Anécdotas, Cuentos, Historias

lunes, 7 de mayo de 2012

Relato de una molienda.... PARTE I


LOS PREPARATIVOS  E  INICIO…
Parque del trapiche Miraflores Boy Fot, Miraflores.


En Miraflores la tradición en el cultivo  de la caña  y sus derivados; ha estado ligada a la cultura regional; desde hace muchos años.

Uno de los principales renglones de la economía local y regional es precisamente la producción y la comercialización de miel y panela;  mas otros productos  como melcochas y alfandoque; todos derivados de los jugos de la dulce caña regional.

En Miraflores y en la región del Lengupá, tener un trapiche, era símbolo de riqueza y prosperidad en la familia, ya que el mercado de miel y panela jugaban un papel muy importante dentro de la economía familiar.
Trapiche en Madera : Páez Boy. Fot. HR.


En lo personal siempre he tenido un gran amor por lo  cultural  y tradicional de mi país, de mi región  y  de mi municipio; las moliendas, los trapiches; y la producción de miel  y  panela; son esos iconos culturales   que  llevamos dentro de nuestro ser todos  los Mirafloreños que de una u otra manera estamos ligados ancestralmente con  esta noble labor.

Trapiche en Madera y Piedra. Miraflores .For L. Ballesteros.

Los trapiches en la región; como en todo el país; en un principio  fueron elaborados en piedra,  madera,  o combinación de piedra y madera; mismos  que fueron  reemplazados  en el tiempo por el famoso trapiche de tres mazas denominado chattanooga,  fabricado por la  compañía  International  Harvester Co, de Chicago Illinois e importado a Colombia desde 1930 .



El trapiche Chattanooga, fue  de los más populares en la región  para la época ya que tenían buena capacidad, buen rendimiento en  la extracción y eran fáciles de transportar e instalar. Estos trapiches han perdurado desde hace años en la región y aun  siguen trabajando.

Trapiche Chattanooga... instalado en enramada típica.  Miraflores Boy.

En  los últimos años el trapiche de Chattanooga; se ha venido  reemplazando por   trapiches movidos por motores a diesel o gasolina.   

Yo tuve  la oportunidad de participar en varias ocasiones en la realización de una molienda  de caña y  la elaboración de panela, en una  finca de la familia, y aprendí algo sobre el tema, hoy recuerdo con mucha nostalgia, varias cosas y eventos relacionados con la actividad de la molienda.

En mis vacaciones  de la escuela  y del colegio, además de  poder disfrutar las comodidades del pueblo, también debía participar en las labores propias de una finca, como el ordeño, vacunar, bañar el ganado, montar a caballo, sembrar y cosechar yuca, plátano, café, y por supuesto caña.

Los   regocijos  más interesantes que ocurrían en la finca era cuando se trabajaba el ganado ( marcar, bañar, castrar, purgar) y cuando se   programaba una molienda.(corte, cargue, descargue, prensado,  elaboración de miel y panela)

La programación de la molienda era todo un ritual, que comenzaba desde el mismo momento en que se decidía hacerla, luego esa semana se debían buscar los obreros,  para todo el proceso desde la corta de la caña hasta la elaboración de la miel y la panela; asi mismo se debían buscar señoras que ayudaran en la cocina, ya que la actividad  era de 24 horas continuas y la cantidad de  obreros  durante los días que duraba la molienda era bastante.

La Molienda dependiendo  de la cantidad de caña, podía  durar entre una y dos semanas, en  otras fincas duraba  4 semanas continuas y en ocasiones mucho más.

La semana anterior al  inicio de la molienda; se debía tener todo listo,  mercado suficiente, buena carne, arepas, miel para el guarapo, y leña  suficiente para  el fogón en la cocina. Y el trapiche chattanooga bien lavado,  engrasado y ajustado para  el inicio de la faena, mientras la enramada limpia, los utensilios bien adecuados y un montón de leña para ser usada en la hornilla.

El día domingo en la tarde llegaban los obreros, dejaban preparado  o batido el guarapo para el otro día, y se arrancaba lunes muy a las 4 de la mañana; las señoras se levantaban, y ponían a hacer el tinto, y el desayuno, el cual consistía en una sopa de arroz,  con abundante  yuca, y plátano, mas una buena porción de carne, una gran arepa y cuajada.
Estufa  de leña típica  Miraflores . Boy.


Mientras el desayuno estaba, los obreros ayudaban a picar y alistar  la leña, otros iban por las mulas y caballos a los potreros para  ponerles sus aperos de trabajo, mientras otros alistaban las dos o  tres yuntas de bueyes que permanecían cerca a la enramada durante el tiempo que fuera necesario.

Después del desayuno  iniciaba la labor misma que  pararía solo hasta  terminar  de pasar por el trapiche la ultima caña cortada, a partir de ahí  era movimiento continuo hasta el ultimo día.

Cortero.

La Caña se  comenzaba a cortar  dos o tres días antes de iniciar la molienda, para esa labor se tenían 4 o 5 obreros cortando y dos o tres cargando, transportando y descargando la caña en la enramada cerca al trapiche;  y esta era movida en mulas o caballos.

La recua de  mulas y / o caballos debían estar muy bien aperados, con su buena enjalma, y sus buenas angarillas, baticola, cincha, pechero, jáquima, y cabestro


Esta recua, la llevaba un arreador o arriero   hasta donde  estaba el corte de caña y allí junto con los cargueros, debían subir la caña sobre las angarillas, amarrar y  salir con destino a la enramada  esa era su labor diaria, el arriero,  los corteros y los cargadores, llevaban siempre  su machete a la cintura, y un delantal  elaborado en cuero, en tela gruesa, o lona,  amarrado a la cintura y que le cubría  desde allí hasta mas abajo de las rodillas, denominado Tapapinche.

Mulas con angarillas y carga vía Miraflores Zetquira. Fot,int..

Las mulas generalmente eran muy mansas, sin embargo había algunas que les decían pajareras, es decir mulas briosas que se asustaban con cualquier cosa, luego una mula pajarera debía tener a su apero de cabeza, un tapa ojos mismo que colocaban cada vez que subían y bajaban la carga.

Una mula pajarera.

La carga se dejaba en  un lugar cercano al trapiche  y otra parte se organizaba entre la plaza del recorrido  o paseo de los bueyes y el trapiche.

Cuando ya había una buena cantidad de caña arrumada entonces se les ponía el yugo a los bueyes, animales  mansos, fuertes, y entrenados para trabajar  en yuntas.
Acondicionamiento  Fot.L. Ballesteros Miraflores Boy.


Luego hay un buey que trabaja siempre al lado izquierdo y el otro al lado derecho, y esa siempre debe ser la forma y lado  de enyugarlo,  estos se arrimaban a la balanza del trapiche, y allí del palo central se  amarraban  con correas hechas en cuero  fuertemente, de manera que  al  desplazarse, se desplazara con ellos la balanza como un todo  lo que hacía girar las mazas del trapiche.

Yunta de Bueyes. Fot. Int.

En el trapiche  se ubicaba bien sentado el prensero, quien tenía como función introducir la caña dentro de las mazas, mientras el arreador o arriero dando un grito de güey… chuzaba  a uno o a los dos bueyes con una puya denominada ijana  y ahí arrancaba el giro y la molienda.

Inicio de la Molienda.  Miraflores Boy . Fot. L. Ballesteros

jueves, 3 de mayo de 2012

Un viaje de Miraflores a la capital... PARTE III




DEL PENSIL  A TUNJA.



Después de  la caída de los borrachos; el bus siguió su camino;   y ya por RANCHO GRANDE se había bajado la mayoría de pasajeros que iban de pie; el frio empezaba a sentirse luego las ventanas empezaban a cerrarse; la música no dejaba de sonar, nuestro olfato ya no percibía esa mezcla de olores penetrantes que salían de todas partes; y es que los olores son como la belleza; cuando  se esta cerca a ellos por un tiempo;  uno se acostumbra.

Mientras esto ocurría; los diálogos entre  los pasajeros  continuaban; sumercé  va pa Bogotá??  Si señora…  y que es lo que  esta estudiando? Medicina…  Medicina? hay que bueno lo felicito….  a propósito sumercé, fíjese que llevo una semana que no hago café que será eso?  Eso umm buenooo, si es muy  bueno porque el café en cantidades  altera los nervios, le decía el estudiante de primer semestre de medicina: pero la señora no se refería al café  de beber; sino al color  de sus excretas……  y al darse cuenta  que el estudiante no le había entendido;  cambiaba de tema, y  le  contaba  que ella iba a la caja de previsión a Tunja porque se sentía muy enferma del estomago, pero que como era difícil  la atención prefería ir a donde el doctor Russi… medico que  estuvo en Miraflores por varios años  y era famoso  por su excelente diagnostico y tratamiento, según los pacientes.


Los diálogos en el bus eran diversos;  y uno con esfuerzo, solo alcanzaba a escuchar parte de ellos; era muy frecuente escuchar a la empleada que trabajaba en la ciudad “es que el doptor  y la doptora me esperan y yo no puedo jaltar.”

La mama diciéndole al niño tese queto…. Que ya nuay mas teta..

La pareja de esposos  haciendo cuentas de los gastos   de las vacaciones.

El  joven diciéndole a la compañera de viaje  cositas para enamorarla….

El estudiante contándole a otro es que tengo parciales; no sabíamos si de orina o de estudio pero al fin parciales.

El otro le decía que él también tenía  una composición y una señora medio sorda le decía que debía aguantarse hasta Ramiriquí…pensando que era una deposición.


A la distancia se veía venir el bus que  iba con destino a Miraflores; entonces  los dos buses se encontraban y paraban; los conductores se saludaban y  se ponían al tanto de los eventos del gremio…  “a don Carlos  el del 124  esta mañana se le jodió la chumacera… y se varo  2 horas” le decía  el uno al otro contando la noticia; el otro le respondía; “yo le dije la semana pasada que lo  revisara, pero el viejo como es tacaño no lo llevo al taller…menos mal no se le fregó la care e vaca…”  después uno le preguntaba al otro “y la rosita??  Por ahí la vi esta mañana que pasamos, ahí estaba parada en la puerta como esperándolo; si le lleva algún regalito?.. porque solo de aquello se va a cansar rápido….”  “Si por ahí le llevo unas  fresas y unas manzanas pala suegra…” “ahhh bueno asi si” mientras ellos hablaban  de  fondo   se escuchaba  la música a mas bajo volumen
        

“bueno don Jorge, entonces nos vemos la otra semana”; ya se despedían y el viaje continuaba… este trayecto era el más tedioso,   de todo el recorrido; hasta que se llegaba al paramo del Bijagüal…  y todos decíamos cuando se llegaba  ya llegamos al Bijagüal; ese punto era  de referencia y de júbilo; en este recorrido, porque del Bijagüal a Ramiriquí ya era muy poco el trecho y  allí en Ramiriquí se hacia una parada  obligatoria que nos permitía descansar, hacer pipi, tomar  y comer algo.


Pero antes de subir al Bijagüal; el bus empezaba a frenarse y a apagarse mientras todos decíamos nos vamos a varar y en efecto nos varábamos; el conductor mandaba al ayudante a ponerle una piedra rápido  y ahí quedábamos…. A veces por muchas horas.

El conductor se bajaba, abría la tapa del motor o se agachaba  bajo el bus  y dándole ordenes al ayudante “páseme la 15  y el hombre solo…” mientras decía “La bomba del cloche se frego…” otros veces decía fue “La bomba de la chumacera…  El embrague de  la care vaca…, El pistón del exosto…”  mientras  los pasajeros preguntábamos  uno con otro que fue lo que paso y  otro  repetía lo que había escuchado del conductor  “fue la care vaca” y    “eso va a tar demoraoo  por que quien sabe  si  la pueden reparar….” jajajaja…  

Luego allí en ese lugar  todos aprovechábamos  para bajarnos del bus, hacer pipi, fumar un cigarrillo, estirar las piernas, y comer algo de lo que se llevaba  a la mano; no faltaba la señora precavida que llevaba su termo con tinto mismo  que se tomaba frente a los demás con un agrado mientras a los demás  se nos aguaba la boca al sentir ese rico olor a tinto caliente; mientras el chofer y el ayudante trataban de  desvarar el bus…  unas veces se lograba rápido  otras veces más demorado  y otras tantas hasta que pasara otro bus  para  pedir ayuda en la reparación o  hacer transbordo; cuando esto ocurría todos  otra vez con nuestras maletas y nuestras cajitas de cartón  a pasarlas al otro bus… y  el viaje continuaba…


Pasando el Bijagüal  muchas personas ya iban cansadas y  mareadas; pero ya faltaba poco para llegar a Ramiriquí; asi que  eso  daba animo; sin embargo no faltaba el niño, el o la joven, o el adulto que  empezaba  a palidecer… y esa era la señal….; alguien gritaba al conductor una bolsaaa , el ayudante salía  con la bolsa hasta donde el  personaje; o era pasada de mano en mano hasta que llegaba al potencial usuario… pero en una emergencia de estas casi nunca la bolsa llegaba a tiempo por lo que se sentía el buaggggggggg…., mientras todos tratábamos de ignorar el tema..

En una ocasión  en su silla bien sentada iba una joven  y hermosa dama   Mirafloreña con destino a Tunja; ella muy bien vestida, debía hacer algunas gestiones  para regresar el mismo día;   su compañera de silla era una  señora también de Miraflores;  y por allí en algún lugar se subieron dos borrachitos y  se le hicieron cerca diciéndole palabras; enamorándola según ellos;  cuando  de un momento a otro Buaaggggggggg., sobre  las piernas de la dama; esta se paro del puesto muy ofendida  echándoles la madre y dándoles golpes  con una cartera , hasta que   hizo parar el bus  y los hizo bajar  del mismo;  luego la compañera de viaje le ayudaba a limpiar el vestido con servilletas, mientras la joven lloraba a moco tendido por lo ocurrido  porque no llevaba mas ropa que la que tenia puesta.
Ya pasando por el alto del pino;  se vislumbraba  Ramiriquí… por fin un merecido descanso…


Allí en la plaza de mercado de Ramiriquí; la parada era obligatoria; hacer pipi, comprar  y comer arepas, carne nitrada , una gaseosita, una caminadita  y estirada de piernas y si había tiempo y plata un almuerzo con  arveja de Ramiriquí  mismas que son muy frescas  y con  el mejor color verde que yo haya visto.  El conductor se sentaba  a almorzar y ese era el tiempo que teníamos igualmente para  comer o dar una caminadita.


El conductor salía nuevamente con su palillo entre los dientes; se subía al bus, hacia sonar las cornetas  en señal  de alerta y mientras  encendía el bus, luego todos arriba nuevamente; los pasajeros que abordaban allí  iban con destino a las veredas y pueblos  cercanos; como  puente Camacho, Boyacá (Boyacá),  Soracá y Tunja; y su vestimenta, equipaje, olores y demás, completamente diferente a los anteriores…



Canastos con cuajadas, con arepas, con chorizos, con frutas  ciruela, duraznos, pañolones grandes, sombreros chiquitos, sacos  abrigados, y ruana… cachetes bien rojos, diente de oro  y ese olor que  los identifica….como  unos dignos representantes del reino.

Los canastos con cuajada iban escurriendo el suero, dejando una gran humedad en el piso  y de  paso ese olor característico a acido láctico que deja todo impregnado…


 Y se repetía la  acción del ayudante , permiso, pa onde va?, es tanto, y córrase pa trasito patrona. mientras la música no dejaba de sonar.http://www.youtube.com/watch?v=cNbbvi5Vvuc&feature=related

En uno de los varios viajes; en Ramiriquí subió una señora  gorda, de cachete colorado, con pañolón negro, sombrero pequeño, falda multicolor larga y ancha, con un canasto grande  tapado con una tela de colores rosados con amarillo y flores rojas; del cual salía un  olor a chorizo crudo fresco, el canasto lo llevaba allí por que no quiso que el ayudante lo pusiera en la canasta arriba del bus;  este canasto era  bien grande; y no lo pudo acomodar sobre sus piernas, por lo que tuvo que acomodarlo en el piso en el centro del pasillo, nosotros íbamos con dos amigos en la parte de atrás, y allí muy cerca se  acomodo la señora con su canasto lleno de chorizos;  y antes de llegar a puente Camacho se durmió.


El bus continuo el viaje  y en  Boyacá, (Boyacá); viendo detenidamente el canasto; observe como de un lado salía una casi imperceptible punta de uno de los chorizos; pero desde mi puesto no alcanzaba a tomarla; por lo que le hice señas  a uno de mis amigos de viaje;  y este también la vio y como estaba más cerca, la halo con mucho disimulo; cuando empieza a salir una cadena de chorizos y este amigo no sabía qué hacer, entonces  abrió su tula, y empiezo a empacarlos ahí ; mientras nosotros teníamos que taparnos la boca con un pañuelo para  opacar un poco la risa y el otro rojo , serio y asustado, seguía halando y los chorizos seguían saliendo y saliendo;  a los pocos minutos termino la  cadena y se termino la operación. Mientras la señora roncaba muy fuerte. Ya con  la tula llena de chorizos, quedamos en que se bajaría  en Soracá y que de allí tomaría otro carro hasta Tunja; nosotros nos rebuscamos y le dimos para el pasaje. Y asi se hizo.

En Soracá  se bajo  el amigo con su tula llena de chorizos mientras nosotros   y los demás pasajeros continuamos y nos  empezabamos a alistar para el descenso final en Tunja.. y  llegábamos a Tunja después de varias horas de viaje;  muy cansados y   todos llenos de tierra,  a bajar nuestras cajitas de cartón y la maletica;  y a esperar al amigo  de Soracá; la señora del canasto se bajo y se subió a un bus que iba con destino a Corrales, mientras nosotros nos quedamos por dos horas  mas allí, riéndonos , tomando gaseosa y pensando cuantos chorizos habían salido del canasto.

Cuando  por fin  llego el amigo  con el botín;  muy curiosos;  y a la expectativa, salimos a recibirlo mientras nos reíamos a carcajadas, allí en una cafetería, él  saco la cadena de chorizos, y  contamos 37, de este botín; se  suponía que   se dividía en tres partes equitativas; pero el  autor material del hecho, estaba estudiando derecho  y como todo buen abogado futuro; empezó a poner en práctica   lo relacionado con la repartición de  bienes; pues este solo nos dio a cada uno de a 6 chorizos, o sea 12  y se quedo con 25;   no valió argumento de la logística, ni del esfuerzo para el pasaje entre Soracá y  Tunja; NO ACEPTÓ nada de nuestros argumentos  pero como todo era  por pasar el tiempo dejamos el asunto ahí, mientras nos  mofábamos de cómo cambiaba de color, moviendo los ojos hacia los lados y haciendo fuerza para que  nadie lo  viera, mientras  iba saliendo el montón de chorizos uno tras de otro. 

Años después  el mismo amigo  ya  abogado de profesión; nos comento que  la cantidad de chorizos que habían salido    eran  57  y no 37 o sea que  la injusticia fue mayor…pero quedamos con la satisfacción de haber contribuido en algo  con  ese amigo  y  fue  lo relacionado con la practica del derecho mientras era un estudiante; lo que le sirvió mas adelante ya en su vida profesional.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Un viaje de Miraflores a la capital ..PARTE II



De Miraflores al  PENSIL.

Ya cuando arrancaba el bus en Miraflores luego de haber esperado al despistado,  se empezaba a salir del pueblo con los afortunados bien  sentados y acomodados en sus sillas, mientras que los demás  de pie; unos  iban hasta lugares cercanos de Miraflores y otros  más lejos incluso hasta Tunja en muchas de las ocasiones.

Los afortunados de las sillas con las ventanas abiertas sacábamos la cabeza para que nos vieran y hacíamos señales de despedida  con la mano  a cuanto conocido estaba en las esquinas  chismoseando; viendo a ver a quien salía de viaje en cada bus; mientras el conductor del bus   hacía sonar  las cornetas  o  claxon varias veces anunciando la salida….


Calle Miraflores .Fot C franco.
El recorrido municipal empezaba  por las calles que conducen hacia el parque, hasta llegar al parque principal, pasando por el frente de la alcaldía y  tomando la calle que conduce a la palma y cementerio  hasta alcanzar la salida para Zetaquira. En el ocobo casi siempre  había una parada obligatoria por que allí se subían muchas personas con destino a las veredas que están entre Miraflores y Zetaquíra.


Alcaldía Municipal Miraflores.

De ahí en adelante el bus aceleraba, mientras  nuevamente sonaban las cornetas y los sentados seguíamos en  la ventana viendo con nostalgia las calles  y sus gentes, mientras  las manos no dejaban de moverse hacia los lados en señal de despedida.

El Ocobo Miraflores.

Ya en la vía todos acomodados,   se iban dando diálogos diferentes entre los  pasajeros, algunas personas    ayudaban llevar los canastos y otros artículos o paquetes,  a los que iban de pie,  mientras estos se  apoyaban en los brazos de las sillas o en el espaldar de las mismas;  y  el ayudante iba pasando por entre el pasillo lleno diciendo permiso señora,  el pasaje, el pasaje,  para donde va?  Al perico, son 20 pesos, como asi?  Noooo; si eso no vale..esta mañana me cobraron 15 tome, tome, no tengo mas, agarre,  por que nuay mas…  y usted patrona  a onde va?  Alli a rusa…; 25 pesitos… tome  tome no tengo mas y le daba solo 20…… no, no. no son 25 patrona son 25,  no  no tengu mas…..

El ayudante recibía los pagos, seguía pasando, cobrando y pidiendo los pasajes a los diferentes destinos; mientras el conductor  daba paso a la música; generalmente rancheras de Cornelio Reyna, Antonio Aguilar, Vicente Fernández, y José Alfredo Jiménez.




Mientras   esto ocurría; los pasajeros  conversábamos  de diferentes  cosas  entre los compañeros de  viaje, y de paso poníamos atención a la música y a  otros diálogos;  allí no podía faltar el sello  de garantía; ese que nos identifica como  100% Made in Miraflores Boyacá..… Hagame el javor,  noo  que es  que el  patojo, lo que es  es un jachoso…
Oli serpienti… No ve que yo no lo tope…jumm  es que esa patoja si es bien jegraa.  pati alegre la condenaa
 ese mercau  ta muy caru jijese que el arroz subió mas de 20 pesus… y la cerveza también ahora si quen sabe como se hara.. esu ta jeo jeu…
Ese contagia, se largo pala llanura, por que esa mujer le salió una sanapoa…

El bus siempre muy lleno;  con las ventanas abiertas, y parando con frecuencia a medida que las personas iban llegando a su destino; mientras  con voz fuerte desde el fondo  del bus decían “hágame el javor  y  me deja pua qui  ahí en el puenteeee ,  hay en rusa  aquí aquíiiiiii no maaaaas, en la tienda de don pastooor…”  y el ayudante  apuraba; rápido, rápido patroncita y ella le decía  “espere tantico no ve que voy con mercau… deje el ajan….”


Parque Zetaquira. Fot. Zetaquira.

Ya en Zetaquira, La parada era al frente de la casa de  don Mardoqueo Vargas; en la agencia de la empresa; luego allí   bajaban los pasajeros con destino final Zetaquira y se subían  otros con destino  a las diferentes veredas entre Zetaquira y Ramiriquí. La  subida o abordaje  era  similar al nuestro;  cajas de cartón, canastos, bolsos grandes, costales, ruanas, sombreros y olores. El tiempo  de espera  era muy corto solo mientras se subían y se acomodaban los nuevos pasajeros; y otra vez gente de pie, con todos los aditivos  de olores y  nuevos destinos, pero con un clima ya más fresco y el bus un poco mas ventilado.
Paisaje  de Zetaquira Fot. Zetaquira.

La rutina continuaba el ayudante  por el centro pidiendo permiso y cobrando, mientras el conductor seguía con la música mal grabada que llevaba en un casette viejo y dañado por el uso y  los demás conversábamos o ya empezábamos a dormirnos,  para hacer un  poco más tolerable el viaje.


                    http://www.youtube.com/watch?v=RWE0nduc4ac&feature=related
           

Aunque la  región del LENGUPA; está catalogada desde siempre  como una sola región; hay  muchas costumbres de cultura local  que nos unen y otras tantas nos  permite la diferencia entre  las idiosincrasias de cada uno de los municipios que conforman la gran región del Lengupá.

Luego allí ya se empezaba a notar la diferencia entre la gente que es de tierra un poco más fría que viven en las veredas, poblados y   caseríos que quedan entre Zetaquira y Ramiriqui.


Paisaje entre Zetaquira y Rancho Grande. Fot Zetaquira.

El ayudante  preguntando  a onde va la patrona??…   “hastalli” no más a Juracambita…, son  30 pesos, 30 pesos… y no había discusión;  ese monto se pagaba…. Y el señor a onde va?? “ Al PENSIL”  son 25   pesitos… y eso se pagaba, no había discusión. Los señores  onde van?   a Rondón sumercé; son 35 pesitos, y eso se pagaba…

EL PENSIL es,  o era una tienda que quedaba  entre ZETAQUIRA  y RANCHO GRANDE, a mano derecha  que tenía un gran aviso de cerveza bavaria; creo que tiempo después el  aviso cambio  por uno  de águila… allí en este   aviso;   en letras muy grandes estaba  el nombre “EL PENSIL”.


Siempre que viajábamos;  todas las veces; nos burlábamos, y criticábamos el letrero; porque todos  pensábamos que  allí querían decir  en ingles LAPIZ = PENCIL;   pero que además   se habían equivocado y lo habían escrito con ese.( S) por que  el “PENSIL” de allí estaba así escrito con S.


Paisaje del Pensil. Fot Rondon.


Una  vez   tuve de compañera de viaje  a una de mis cuñadas; misma que era licenciada en  idiomas;  la casualidad nos llevo a ser  compañeros de viaje hasta Tunja; y a pesar de que  ella no me hablaba ni  toda su familia; por el asunto de ser  el novio de  una de sus hermanas, ese día tuvimos la oportunidad de   dialogar de varios aspectos durante el viaje; o  hablábamos o  nos dormíamos, o nos aburríamos; luego la opción más consecuente era el dialogo.

Hablamos de muchos temas  incluido el del PENSIL… el tema salió  y ella muy elocuente me  dio una  explicación sobre el gran error que estaban cometiendo los de ese lugar; al escribir la palabra “PENSIL” ella decía que ahora la juventud no sabía nada de ortografía; que eso era porque tal vez allí había un alumno del bachillerato y había aprendido en su clase de ingles que lápiz se escribe PENCIL pero que  como era descuidado lo había escrito con ESE (S)  “PENSIL.”; es decir según ella, eso era un afrenta contra el idioma ingles…

A  mi en ese momento me pareció que entonces si teníamos razón los que  veíamos el PENSIL  como  un error de ortografía  y mucho más ahora que una licenciada en idiomas  lo manifestaba  con mucha sapiencia. ese tema quedo cerrado pero  a mí me  quedo la duda sobre esa interesante palabra y el porqué  llamaban al lugar ELPENSIL; años después no hace mucho, averiguando encontré que PENSIL esta  correctamente escrito, pero que además  el lugar en donde está el letrero es un lugar apto para usar   este nombre; ya que PENSIL; significa que “cuelga en el aire”, siendo también el PENSIL, una localidad mexicana del estado de Tamaulipas Mex; y  una palabra muy usada en  ese país.

Luego el nombre es correcto  y muy apto para el lugar y además está muy bien escrito, ya que esta tienda queda precisamente en un alto  como colgando hacia la montaña.


Paisaje   hacia el reino..Fot. Rondon.

En una ocasión en el trayecto entre Zetaquira y el PENSIL  cuando el bus iba muy lleno, salió a la carretera un hombre de unos 30 años  y le hizo la parada al bus; el conductor paro, pero como iba tan lleno le indico que se subiera a la canasta del bus; una estructura en hierro  que  llevan los  buses en la parte superior y que sirve para llevar allí carga y cuando  se puede también pasajeros;  el  nuevo pasajero se subió y como a  los dos kilómetros empezó a lloviznar fuerte; él  viéndose  desprotegido busco un lugar en donde acampar mientras pasaba la lluvia..; y buscando encontró allí sobre la canasta en medio de la carga  un ATAUD, que habían subido en Miraflores  y llevaba como destino final Tunja..; el  ataúd; lo había mandado la familia para un muchacho  que había fallecido  mientras prestaba el servicio militar y  como la madera de Miraflores es de buena calidad y además en esa época abundante, lo habían mandado  hacer en una carpintería del  pueblo muy especialmente   porque el muertico  era  de talla grande y en otra parte, no solo no lo encontraban del tamaño requerido,   ni con el precio  favorable y menos que  se lo fiaran, luego en Miraflores se soluciono el asunto; y se despacho en el bus de línea con destino a Tunja.



El famoso pasajero se acomodo muy bien en el ataúd mientras  llovía, el bus continuo y unos kilómetros más adelante recogió a otros pasajeros que estaban muy borrachos  y también fueron igualmente a parar a la canasta; el bus continuo su marcha; mientras los pasajeros arriba de la canasta hablaban  ya después de un  buen trayecto, el que iba dentro del ATAUD,  levanto la tapa  del mismo para ver si la lluvia persistía y los borrachitos viendo esta escena se echaron la bendición y se tiraron del bus; porque el muerto del cajón se estaba saliendo; HABIA RESUCITADO…. 




Afortunadamente la velocidad del bus no era mucha y  en la caída solo sufrieron golpes leves y la borrachera se les paso del susto; allí quedaron todos en el piso,  porque nadie del bus  se dio cuenta de lo ocurrido; hasta que más tarde paso  un carro particular que los recogió, llevándolos de emergencia al hospital de Zetaquira en donde contaron lo sucedido y llamaron al sacerdote para que los confesara.

martes, 1 de mayo de 2012

Un viaje de Miraflores a la capital...PARTE I



El comienzo del viaje.



Cuando se  viajaba de Miraflores a Bogotá; se hacia en buses   de dos empresas;  una llamada transportes  Márquez; que  años más tarde  se le adiciono, el Lengupá; y quedo como transportes  Márquez y Lengupá;  los buses se esta  empresa eran pintados de color amarillo claro con franjas rojas  y negras;  y todos nos referíamos  a la flota como la Márquez; la otra empresa  transportes Bolívar;  o Trans Bolívar; eran buses de color café claro; con rayas delgadas de color negro,blanco;  y roja; y todos nos  referíamos esta como la Bolívar.



Estas dos empresas de transporte; fueron  de las  primeras que incursionaron en la  región en el transporte de pasajeros; tiempo después incursiono la Rápido Duitama  con una flota de buses de color verde  con blanco y rayas rojas; esta empresa mas grande que las anteriores; fue desplazando del mercado a la empresa Márquez y Lengupá; y dejando muy poca opción para la trans Bolívar.


La frecuencia  de salidas de la Rápido Duitama era mayor; durante el día  y toda la semana; y salían  buses en diferentes horarios desde Miraflores a Tunja y Bogotá, mismos que empezaban a despachar desde las dos de la Mañana; mientras que la empresa trans bolívar;  tenia horarios de despacho   de menor frecuencia.

El viaje de Miraflores a Tunja  y Bogotá; era una odisea sobre todo en las épocas de vacaciones; los puentes festivos y los días de mercado. Luego cada vez que se abordaba un bus era un verdadero caos  mismo que dependiendo de la fecha, del tiempo invierno o verano, del tipo de bus ( viejo o nuevo en buenas o malas condiciones), del día (de mercado o  no), y del tipo de pasajeros  iba siendo mas agradable o desagradable durante el trayecto  mismo que   se hacia  entre  6 y 8 horas y  a veces mas solo hasta Tunja.

La vía que de Miraflores conduce a Tunja  se ha denominado la vía del progreso; esta vía durante muchos años  ha permanecido  abandonada por  el estado y ha sido usada como fortín político para la captación de votos de la región en época electoral; y todos los políticos  siempre  van prometiendo la  adecuación y terminación de la misma; sin que hayan hecho mayor cosa ... Hasta  hace muy pocos años; se logro  una pavimentación  muy incipiente por tramos; y  según parece; continuaremos otros mas, hasta ver por fin esta importante obra terminada. Luego hace unos años transitar por esta vía era toda una odisea   sin fin muy grande....

El bus que salía a las dos de mañana; generalmente no pasaba  por Tunja; su ruta era  Zetaquira, Ramiriquí, Jenesano, Tierra negra, Bogotá; allí viajaban comerciantes, ganaderos, trabajadores de la ciudad, empleados, campesinos, profesores, médicos abogados; todos debían abordar el bus por que   muy pocos disponían de vehículos particulares; y  los  que  lo tenían en la época;  viajaban en ellos a la capital; llevando a  sus hijos, amigos o conocidos. Luego el bus generalmente lo abordan todos sin distingo social;  ni económico allí era como  en el  cementerio todos  iguales…

Este viaje a las dos de la mañana  era un poco mas tranquilillo aunque el bus muy lleno en la temporada alta la mayoría de personas iban durmiendo, relajadas y si no ocurría nada extraordinario se llegaba a destino a tempranas horas…

El viaje que ahora cuento es el que ocurría general mente en el bus que salida de Miraflores un día de mercado, a las 10 de la mañana o el de las dos de la tarde con destino a Tunja, pasando por  Zetaquira, Rancho Grande, Ramiriquí, Boyacá (Boyacá),  y Soracá hasta llegar a Tunja. Mismo que coincidía con  varios de los mercados de la ruta hasta la llegada a la capital Tunja.

Para poder abordar el bus de las 10 AM o el de las 2P.M;  el pasaje se debía  comprar con anticipación y si se era amigo del despachador;  este le apartaba uno o varios puestos; los cuales eran muy solicitados debido a la gran afluencia de personas.

Luego el  abordaje era a la hora prevista; allí al parque principal en donde  fueron instaladas las primeras agencias de estas empresas; y luego a la plaza de mercado,  y posteriormente a la terminal  de transporte; llegaban y  llegábamos  los pasajeros  con nuestro equipaje de viaje; el cual  consistía generalmente  en una maleta pequeña, o en una tula, en la que se llevaba la ropa y los artículos personales;   esta maleta  era acompañada muy orgullosamente por dos o tres cajas de cartón, de  diferentes tamaños amarradas muy bien con una buena cabuya de fique; misma que después fue cambiada por una fabricada en polipropileno; en una de las cajas de cartón  iba bien empacado plátano, yuca, mazorcas, panela y alfandoque, en la otra  caja se  empacaba fruta y verduras en general; bananos, mandarinas, tomates, etc.; y  unas libras de carne, o una gallinita cocinada; todo  bien acomodado para que llegara en el mejor  estado al destino final.; en la siguiente  caja de cartón,  se empacaba el pan de maíz, las arepas, almojábanas,  quesos; cuajadas, envueltos, carne nitrada. y casi siempre  una cajita metálica reciclada  y guardada por generaciones por la mamá o la abuela; misma que se usaba para transportar los huevos, estas cajas metálicas  de color rojo, verde o amarillo  con la marca de  galletas la Rosa, Noel y otras; JAMAS PODÍAN PERDERSE porque allí en ella, iban siempre bien empacados los huevos; estos se  embalaban bien con papel periódico uno por uno, o en  su defecto en amero de maíz, amarrados de  a dos o tres  con una tira que salía del mismo amero de  maíz, o con  papelón. Ese era el equipaje de viaje de todos nosotros los Mirafloreños  que salíamos orgullosos con destino hacia Tunja  o  Bogotá.

La subida al bus implicaba  acomodar las cajas y las maletas en las bodegas del mismo; entonces todos le pedíamos al ayudante del bus que nuestras cajas fueran ubicadas en  un lugar especial porque allí iban cosas delicadas que se rompían; los ayudantes hacían la mueca de hacerlo  y así seguían con el otro pasajero, hasta llenar las bodegas al máximo. pasando casi siempre por alto la sugerencia del pasajero normal; pero si era una  joven mujer quien lo solicitaba, el ayudante en  acto de gentileza, galantería y coquetería lo acomodaba en el mejor lugar; incluso algunas veces  llevaba las cajas de cartón y demás  y  ponía todo en un área cerca al conductor al lado de la ventana, en donde de verdad  iba muy bien resguardado.

Una vez acomodado el equipaje con en el tiquete en la mano  se llegaba a la puerta del bus y  se  iniciaba el asenso entre empujones, vainazos,  madrazos; y  discusiones  subidas de tono; porque todos queríamos subir primero  para llegar al  puesto indicado, luego se debía pasar por entre los demas viajeros;  y se sentían  una  o dos docenas de olores de diferente calibre que salían  de los cuerpos sudorosos,  y agitados, en medio de ese  calor,  olores de muy difícil descripción, pero  que picaban en las fosas nasales;  mientras  forcejeando se  pedía  avanzar dentro del bus  y abrir las ventanas para que  se disipara la amplia gama de olores como  el mal aliento, tufo, chucha con sus chuchitos,  pekueka, makueka y demás; allí en el puesto  que  había sido  asignado por lo general ya estaba muy bien acomodada una persona con todos su cachivaches de viaje debajo de la silla, en la palomera y sobre las piernas, luego  teníamos que  decirle que ese puesto ya  estaba asignado; generalmente se paraban con mala cara y  diciendo palabras, palabritas y  palabrotas, mientras nosotros con cara de puño esperábamos el desalojo y esas palabras pasaban volando y rozando nuestros oídos de manera suave y desapercibidas por todos.

Todo el mundo se acomodaba en sus puestos se ponían cosas debajo de la silla, en la palomera, en las piernas y donde se pudiera mientras  de pie iban más personas  que  se sostenían   de los asientos y de las barras superiores; todos muy  acalorados, apeñuscados, respirando  el aroma maluca  e inolvidable  que  expelía esa mezcla de sudor, alimentos, licor, aseo, desaseo y demás; todos bien mezclados y repartidos equitativamente en las cantidades exactas para todos los viajeros; mismos que debíamos acomodarnos dentro de este bus...mientras el ayudante gritaba  frecuentemente dirigiéndose a los usuarios atrás hay espacio, corrasen,  para atrás  patrón, para atrassss, échele  más para atrás…. Patroncita …Corrase patrasito que ella se baja alli no mas….

Mientras eso ocurria; el conductor del bus un señor de bigote y patillas, con una gran panza voluminosa entraba al bus con su palillo entre los dientes;  su camisa a medio abotonar, muy sudoroso, con una bayetilla al hombro o una toalla con la que se limpiaba el sudor  y se acomodaba al volante masticando su palillo mientras le decía al pasajero que estaba mas cerca a la barra de cambios; córrase patroncito para  un ladito; acto seguido  llevaba su mano derecha a la barra de cambios y  moviéndola de lado a lado para poner el bus en neutro daba Start, mientras preguntába al ayudante que si había revisado las llantas…. y si había subido suficientes bolsas, en esa época de papel; mismas que eran dadas a los pasajeros en caso de emergencia; el muchacho le respondía "SI EÑOOR".. allí lentamente  empezaba a retroceder; mientras el ayudante le gritaba  dele, dele, elelelelele.......a la izquierdaaa,  a la izquierdaaa, dele elelelelele, la la derechaaa, a la derechaaaa, pareloooooooooo, parelooooo, parelooo, y le daba tres golpes  para indicar que hasta ahí estaba bien; entonces a carrera el ayudante daba los últimos gritos anunciando la salida; mientras corría por que el conductor  ya había arrancado   y se subía  al bus sosteniéndose con una sola mano, mientras  seguía diciendo  atrás, atrás  patrona… atrás hay espacio patrona...

No faltaba el despistado que no había llegado a tiempo; y se había quedado  sin subirse al bus, mientras corría  con su maleta y sus cajas de cartón,  haciendo señales con sus manos, para que el bus se detuviera;  los pasajeros gritaban pare, pare, que viene un pasajero y el ayudante también  téngalo, téngalo, téngalo…

Así de esa manera empezaba el viaje con destino a la capital……..

Este relato continua en la PARTE II..