vida y  la misión fracasaría.

Así el toro fue saliendo lentamente del monte  y cuando ya estuvo de frente a la sabana, Toño ya no podía esconderse por lo que decidió jugarse el todo por el todo,  y arranco a correr sabana adentro llevando siempre su  rejo y su poncho y su sombrero  hasta donde había dejado su caballo para que el toro lo persiguiera y asi sucedió el toro  corría tras de él  por más de  2 kilómetros, y  Toño ya  muy cansado sentía que  lo iba a cornear, pero como era joven tenía mucha agilidad  y se le capeaba   siempre, en  uno de esos momentos de angustia pensó este  toro no me va a ganar y  se agacho muy cerca de una casa de termitas poniendo el poncho sobre ella para que el toro le embistiera y asi sucedió, el toro embistió, muy fuerte al poncho que cubría la casa de las termitas y quedo atrapado allí pues su peso , su fiereza y su gran cornamenta  lo dejo ahí  atrapado y  atontado, por lo que Toño aprovecho rápidamente para ponerle el rejo en los cuernos y subirse rápidamente a su caballo cuarto de milla y  amarrar al fiero animal a la cabeza de la montura y  asi  hasta el corral del hato.

Fue tan  impresionante la forma como quedó el toro allí atrapado, que no pudo salir solo, ni tampoco con la fuerza del caballo, por lo que nuevamente se tuvo que apear del cuarto de milla y  ayudarlo a salir halándolo del rabo hacia atrás.

El toro cimarrón de 800 kilos que nadie había podido  enlazar y que todos los vaqueros le tenían miedo  había perdido la batalla frente a Toño, ese día el toro  se fue mansamente  amarrado con su rejo  y sujeto a la cabeza de su montura, caminaron durante varias horas y  como a eso de las 11 de la noche ya estaba nuevamente en la  casa  desaperando su caballo y  desempacando la comida que su abuela le había empacado ya que no había tenido tiempo de  comer  ni tomar nada por estar  en la lucha con el fiero animal.

Esa misma noche se acostó a dormir muy cansado y al siguiente día, a las 4 de la mañana cuando se levanto, el abuelo, la abuela y los obreros no podían creer que  en un solo día  y él  solo, con su caballo su sombrero, su poncho  y su rejo  le había dado  cacería al toro negro cimarrón de 800 kilos que duro muchos años en el monte y que todos temían por su fiereza.

El Tigre y el Güio



TOÑO.

Toño sin miedo un personaje  que vivió hace muchos pero muchos años en los llanos del Casanare;  contaba historias  sobre sus vivencias que tuvo mientras vivió en la finca de sus abuelos; Toño murió a los 98 años en los brazos de su amada esposa y en la tierra que un día lo vio partir hacia la  llanura infinita (Miraflores)  tierra que  quiso y amo por siempre y que con nostalgia llevo en su corazón,  así mismo fue dejando  año tras año, en los que escuchaban las fenomenales historias de sus cuentos y vivencias un sentimiento de amor y pasión por los llanos orientales.


TOÑO, EL TIGRE  Y  EL GÜIO.
En el hato de Santa Helena,  de unas 45.000 hectáreas y con mas de 60.000 reses entre  vacas  terneros,  y toros cimarrones, Toño a los 5 años debía ir a arriar todos los días a las 4 de la tarde los becerros para el corral; eran  más  o menos unos  200 becerros, cuyas vacas paridas, cachonas,  feroces y bravías pastaban a  unos cuantos km de distancia del corral en donde debían pernoctar los becerros para  que al siguiente día se pudieran ordeñar las vacas.

Toño como siempre activo y juguetón una tarde por estar  jugando  olvido la labor diaria de ir a las 4 de la tarde a arrear los becerros para el corral, cuando se acordó eran más o menos las seis y media de la tarde y  ya estaba la penumbra muy adentro del día; cuando  se acordó, salió corriendo a realizar la labor que siempre había tenido bajo su responsabilidad;  pero como era ya muy tarde, no pudo alistar su  caballo  cuarto de milla que su abuelo le había regalado para que  lo acompañara en las faenas del llano;  entonces salió corriendo a toda velocidad y descalzo hasta los potreros en donde pastaban vacas y becerros; allí empezó a  buscar,  a juntar  y a separar los becerros de sus madres, pero como eran muchos y estaba ya oscureciendo; decidió  amarrar a uno de los terneros y montarse en pelo sobre este y a toda  carrera empezar  a arrear a los demás; en ese momento entro bajo una mata de monte y allí rápidamente  agarro de un árbol un bejuco que colgaba, y con este le daba fuete a su becerro  que le servía de corcel y arreaba a los otros 199, dándoles fuete para que se apuraran.

En cuestión de no más de media hora tuvo los  becerros en el corral y  ya más calmado se desmonto y cuando fue a quitar el lazo de la cabeza del becerro que había servido de corcel, se dio cuenta de que el animal que había montado no era un becerro sino un TIGRE.


Toño muy asustado, caminó con rapidez y al ver al piso vio  que el bejuco que igual había usado se movía lentamente, al alumbrar con su linterna que nunca le faltaba, vio que el bejuco que había agarrado de la mata de monte no era un bejuco sino un Güio  (serpiente grande tipo boa constrictor  o anaconda) de más o menos tres metros de largo  con el que había  podido darle fuete a los becerros y terminar su trabajo del día rápidamente. Pero eso no le preocupo,  nuevamente tomo el   Güio y  a fuete saco el tigre del corral de los becerros para evitar que  esa noche el tigre se comiera a uno de ellos y  al Güio,  lo dejo  que se fuera nuevamente al monte; tal vez en una próxima oportunidad le volvería a servir de látigo.

Los cuentos de Toño continuaran en los siguientes relatos.


domingo, 5 de agosto de 2012

FIERAS Y BESTIAS.


En Miraflores.

Como es  tradicional en toda Colombia, en pueblos y veredas los reinados y las fiestas tradicionales, Patronales y  demás, son celebradas  religiosamente  en una fecha especial del año.

Todos los habitantes o por lo menos la gran mayoría, las esperamos, como el campo seco ansía  las abundantes y frescas aguas de abril.

Las fiestas de mi pueblo, se han celebrado de manera tradicional  en  el mes de Enero, mes que coincide con el verano y las cosechas; hace unos años  se celebraban año tras año; pero después por sugerencia de varios se definió que fuera cada dos años, debido a que una vez terminan las ferias y fiestas, los habitantes del municipio quedan como sobaco de rana (pelados). Y eso se ha venido haciendo desde años atrás; lo que  en realidad por un lado permite mayor acomodamiento económico y mayor ansia en sus pobladores para cuando llegan cada dos años.

Es que  todos los  lugareños somos al igual que los romanos, nos interesa y nos regocijamos con el circo y por supuesto los gobiernos no  lo dan y nosotros lo disfrutamos vehementemente.

Como todo evento tradicional, las ferias y fiestas del pueblo marcan  un momento de alegría, parranda y desahogo  que como terapia saca del estrés a todos los que las disfrutamos, y  le  adiciona el mismo a todos los que tienen la responsabilidad de organizarlas.

Hace  años las fiestas del pueblo era un evento que además de alegría, tenían penas y melancolías, porque  casi siempre  en todas las ferias  y fiestas no podían faltar las peleas y por supuesto los muertos,  por lo que el hospital local, y todo su equipo debían preparase con la debida anticipación para esperar  unos cuantos heridos,  y el sacerdote de turno , las funerarias  y el cementerio unos cuantos muertos. Todo porque en esa época  la intolerancia, local era diferente a la de ahora,  que sumado a las altas dosis de licor, machismo, y revancha se reflejaba en las vidas y riesgos de  varios de los que participaban. De  estos  sucesos salieron dos dichos populares locales  uno que no se llaman “Ferias y Fiestas”  sino “FIERAS Y BESTIAS” porque  se peleaban como fieras y  se bebía como bestias; y el otro “Fiestas sin muerto no son fiestas y la platica se pierde”.

La preparación de las fiestas se hacía con anticipación  formando los famosos comités de fiestas, que se encargaban de actividades específicas dentro del desarrollo de las mismas,  y de los famosos reinados.

Los reinados locales consistían básicamente en la busqueda de tres jóvenes damas que representarían a tres gremios destacados,   como transportadores, comerciantes y ganaderos. Luego cada gremio con su candidata, la cual siempre era acompañada de un equipo  de trabajo igualmente dispuesto en comités que le  ayudaban y facilitaban  la labor mientras duraba el reinado.

Las candidatas y sus comités, debían realizar una serie de actividades con el apoyo de sus gremios que año tras año eran muy similares,  rifas, bailes, bingos, y esta actividad empezaba desde mediados de noviembre, y terminaba en enero el día de la coronación de las aspirantes a reinas.

Lo tradicional era  desarrollar actividades que le permitieran a cada una de ellas obtener la mayor cantidad de dinero que era depositado en Urnas,  y la ganadora era aquella que más dinero colectara  al final del reinado;  acá no importaba cual era la más bonita o la más simpática, lo que importaba era la cantidad de dinero que  lograba obtener durante  los meses de actividad.

Una de las  cosas interesantes de ese entonces, era  la construcción de las casetas por parte de cada equipo colaborador y gremio; entonces se construían las mismas  usando tablas  de madera, tejas de zinc,   y canecas llenas de tierra o arena, las cuales eran llenadas y  dispuestas   adecuadamente para soportar los  postes de madera   que servían como punto de apoyo para hacer el  cerramiento, luego de eso se colocaba sobre el mismo carpas de  camiones o de plástico que servían para protegerse  en caso de lluvia. Las casetas se construían una por el  frente del hotel Lengupá, otra por el lado de donde quedaba la caja agraria y otra en la plaza de mercado y  a cada  caseta asistía  un público afín con la candidata.

Todas los noches y en especial el fin de semana la  rumba allí era infaltable,  y a las notas  de los negros del ritmo que se ponían sobre un pequeño tocadiscos, y después en un  equipo de sonido,  se bailaba  con la candidata de la caseta, o con las damas  que la acompañaban, mientras  un improvisado animador   con palabras de alegría animaba a que se saliera a bailar, pero también a participar de la rifa bien de una novilla o de dinero en efectivo,  asi mismo se hacia el remate del baile  con la candidata; luego para  poder bailar con ella, se debía pagar un dinero y ganaba el que más  alto pusiera un monto, algo a si como un remate de martillo,  en algunas ocasiones el remate incluía  beso de la candidata al parejo; y por obvias razones ese  baile valía más. Claro el beso era solo en la mejilla, nada más. En otras  ocasiones   se contrataba un conjunto musical    o una orquesta que tocaba y animaba la fiesta toda la noche. Generalmente  quien hacia parte del conjunto era Jesús Rojas  Chucho más conocido como Chucho Maracas, un  legendario y apasionado músico,  que  ha acompañado las fiestas  y rumbas  desde hace muchas generaciones



Los bailes  eran hasta bien tarde de la noche y  al siguiente día, si era un día de mercado, las candidatas y su sequito, salían  a recorrer las calles del pueblo; todas muy bien vestidas, peinadas y perfumadas, portando  una banda hecha en cinta  de satín e impresa en ella el nombre de la candidata y la terminación 1ra, todas las letras hechas con un material brillante;  a medida que iba caminando por las  calles del pueblo, iba deteniendo a cuanto hombre pasara por su  lado y  ponía sobre su pecho un pequeño moño hecho en cinta de dos colores, los cuales habían sido seleccionados  con anticipación y era los que identificaban  a cada  candidata, bien si era de los ganaderos, transportadores o comerciantes,  ya una vez puestas las cintas de colores  se acercaba  otra persona con   una urna y allí el seleccionado  disponía su colaboración, en una ocasión, un señor  no colaboro, por lo que una acompañante le dijo "Colabori Mapariu, como pa la moza si tieni" acto seguido la colaboración fue grande,  en ocasiones la candidata iba a donde Diomeno,  o a otros  lugares a donde tomaban fotografías  y ordenaba  sacar miles de  fotos  de tamaño pequeño, mismas que eran dispuestas junto a las cintas sobre el pecho de los transeúntes bien acomodadas con un alfiler.


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El trabajo era arduo para las candidatas y  sus colaboradores, los cuales trabajaban ad honorem con los beneficios de poder entrar a todo  lado sin pagar y disfrutar de los diferentes bailes; al final del proceso,    las candidatas recibían un porcentaje de lo recaudado y  terminaba con la coronación de la  ganadora.

La coronación era un acontecimiento municipal y la fiesta se hacía en el club social y en  ocasiones en   una tarima  en el parque principal o la plaza de  mercado.

La coronación  de la reina popular, incluía un pequeño desfile,  una entrevista pequeña, y el anuncio de lo recaudado, mientras eso ocurría todos  muy pendientes, escuchando, aplaudiendo y viendo  lo que iba ocurriendo  y de vez en cuando se nos salían las babas mientras mirábamos a las damas, pasábamos saliva y  ansiábamos poder tenerlas cerca para insinuarles cositas a las  referidas.

En alguna ocasión   en una entrevista le preguntaron a una de las candidatas  cual es su plato predilecto?,  y ella muy orgullosa, sonriendo  y sacando pecho  y con mirada de soslayo respondió de manera inmediata, Mi plato  favorito es el ESMALTAO.  

Esos eran los reinados locales, tiempo después ya se  empezaron a hacer los reinados regionales, en los cuales participaban candidatas de todos los municipios de la región del Lengupá, eso sí sin dejar de lado el reinado local, el cual era de gran importancia para la recaudación de fondos que   se usaban como apoyo para el desarrollo del reinado regional.

Las  ferias y fiestas  de Miraflores, han sido  siempre muy particulares, no solo por la participación de toda la región, sino por su gran feria ganadera y equina, los espectáculos de  pólvora o juegos pirotécnicos, las corridas de toros, la cabalgata, las verbenas populares y  lo mas bueno de todo la alborada que inicia una vez termina la verbena popular  a las cinco de la mañana y que se hace con una banda pelayera ( papayera) que  va tocando por todas las calles del pueblo mientras nosotros los borrachitos vamos bailando, tomando mas trago, echando pólvora y maicena  por montón.

No puede faltar la cabalgata, la cual  es uno de los eventos claves que imprimen más altura al evento, el caballo fiel compañero de faenas y  orgullo de los lengupenses,  también es participe, con antelación se prepara todo tipo de caballos finos de paso y  normales,  también van allí  machos , mulas,  y hasta burros , por que  salir ese día a la cabalgata  asi sea sobre un palo de escoba, es  muy importante,  mientras los caballos  bien aperados trotan por las calles  llevando sus jinetes hombres y mujeres,  con sombreros  y ponchos , amarros y demás   va sonando la música de la banda  (Pelayera) papayera, se va tomando trago y como se dice coloquialmente “jachosiando”,  es tan grande el  “Jachoseo” que  hasta los caballos lo hacen de acuerdo al estrato  y dueño; por supuesto ellos también saben pedir  de acuerdo al bolsillo.


Es así que  cuando un caballo normal, sencillo y  de trabajo golpea el piso  con sus  manos es porque está pidiendo Herraduras,  mientras el caballo fino, de dueño mas   pudiente golpea un barril de cerveza y de paso lo que está pidiendo también es un ROLEX.


Las corridas de toros son otra parte esencial y tradicional del evento,  cuando no  había una construcción sólida como la de ahora, las corridas se hacían en un encierro  de madera que  denominaban barrera, misma que era armada por el empresario  asignado por el municipio para la explotación y comercialización del evento durante las fiestas. 

Esta barrera se hacía en la plaza de mercado   y hasta allá  llegábamos todos  con los deseos inmensos de ver  el espectáculo, bien fuera pagando o colándonos  para  disfrutar  de la corrida con los toros criollos o de casta, el toro para el público, los enanitos toreros,   los caballos rejoneadores y  la música popular, que era interpretada por músicos foráneos, mientras en los palcos  la banda pelayera no cesaba de  tocar  a la señal del presidente de las ferias y fiestas o al pedido del público.

Las corridas de toros eran un espectáculo en la que casi siempre los toros  salían de muy regular calidad, y los picadores de las cuadrillas   les bajaban la poca fiereza de manera cruel y despiadada, por lo que todo el público se paraba echándoles la madre, mandándole botellas y diciéndoles una serie de improperios hasta que cesaba la picada del pobre animal. En el último tercio en donde el torero enfrenta el toro  a muerte,  todos los espectadores en silencio esperando el fatal desenlace, pero casi siempre el torero fallaba en  la entrada de la espada sobre el animal; luego todos ya bien prendidos por todo el licor consumido, empezábamos a chiflar, a madrear y a ser soeces mientras  al unísono  gritábamos voz en pecho  ¡CHUCHO MESA! !CHUCHO MESA!, !CHUCHO MESA!, !CHUCHO MESA!.

Chucho Mesa un hombre que nació bajo la ubre de una vaca y  toda su vida  ha estado  a la sombra del ganado; era uno de los obreros más empleados en la vaquería, precisamente por su experiencia en  las diferentes faenas del ganado, pero también era   una de las personas que en el matadero municipal hacia el sacrificio de todo el ganado que se consumía en el pueblo, por lo que la experiencia en el  amarre y sacrificio de bovinos era  probada  y certificada por más de veinte años de experiencia. Luego si el torero  y su cuadrilla no podían terminar con la vida del toro, lo más idóneo era que chucho lo hiciera y entonces de manera sarcástica se gritaba ¡Chucho Mesa!, ¡Chucho Mesa!.

En este proceso de las corridas de toros, hay dos eventos interesantes, el primero  cuando  salen  del hotel los toreros y sus cuadrillas todos con sus trajes de luces y  demás, con destino a la plaza de toros, casi siempre acompañados de  la banda pelayera (papayera), los mirones, el alcalde, el presidente de ferias y otros personajes importantes, como “Pericles Carnaval”;  el segundo evento  tiene que ver con la muerte y entierro de Pericles carnaval; un muñeco hecho de trapo, relleno de pólvora, el cual lleva máscara,  Pericles simboliza,  la festividad, la felicidad y rememora al Pericles griego. Pericles carnaval tradicionalmente en las fiestas del pueblo, es aquel que  imprime la alegría  que nace con el evento y termina con el mismo cuando muere y lo llevan a enterar. 

Después de la última corrida, Pericles es sacado en brazos y es acompañado por los dolientes que llevan velas mientras  le cantan  letanías y se lee el testamento. Este testamento es una forma  o un medio especial para criticar  directamente  con sátiras fuertes, y humor pesado la situación política y privada de algunos personajes locales  regionales o nacionales. Recuerdo  que la persona  que gustaba  mucho de este asunto del Pericles era don Guillermo Martin,  más conocido como “Fosforito” y popularmente como “El Jósoro” siempre  don Guillermo era el encargado de  acompañar a Pericles,  de  redactar y de leer el testamento, mientras las plañideras llevaban las velas, lloraban y respondían a las letanías   con un “libranooos señoooor”.

Después del entierro de Pericles, la coronación de las reinas y la verbena popular las fiestas finalizan dejando alegría,  recuerdos, novias, embarazos, despechados, abandonados, enamorados, separados, arrejuntados, arrepentidos,  los bolsillos pelados, un cansancio  general por toda  la rumba, un guayabo producto de todo el licor que bebimos como bestias y  que  disfrutamos  sanamente sin peleas, ni muertos, ni heridos, porque  la tolerancia ha cambiado  y ha mejorado la convivencia;  bueno por lo menos en las fiestas a donde el propósito de todos es disfrutar  y no pelear  como fieras, durante los cuatro días que dura el acontecimiento.

Por todo esto; yo no pienso faltar en el siguiente año a las Ferias y Fiestas de Miraflores por que de verdad son buenas;  entonces allí estaremos muchos con nuestro  poncho y sombrero, bailando como fieras y bebiendo como bestias  y  exclamando !QUE VIVAN LAS  JIERAS Y BESTIAS DE MIRAJLORIS!  porque  llegamos jue a bailar como matando hormiga,   a tomar guardiente,  a umar garrillo y   a decir  Jeputa, que  pueblo mas regonito lleno e damas y toitos junticos en paz a disjrutar  y a parrandiar en estas Jiestas. 

PD: Agradezco a todos los autores de las fotografias, los cuales no puede confirmar para darles el crédito respectivo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

70 AÑOS DE HISTORIA


70 AÑOS DE HISTORIA
FORMACIÓN, CULTURA Y SABIDURÍA


Colegio Sergio Camargo 19...? Fot. Aut. Desconocido.

En 1942, en un afortunado 27 de septiembre, nace en Miraflores el glorioso Colegio Sergio Camargo que toma su nombre en honor al General nacido en Iza – Boyacá el 26 de diciembre de 1832 pero que por esos designios del destino  fallece en Miraflores el 27 de septiembre de 1907

Al igual que este experimentado combatiente, nuestro colegio,  durante largos pero bien llevados 70 años de funcionamiento,  ha librado  múltiples batallas, buscando  siempre la excelencia, y formando a cientos de jóvenes que se abren campo aguerridamente dentro de la sociedad local, nacional e internacional.
Panoramica, fot. Autor desconocido.

Por sus salones y corredores han transitado muchos educadores, trabajadores y cientos de  estudiantes, que,  generación tras generación llevamos en el corazón  el orgullo de  haber  sido formados en su seno, o haber pertenecido a esa honrosa nómina, acumulando en la mente los recuerdos de múltiples vivencias que de alguna manera nos marcaron para siempre.
Bloque de Aulas Fot Autor desconocido.

En el colegio,  muchos vivimos los mejores años de nuestras vidas, ingresamos  siendo niños y salimos siendo hombres y mujeres orgullosos de haber alcanzado  la meta de ser bachilleres.

Los recuerdos  inolvidables en sus amplios y sencillos salones, de los laboratorios de física, química con lo elemental para aprender, pero que se han ido  adecuando con el pasar de los años y obedeciendo a las nuevas necesidades las aulas especializadas de informática y robótica, que  han contribuido al desarrollo tecnológico y científico de las nuevas generaciones, permitiéndoles traspasar fronteras valiéndoles importantes reconocimientos nacionales e internacionales.

Vista General Fot Ciro Franco.

Mis más intrínsecos recuerdos me transportan a los salones en donde librábamos batallas campales con semillas de pomarrosa, tiza, cascaras de naranja o almohadillas llenas de tiza, a los campos deportivos; la cancha de baloncesto, que además servía de lugar  para la formación de los estudiantes quienes corrían llevados por el sonido inconfundible de la campana de bronce  que con la puntualidad de un reloj suizo era tocada por Guillermo. Allí  jugábamos  diariamente  basquetbol, voleibol y otros  juegos a la hora del descanso; la cancha de fútbol, en donde formábamos para las izadas de bandera, jugábamos fútbol, corríamos, o nos castigaban dando tres o cuatro, y hasta mas vueltas, cuando hacíamos una pilatuna o llegábamos tarde a la formación matutina; también en la que ensayábamos las marchas, que acompañadas de la banda de guerra se convertían en el acontecimiento esperado para la conmemoración de las fiestas patrias en el municipio.

Presentación Patria Fot Ligia Ballesteros.

Como olvidarme de  la piscina, que  se hizo con el esfuerzo y la mano de obra estudiantil, para convertirse en el orgullo y deleite de todos, aquella que disfrutamos  nadando, tomando el sol, y admirando  los sensuales y bellos  cuerpos de las bañistas mientras se contoneaban o nadaban, o bien por el “huequito” que se hizo en la pared del vestier con el propósito de ver las nalgas y lactas peladas de muchas.

Otros lugares recordados como la estación de meteorología, que siempre fue un enigma, muy cerca de la cual en alguna época quisimos practicar Beisbol, allí, improvisamos un  diamante para la práctica incipiente de este deporte, la caseta de la cooperativa  en donde    a la hora del descanso hacíamos un tumulto y a gritos pedíamos  gaseosa con roscón y otras  golosinas, la sala de profesores, en donde guardaban los  tableros de ajedrez, y los balones para la práctica de deportes y por donde podíamos observar si ya había llegado  o estaba allí sentado tal o cual profesor, los  amplios patios y corredores, por donde caminábamos viendo las lindas estudiantes uniformadas con sus ceñidas blusas y falda a cuadros,  corta, mostrando las piernas, con medias blancas y zapatos negros; a los hombres no nos imponían un uniforme de diario ¡bueno, en esa época!, solo debíamos  mantener bien lustrados los zapatos, y un corte de cabello  corto, adecuado para la época.
Estudiantes en la Frontera  Fot Autor desconocido.

La ceiba milenaria,  testigo muda de  alegrías y tristezas, de amores  furtivos, inocentes, de encuentros amorosos apasionados y ardientes, punto de escondite de alumnos cuando se hacia alguna  pilatuna, pero también punto de observación distante por parte de profesores y estudiantes, El camino  de la entrada  al colegio en donde  sembramos muchos árboles, como pinos. Ocobos y otros, a los vecinos de las casas por donde nos escapábamos  o por donde entrabamos cuando llegábamos tarde.
Camino de entrada principal. Fot aut. Desconocido.

Con gratitud son recordados los trabajadores  que hacían parte de la nómina del colegio y lo mantenían en orden y aseado o se ocupaban de llamar puntualmente a estudiantes y docentes con el tin – tan de la campana como Marina, Trina y Guillermo, mismos que por todos sus años de trabajo, ya eran parte del inventario general del instituto.
Marina  Fot albun de  su familia.

Los profesores de diferentes áreas, la mayoría licenciados, profesores que en medio de muchas limitantes  nos enseñaron   y  transmitieron su conocimiento, unos legendarios y apreciados  como el profesor Salvador Rodríguez  y su hermano Fernando, Quico Martínez quien llegó desde Corozal –Sucre-, Ramón Díaz,  el profe Copete,  Salóm, Julio Pulido, Amanda Roa, Carmenza Valcárcel, Alcibíades Camacho, el profe Mendoza, ,  Graciela Alvarado, Elisa Castellanos, el profe Prieto, Cibel Camacho y su esposa Anita, Raúl Quintero, Susana Barreto y Crisanta López, entre muchos mas; otros legendarios pero no  tan apreciados como    el profe Lagos,  “el castalia”,  Manuel Villamarín, Bertha Buitrago, Omaira Barrera, “casco de buey”, Miguel Yenguimochi, “el mochilón”, "la cipote vaina" y otros mas que no recuerdo.


Toda esa diversidad cultural de los   educadores, de muchos rincones del país, las diferentes formas de ver la vida, y la distinta formación  de ellos, se encargaron de nuestra formación y fue, precisamente, esa diversidad y exuberancia, la que nos  permitió  aprender  no solo de la academia sino de la vida misma,  sin distingo, con ansia y con lucha  para enfrentarnos  y poner el pecho al mundo, allí en nuestro campus; fue esa universalidad de conocimiento, cultura, costumbres, formas de pensar y otros,  los que hicieron que cada uno de nosotros los alumnos  decidiéramos nuestros caminos y destinos; porque a decir verdad hasta  militares  como el profesor Vicente, tuvimos dándonos clases y no precisamente  sobre milicia.

Orgullosa estudiante. Fot Autor desconocido.

En cuanto a los estudiantes, muchos, cada uno con  sus propias historias y vivencias, con su grupo de amigos y compañeros de curso y de colegio, que fueron  llenando día a día,  año tras año las paginas blancas de la historia del colegio  durante estos setenta años.

Fuimos  los estudiantes esa masa que  pudo criticar, defender, exigir  derechos y deberes, por parte del municipio, el departamento y el estado, como en cierta ocasión, cuando querían mover a  un profesor, académicamente  bien formado y con valores morales y éticos por otro de  dudosa reputación, entonces hicimos  en un esténcil  un comunicado que  imprimimos en el mimeógrafo del Dr. Rafael Barreto, mismo  que nos valió  un llamado de atención fuerte, pero también el logro de no dejar mover a Quico Martínez de su lugar.

Otras acciones similares como  cuando debimos dar la pelea para que  fueran nombrados profesores para diferentes áreas, o  para pedir presupuesto y  dotación para los laboratorios de física y química, acciones que emprendimos con manifestaciones públicas por la calle y frente al palacio municipal; en otras ocasiones con la toma de la parroquia San Joaquín de Miraflores,  acompañada de una huelga de hambre, que fue burlada por cuenta del muchacho que a diario se pavoneaba frente a los huelguistas con un canasto lleno de roscones frescos, y su agradable olor  traicionaba el mediático ideal y así se colaba por los sentidos de esos cuerpos hambrientos que   no soportaban y  debían consumir algo mientras terminaba la operación , misma que tuvo un impacto social no solo a nivel local y regional sino nacional, hasta allí, al parque principal   de Miraflores y al templo San Joaquín llegaron los reporteros de Caracol Radio a  realizar su  noticia que reflejaría la inconformidad y el motivo  de esta toma pacífica al templo y, que como era de esperarse, concluiría con la atención y pronta resolución de la problemática y, de manera favorable, a los intereses del estudiantado.

Parroquia San Joaquin. Fot Myriam Vargas.
El colegio  ha  formado con orgullo, y decisión a muchos estudiantes destacados  en actividades académicas y deportivas, hoy profesionales íntegros, sobresalientes y dignos, tuvimos por varios años representación en las justas deportivas de los intercolegiados  departamentales y fuimos destacados en disciplinas como   natación,  fútbol  y  baloncesto,  carreras de los 100 metros y otras, a pesar de las limitaciones económicas tanto del deportista como de la institución misma.

En los últimos años, hemos conocido con orgullo verdaderos campeones mundiales de la informática y la robótica; estudiantes que se  han destacado  en los resultados de las pruebas de estado ICFES, frente a   otros colegios de mayor jerarquía y tradición a nivel nacional; el Sergio Camargo, además,  es el colegio con el más alto porcentaje de egresados profesionales   de toda la región, estudiantes que han llegado  a las aulas  de universidades públicas y privadas con  ganas de triunfar, con ganas de aprender, de terminar sus estudios y de servirle al país.

Campeones de robotica fot. Myriam Vargas.

Nuestro grupo  generacional ingresó  al colegio entre el año 1970 y 1979 siendo la gran  mayoría unos niños entre los 11 y los 13 años como máximo, con muchas expectativas, fuimos de las promociones que impusieron un ritmo y un récord dentro de la historia contada hasta esa fecha,  en las que mayor cantidad de estudiantes entramos a las universidades públicas y privadas dentro y fuera del país, fuimos  parte de esa generación que desde los primeros años tenían el suficiente criterio para defender lo nuestro, defender el derecho a recibir educación;  esa  generación que  vivió, sintió, disfrutó y rompió reglas y paradigmas , pero que siempre actuó con  la responsabilidad de estudiar, de cumplir a cabalidad y con seriedad sus compromisos académicos, familiares y personales.

Bachiller 1980 fot Hector Roldan.
Pertenecemos a esa generación que evolucionó con el mundo, con los cambios, tecnológicos, pasamos del tocadiscos de baterías o pilas a la grabadora, de la grabadora  al equipo de sonido, de los casetes  al CD, al ipod… Pasamos  del  teléfono de manivela,  al  de disco, al celular y al iphone,  vivimos la época de PEACE AND LOVE, pasamos  de la música de tiple y guitarra a la  música de Hendrix, los Beatles, Santana, entre otros; bailamos al ritmo de Bovea y sus vallenatos, del Cuarteto Imperial,  Alfredo Gutiérrez, Los Melódicos, los ocho de Colombia, Los Tupamaros,  Galaxia 2000, pasando por una amplia gama de vallenato, Rock, Metal, y demás,  tuvimos la fortuna de ver, sentir y vivir  los primeros  cambios generacionales relacionados con Rock and roll, drogas y  sexo, pasar de los tabúes ancestrales, a la libertad  de Ublime.
Escudo actual. del Sergio Camargo.


Mi  colegio, nuestro colegio y el de  las futuras generaciones: el  Sergio Camargo, fue, es y será siempre un nido  de enseñanza, un  manantial de conocimiento, un mundo  perdurable de aprendizaje,  un universo infinito de recuerdos  indestructibles que  de generación en generación desde hace 70 años vive en todos  quienes hemos  tenido el privilegio de ser alumnos o de quienes han puesto su vida al servicio del mismo como trabajadores o  empleados  de esta gran institución y vivirá por muchas generaciones mas  mientras exista Miraflores.

¡FELIZ ANIVERSARIO GLORIOSO SERGIO CAMARGO!

Desde acá  evoco con nostalgia los años dorados que pase allí  y ansío retroceder el tiempo para  volver a disfrutar esos inolvidables y maravillosos años juveniles, en donde  sus aulas,  patios y contornos,  sus paredes, techos, puertas y ventanas, la ceiba y demás, fueron los testigos directos y mudos de mis primeras declaraciones de amor, de mis primeros besos y caricias, de muchos amores reales  y platónicos, de muchas  amigas admiradas, de muchos amores emprendidos y  de mis mas grandes sueños y anhelos de ser adulto y profesional rápidamente.

** Especial agradecimiento en este relato a  Angela Patricia Garzon y a todos los propietarios de las fotografias