Anécdotas, Cuentos, Historias

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sábado, 15 de junio de 2013

EL viejo Pedro...

 y una virgen no tan virgen.


Monumento a los caídos, Fot. Cortesía Fot México a través de  C. Rojas.

El viejo Pedro,  Nació en 1905 y falleció a la edad de 98 años en el mes de Junio del 2003 a las tres de la mañana, en su casa del pueblo mientras dormía placenteramente,  el abrazo de la muerte,  fue llegando de manera lenta,  con síntomas, que pasaron desapercibidos y que fueron tratados de manera casera,  con hierbas e infusiones, debido  a que este viejo roble jamás en su  vida tuvo el más mínimo síntoma de enfermedad alguna. En el mes de enero   del año de su muerte, después de unas ferias y fiestas en Páez,  y un festival  en Campo Hermoso, eventos a los que nunca falto, el viejo Pedro  empezó a sentir una leve fiebre, que fue acompañada de dolor abdominal, dificultades para deglutir, palpitaciones y latidos del corazón de manera irregular (Arritmia), luego de ser llevado  al hospital Elías Olarte en Miraflores,  fue visto por el galeno de turno y le fue diagnosticado  “MAL DE CHAGAS”, a los pocos días falleció, producto de  una insuficiencia cardio- respiratoria, dejando   un legado de historias inéditas para muchos.
El Viejo Pedro, todos los días desde que tenía 7 años siempre se levantó  a las 4 de la mañana; a tomarse un café negro acompañado de arepa y  luego a ayudarle a su padre, en las labores diarias de la finca; un lugar hermoso y privilegiado que había adquirido su tatarabuelo hacia más de 100 años atrás; un lugar en donde el amanecer embrujaba  hasta al más insensible de  de los  hombres de esa región, un lugar en donde el agua, la  fauna y flora siempre fueron exuberantes; un lugar en donde el ganado bramaba no por hambre, sino de satisfacción y alegría, cuando llegaba el vaquero  con la sal a los potreros, un lugar exuberante, paradisiaco, un lugar llamado Puerto Rico  en Miraflores su pueblo natal.

Abuela y madre de Pedro.


El viejo Pedro a la edad de 12 años, por el año de 1917 ya era un joven  capacitado en todas las labores del campo; nunca fue a la escuela; porque la región carecía de las mismas; además,  el estudio solo era para los hijos de unos pocos miembros de la sociedad del entonces;  y  según su abuelo y padre, Pedro no necesitaba estudiar, porque  "para  cuidar ganado, y cultivar la tierra no se requería ir a la escuela"; Su abuela materna; quien había tenido  la fortuna  de  haber asistido a una escuela    solo pudo aprender a leer, a escribir, y a realizar algunas operaciones básicas de restar, sumar, multiplicar y dividir, privilegio que en esa época  solo podían tener los hijos de los hombres más ricos de la región con mentalidad abierta; por que las hijas no necesitaban estudiar para casarse y mucho menos para  las tareas de crianza de los hijos y quehaceres de la casa. En medio de una gran dificultad, esta le pudo enseñar también a Pedro usando  una  pizarra y un gis, a leer y a escribir, así como a hacer operaciones básicas de matemáticas,   suficiente para poderse defender en la vida.
Pedro   a los  25 años , recorría  a pie o a lomo de mula todos los rincones de la región de Lengupá, comprando fincas y ganado, a su vez poseía una recua de 45 mulas con las que semana tras semana llevaba mercancía  (arroz, sal, cemento, cerveza,  y cuanto encargo le hicieran los tenderos de cada pueblo para surtir sus negocios), desde Miraflores, hasta, Páez y desde Páez hasta Campo Hermoso; de esa forma se ganaba la vida y amasó una gran fortuna,    su actividad de comerciante, finquero y ganadero en la región,  su gran fortuna, así como su valentía, sus 1.85, metros de estatura, su piel de color blanca, su rectitud y su señorío, le valió ser uno de los hombres más  requeridos , ansiados y  soñados por las damas de la época, todas querían tener  su affaire con el comerciante, y de hecho lo tuvieron, es así que producto de sus aventuras, dejo 97 hijos,  con varias mujeres en  Miraflores, Páez y Campo Hermoso.

El Camellón Fot H. Roldán.


En  Miraflores, contrae matrimonio católico con doña Soledad,  y se establece de manera definitiva allí;  y en el “camellón”, construye uno de los más altos edificios del entonces, y monta uno de los almacenes más grandes y surtidos de la época, desde donde abastecía  de víveres, rancho y licores a todos los comerciantes  de la región. En el año 1948 cuando  se generó  el odio entre los  Colombianos, por culpa de los intereses mezquinos     de los  conservadores y  los liberales, en la región del Lengupá como en otras tantas del país,  la guerra, el rencor, el odio y la violación  de muchos derechos de adultos ,  y niños se apodero de todos los habitantes de  los pueblos, hermanos; situación que fue dividiendo nuestra sociedad en dos colores uno rojo y uno azul. Colores que identificaban uno u otro bando partidario.

En el año en que  se da inicio al  conflicto después del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán en Bogotá, el viejo Pedro, un  admirador de quien sería el próximo presidente de Colombia, formado  con principios liberales, respetuoso por naturaleza, con grandes amigos y compadres  conservadores,  pero de armas tomar, no pudo mantenerse al margen de los hechos, y decidió  unirse  a la causa liberal; él desde su almacén en el camellón hacia inteligencia militar proveía de insumos básicos a los liberales, y enseñaba estrategia  militar, misma que  había sido adquirida en la escuela de la vida, ya que su trabajo como comerciante en  el Lengupá, le  permitió conocer los caminos ,veredas y a la población palmo a palmo,  lo que sumado a su inteligencia, le permitió asesorar a los liberales  del entonces, cómo  operar militarmente  y estratégicamente para enfrentar a los conservadores, al  ejército y a los  chulavitas.

El viejo Pedro, aunque siempre  mantuvo un arma bajo  su  pantalón pocas veces la uso,  pues su participación en la guerra de ese entonces, era más como estratega, analista de información y proveedor de insumos, mismos que eran  obtenidos  de sus propios fondos.

En la  década del 50, el involucramiento de la iglesia católica,  con el partido conservador y el estado, hicieron que muchos de los creyentes en Dios, se apartaran de la misma, ya que  desde los púlpitos se llamaba de manera directa a acabar con el demonio que vestido de color rojo, se estaba enfrentando a Dios y al estado en forma de liberales; luego los liberales debían cuidarse más  debido al odio sembrado desde los púlpitos  pues matar a un liberal era conseguir  el reino de los cielos, sin necesidad de hacer mas  buenas obras.
Procesión en el Lengupa. Fot. Campo H.



Unos pocos días antes del 13  de mayo,  en la curia arzobispal en   Garagoa, hacen entrega de 24  cajas grandes de madera, que provenían de la sede mayor de la iglesia en Bogotá,  siendo su contenido estatuas de la virgen Fátima, y de la virgen del Carmen, el objetivo era hacer llegar dichas estatuas  a  los municipios de  Zetaquira, Miraflores,  Berbéo, Páez  y Campo Hermoso  antes de la celebración  de  la fiestas  de  la virgen de Fátima  y de la Virgen del Carmen, para que fueran usadas en las respectivas procesiones en estas fechas especiales para la iglesia católica. 

Todos los habitantes de la región del Lengupá siempre supieron de  la pasión  liberal del viejo Pedro, pero jamás supieron de  su vinculo directo y apoyo incondicional  a la causa liberal; pues  al ser un hombre de negocios, honorable , respetuoso y amigo de liberales y conservadores , no creían posible su interés en mas allá de ser solo un gran admirador de la causa, mas no un colaborador directo, lo que le permitía obtener los mas guardados secretos de parte y parte pero en especial los de los conservadores.

En una mañana  del domingo, antes del 13 de mayo, llegó a su almacén  allí en el camellón, uno de sus mejores amigos conservadores, que además de ser compadre, era también suegro, del viejo Pedro, pues una de sus hijas había tenido su affaire  con  Pedro por varios meses y  de  esa relación había nacido un hijo varón, también llamado Pedro, y que a pesar de ser un hijo ilegitimo o bastardo como decían en esa época y como lo expresaba la iglesia católica por ser concebido sin haber de por medio un matrimonio, era el orgullo para la familia de la madre, ya que no solo era un varón, sino además hijo de un hombre rico , respetable, trabajador,  comerciante y  amigo de la familia,  luego el amigo , el compadre y además suegro del viejo Pedro, al hacerle esta visita, le  pide el favor de  hablar en privado,  ya que necesitaba comentarle algo muy delicado que estaba  a punto de ocurrir, y de lo cual se había enterado por casualidad en la casa cural de Miraflores, mientras esperaba al sacerdote de turno para entregarle el presente que domingo a domingo acostumbraba a llevarle.

Los dos amigos uno liberal y  uno conservador,  se reunieron de manera privada en el segundo piso del edificio del camellón en donde  los cuartos hacían de bodega, allí su compadre le  comenta que  habían llegado procedentes de Garagoa unas cajas grandes de madera que contenían imágenes de la virgen de Fátima y de la virgen del Carmen, y que  estas serian usadas para la celebración de las fiestas  de estas patronas, y  dos de estas imágenes serian llevadas antes de la celebración en procesión  caminando hasta el  Morro, haciendo paradas en varios puntos, del camino, para la adoración de los fieles en cada vereda, hasta que llegaran al Morro y que allí debían de ser entregadas a un señor de apellido  Monsalve; un hombre  sanguinario,  y cruel, que no era de la región y hacia parte del ejercito de los chulavitas y que según la información había participado en varias masacres de liberales en la Buena vista; lo que hacía seriamente sospechosa la procesión, pero que el  al no tener confianza  con  nadie más que su compadre quería saber qué hacer al respecto , si confesarse por haber escuchado algo delicado  o mejor guardar silencio. El viejo Pedro  agradece  la confianza y le dice que era mejor quedarse  callado ya que  si era algo delicado podía correr el riesgo de ser asesinado y que era mejor la vida que  la muerte, su compadre agradece este consejo y se despide no sin antes decirle que  el  también había escuchado que las estatuas eran muy pesadas y que por eso debían ser llevadas con  cuidado por varios hombres fuertes y hacer descansos diarios en  las veredas, para no correr el riesgo de que por cansancio se cayeran y se rompieran.

Los hechos transcurrieron rápidamente y el Viejo Pedro, espero el día de la procesión de la virgen de Fátima. El 13 de Mayo después de la misa de 12, salió la procesión   con una de las imágenes de la virgen de la Fátima, acompañada de fieles, y encabezada por el cura párroco, sacristanes, monaguillos y plañideras, con destino al primer punto de descanso el Boquerón. La  imagen iba  dispuesta en una gran anda, que era llevada en   los hombros de  12 hombres fornidos, seis a cada lado, los cuales, se movían lentamente con la pesada imagen, realizando un baile  sincronizado con suaves movimientos de la imagen, mismos que eran llevados al ritmo de los cánticos,  el movimiento del incensario hecho en fina plata y  el llanto de las plañideras,  mientras el cura entre letanía y letanía, iba expresando y manifestando su inconformismo con los liberales, y atrás le seguían las respuestas de líbranoooos Señooooor, la procesión la cerraban una veintena de mulas cargadas con alimentos, y demás equipaje del sacerdote  necesario para  unos cuantos días  en que duraría la procesión hasta llegar a su destino final el Morro.

La procesión al pasar por el camellón, y  el sacerdote al saber que allí moraba un admirador de los liberales, entre letanía y letanía, intensificó sus palabras en contra  de los liberales, y al pasar por el frente del almacén del viejo Pedro detuvo la procesión, mientras pronunciaba un  corto discurso que hería lo más profundo del corazón de todos aquellos quienes no  participaban  en los actos religiosos y además eran  de filiación liberal. En ese momento,  el viejo Pedro  sale a la puerta de su almacén,  con gran coraje,  y con su voz fuerte, pero serena, le  grita al cura que esa procesión  estaba cargada de odio y   lo que tanto profesaba el cura, iba en contra de los principios de Dios, ya que  no solo estaba  sembrando odio, sino que además  estaba usando la fe católica y la ingenuidad de los feligreses para llevar armas   a los chulavitas.  El  sacerdote al escuchar estas palabras de manera pública, le pidió a gritos   probar tan  grave infamia, y  de inmediato excomulgo al viejo Pedro  por ateo, liberal y por ofender a Dios, es decir , quedo fuera de la gracia divina  ahora si de manera pública. En ese momento el viejo Pedro debió demostrar de que estaba hecho y también de manera pública se declaro  admirador y colaborador directo de la causa liberal, y sacando su arma un revolver 38 largo Smith & Wesson, le  hizo 5 disparos a la estatua de la virgen de Fátima en medio de toda  la procesión.

Fueron momentos de pánico colectivo , los segundos fueron horas, todo el mundo quedo petrificado incluido el cura, cuando  ven caer lentamente los pedazos de  imagen al suelo, los cargadores dejan caer como en cámara lenta, la pesada imagen al suelo y al caer, va saliendo dentro del  cuerpo de la estatua,  unas cuantas armas largas y cortas, que la imagen de la virgen de Fátima llevaba dentro.

El cura, los monaguillos, los sacristanes, las plañideras y beatas, salen despavoridos, mientras los cargadores y  algunos  liberales que estaban en las puertas de las casas viendo pasar la procesión y siendo testigos de lo ocurrido recogían las armas y las escondían rápidamente.
Cortesia de Fot. Mexico. a traves de C. Rojas.



Este hecho de valentía y desafío frontal a  la iglesia católica, le  permitió  poner al descubierto la complicidad de la iglesia católica de ese entonces con la guerra,  y evitó la entrega de mas estatuas en la región cargadas armas, ya que al ser descubierto el mecanismo de abastecimiento,  desistieron de manera inmediata, seguir usando la imágenes religiosas para esconder dentro de ellas las armas que  el estado proveía a los chulavitas a través de los más fervientes colaboradores, los sacerdotes de la época; así mismo poner al descubierto este  plan, no solo le valió al viejo Pedro  ser excomulgado, sino que  también debió  abandonar el pueblo, y salir con su joven esposa rumbo a los llanos de Casanare, en donde se unió   de manera permanente a  la causa liberal, hasta que  el General  Rojas Pinilla,  tomó el poder y declaró la paz para Colombia.




sábado, 23 de marzo de 2013

EL CHOJER.


MIRAJLORIS, MANGUS VERDIS, P.TAS  Y CHOJERIS.

Fot de Mariana L.
En Miraflores,  la economía que se mueve a través del transporte de carga y la profesión de camionero,  ha permitido y contribuido al desarrollo económico de la región;  ya que desde el Lengupá se ha transportando desde hace años, hasta la capital  de la republica o  a otras ciudades del país, productos  de la región como ganado, madera, café,  miel, y ahora en los últimos años, frutas y verduras principalmente, y desde la capital u otras ciudades los diferentes productos como arena, ladrillo, hierro, cemento, víveres, líchigo (frutas y verduras), rancho y licores
La vía  principal de comunicación entre la región y el  resto del país,  siempre  ha sido  “la carretera del Progreso”, nombre  por demás muy llamativo,  pero que hasta el día de hoy, sigue siendo un dolor de cabeza para toda la región, a pesar de que ya esta pavimentada en una gran parte, los solo 90 Km, que distan desde Miraflores hasta la capital del departamento Tunja; en la mayoría de ocasiones cuando se va de Miraflores a Bogotá, para evitar llegar hasta Tunja, se transita por la vía  de Jenesano, hasta salir al lugar denominado Tierra Negra en el autopista Tunja -  Bogotá.

La otra vía es la carretera   de Miraflores a Garagoa, esta vía, no existía hace unos cuantos años y  luego fue una trocha  que durante los 12 meses del año permanecía en  condiciones casi intransitables, esta vía permaneció así por muchos años hasta que  tiempo después hubo comunicación fluida vía terrestre entre Miraflores, y Garagoa, dos  pueblos  que aunque no pertenecen a  la misma región son pueblos hermanos y que dependen eclesiásticamente de la Diócesis de Garagoa.

Luego cuando esta vía  mejoro; los transportadores locales,  salían por la misma, buscando como destino final  la capital de la república;  Los transportadores o camioneros de la región  siempre han sido hombres muy serviciales; trabajadores, sinceros, espontáneos, dicharacheros, mamadores de gallo, mujeriegos, parranderos, groseros  y buenos bebedores y comelones. 

En una ocasión; salió desde Miraflores  por la vía hacia Garagoa, un camión con una carga de madera  con destino a Bogotá; cuando el camión su conductor y su carga, estaban cerca del  alto del Garabato, lugar que demarca los límites geográficos entre Miraflores y Garagoa, como a eso de las 3:30 de la tarde, en una curva,  este se encontró  en la mitad de la vía detenido un  automóvil  de color verde oscuro, marca Wolsvagen tipo escarabajo, y en la parte trasera un señor  de cabello cano, piel blanca, con gafas, bien vestido, con una edad aproximada de  75 años; quien en ese momento se tocaba la cabeza en señal de preocupación; pues su vehículo se había varado  en un lugar en donde no había vecindad, en donde  hacía mucho frio y   en  una vía en donde no pasaba casi nadie y menos en horas de la tarde de un día Jueves antes de semana santa.
Nuestro camionero al verlo, pensó   como era posible que un viejito de estos estuviera allí solo y  varado, y  no haciendo nada solo  viéndole la cola al carro y tocándose la cabeza en señal de desespero; por lo que de manera inmediata hizo sonar las cornetas (claxon) en señal de llegada, se detuvo, se bajo de  su camión y fue en ayuda  del  anciano desprotegido.
Cuando se  bajo de su camión sin saludar   le fue diciendo   al anciano  “¿y eso que  taya le paso?”;  el anciano muy respetuoso le dijo buenas tardes, que el Señor le bendiga, bueno es que mi automóvil de pronto se detuvo y no volvió a encender.
¿Y por que no ta tratando de arreglarlo? Pregunto el camionero.
Bueno  ya lo he revisado pero no le encuentro nada dijo el anciano.
El camionero poniéndose de frente al  automóvil escarabajo marca  Wolsvagen, le levanta la tapa o capó; y al ver que  no había motor le exclamo, “mire viejito uste que va a poder prender esta cascara ¿no se ha dado cuenta que no tiene motor?”
El anciano le dice que el automóvil si tiene motor pero que  este se encuentra en la parte trasera y no en la parte delantera como todos los demás vehículos.
Acto seguido el conductor se rasca la cabeza y dice entre dientes mientras  iba hacia la parte trasera del Wolsvagen “estos viejos ricos si no tienen en que gastarse la platica, luego quien ha visto mandarle a poner el motor de un carro atrás. Ricos tenían que ser.”; “¡a ver destape el capó viejito! es que ustedes solo saben comprar y echar p`lante pero no tienen ni P.ta idea de la mecánica ¿vamos a ver que le paso a este pichirilo?, ¡páseme  la diez pa ajustarle acá esta mi….da  y luego si  échele candela!”.
El anciano no sabía que decir, solo pudo pasarle una caja con herramientas y esperar a ver qué  hacia nuestro paisano.
Una vez le fue entregada la caja de herramientas, el conductor del camión procedió a buscar la llave requerida, mientras seguía diciendo en voz  suave pero de manera sarcástica, “no le digo que  definitivamente ustedes los ricos saben más de maternidad de gallinas que de esta M…da.” ¡Mire esta es la 10, este es el hombre solo, este es un alicate etc etc.”, “Bueno  viejito súbase  y cuando yo le diga  entón ahí si   échele candela...” Perdón replico el anciano, no entendí, lo que quiere decirme; “¿Este viejito si? ¡Hombre pues que lo prenda! (encender), ¡eso si no entiende!, pero si le dijera que  tiene un par de faldas no estaría preguntando; no le digo  jajajaja.”
De manera inmediata el anciano se subió al carro esperando la orden del paisano, mientras este en la parte de atrás le accionaba  el carburador que se había tapado por falta de mantenimiento; “Tiene que cambiarle esta manguera por que ya se jutió (deteriorarse)”, “¡ahora si ajúmele! Pero antes chancleteelo varias veces” (referido a empujar o accionar el acelerador varias veces, el acelerador se le denomina en términos populares Chancleta  (sandalia)) Le gritó,  inmediatamente el anciano  aunque no entendió que quería decir, le dio start,  acelerando mientras el carro daba señales de estar bien; asi de esa manera se logro encender el automóvil  para continuar la marcha.
Una vez  el carro  quedo  reparado, el  anciano muy agradecido con  nuestro paisano, nuevamente le   agradece y le dice que cuanto le debía; pero  nuestro conductor, que  realizo este trabajo no lo hizo con fines económicos sino por humanidad y solidaridad en la vía.  “No señor no me debe nada, mas bien hágale adelante que yo voy detrás para  ver si  esa cascara  no lo vuelve a dejar botado; y ahí en la entrada a “Garagoda”, en la tienda de la Rosita más bien me invita una  cerveza”.
El camino continuó, el automóvil escarabajo Wolsvagen adelante y el camión  atrás, hasta llegar a Garagoa. A la entrada del pueblo estaba la cantina y comedero de Rosita, una señora de sonrisa agradable, gorda, nalgona, de cachete colorado, que usaba siempre falda corta, y blusas de escote pronunciado dejando ver siempre gran parte de sus protuberantes lactas y quien era la propietaria del lugar,  en donde los camioneros llegaban a comer y a tomar cerveza, no solo por lo bueno de los alimentos, sino por lo bueno que tenían las tres hijas  de Rosita, unas jóvenes bonitas  y agradables de 17,  20  y 23 años, que  mientras ayudaban a atender el lugar, mostraban sus atributos a los conductores y estos no perdían la ocasión para tocarlas, e invitarlas a vivir con ellos y proponerles matrimonio, mientras Rosita los  increpaba diciéndoles palabras  soeces, y dándoles un pellizco a los que veía pasarse del límite, con las hijas; una forma  de defender las hijas , pero que en el fondo la aceptaba ya que por ellas  era que  el negocio se movía más de lo esperado.
Cuando  estaban cerca de donde Rosita, el camionero nuevamente  hace sonar la corneta (Claxon),  para que el anciano no se pasara y le invitara la cerveza fría que calmaría la sed y pagaría su trabajo  realizado en la vía.
Los dos  el anciano y nuestro paisano el camionero, bajan de sus  vehículos y entran a donde Rosita. ¡Buenas noches! suegraaa dice el paisano. ¡Buenas noches! Yerno contesta Rosita desde adentro de la cocina.  Tráiganos un par de cervecitas por ahora dice el paisano, mientras  le señala al anciano una mesa en donde acomodarse y dirigiéndose al orinal de pared, le pregunta a Rosita  por su hija Julita, Rosita pregunta que para que  y este le dice “Pa llevármela a vivir a la llanura”, refiriéndose a Miraflores.
Ni más faltaba, si ella tiene su novio y  usted es un hombre comprometido le dijo Rosita, no suegrita, yo soy solterito  y lo del novio  que me importa, no ve que yo no soy celoso y además yo si tengo como mantenerla y hacerla feliz decía el paisano mientras descargaba  su vejiga allí en el orinal.
El anciano sentado, recibe las dos cervezas, las paga y espera a que se acomode el paisano en la mesa, para expresarle que él no tomaba cerveza, luego es replicado  “entón jártese un trago, no me venga con cuentos viejito uste me tiene que acompañar, espere y va a ver las hijas de la Rosita lo buenas que están”,  le decía emocionado el camionero a su nuevo conocido.
El anciano  muy incomodo pero respetuoso y sobre todo  agradecido, acepto tomarse una cerveza, mientras el  paisano le comentaba, lo duro de su vida,  de su trabajo de sus amores, de su familia, llegando a concluir que en Miraflores solo era “Mangus verdis, P.tas y chojeris”, por lo que el anciano le pregunta que por que se expresaba de esa manera irrespetuosa con su pueblo y con su gente, que si era que no tenia hermanas, a lo que de manera inmediata replico el paisano, “!pues claro!, por eso es que  le digo, allí en  mi pueblo cuando hay mangus no se maduran por que no los dejan, todos los muchachos se los jartan verdis, lo mismo les pasa a las mujeres,  en  mi casa somos 8 hermanos, tres hombres y 5 mujeres, y los tres somos chojeris y mis hermanas todas se volaron  a los 15 de la casa, se fueron  con uno y con otro haciendo vida, entón se volvieron P.tas”. El acompañante solo atino a responder  que no era justo expresarse asi y que el que estuviera libre de pecado que tirara la primera piedra.
Asi ocurría  el dialogo y se termino la cerveza, luego  el paisano pidió la otra, mientras le  manifestaba al anciano “bueno viejito jijuep.ta. ya le he contado todo sobre mi vida ahora si cuénteme algo de la suya”.  El señor, el anciano, blanco, de cabello cano y lentes gruesos, le dice muy serenamente “YO SOY EL OBISPO DE GARAGOA”, pero el paisano respondió con  risa diciendo, Rosita no me traiga mas cerveza, porque si este viejo se toma la otra, se va a convertir muy rápidamente en PAPA.
Resulta que  el  señor de cabello cano en realidad era el  Obispo de Garagoa, quien el día jueves antes de la semana santa, había ido en su automóvil  de color verde oscuro, marca Wolsvagen tipo escarabajo hasta Miraflores a revisar un tema con el padre Cañas, en referencia a unos asuntos de  persecución política, de la cual había sido víctima el cura Cañas por parte de algunos  políticos del pueblo, después de que  un día domingo en el sermón del medio día, los denunciara ante los feligreses por estar robándose los dineros provenientes de la gobernación  y que tenían como fin ayudar a los más necesitados, pero que  estos deshonestos los guardaban en sus casas y solo los sacaban días antes de las elecciones, para con ello comprar los votos a favor de un político especial.
Cuando el Obispo de Garagoa, le comento a nuestro paisano su oficio, en ese momento entro a la tienda de Rosita una señora que llevaba a vender unas gallinas y cuando  vio al prelado de la iglesia en  la tienda, exclamo, ¡SEÑOR OBISPO!  Mientras se santiguaba, y se arrodillaba, besándole su mano y dándole gracias a Dios por haber podido saludarlo directamente. Nuestro amigo el paisano, no sabía qué hacer, e igualmente se arrodillo pidiéndole perdón por  haber sido tan grosero, por  haberlo llevado a  donde Rosita y por haberse expresado de manera indecorosa del pueblo, y  de las mirafloreñas;  El obispo no pudo más que  decirle que  lo entendía, que estaba perdonado, pero que tratara siempre de mejorar en su hablar, pero que era importante que siguiera siendo así como era espontaneo, servicial, trabajador y honesto,  y que desde ese día en adelante rogaría por él para que mejorara en lo indicado.
El camionero, nuestro paisano, muy arrepentido de lo hecho, se despidió  de rodillas con beso en la mano   y siguió su camino  hasta Bogotá, aunque muy avergonzado de lo ocurrido, si muy feliz por haber tenido el honor de tomarse una cerveza con el obispo de Garagoa, algo muy importante para él, ya que era un privilegio único en la historia personal  y en la de muchos mas; este encuentro cercano del tercer tipo con el obispo, le cambio la vida a nuestro paisano, quien se volvió un hombre más respetuoso con los demás,  con su familia y con los y las mirafloreñas. La historia fue contada a  sus amigos, mientras tomaban cerveza en el café de la esquina superior de plaza de mercado que era propiedad de Inés, y que luego paso a  manos de Chavela, y donde hoy funciona la tienda el poker de ases tío rico.







Fot H.Roldán.


domingo, 28 de octubre de 2012

Sinfonia Numero III


EN QUINTA DE MA.
(Miedos, novatadas, tristezas y alegrías)


Cuando la  banda de músicos de Miraflores fue contratada para las fiestas de Monterrey  se hizo por solo los tres días que duraban las mismas; sin embargo, permanecieron por ocho días en el pueblo después de las fiestas, ya que quien los había contratado era oriundo de Miraflores, y este personaje en Monterrey no solo era uno de los más ricos del pueblo, sino una persona que gozaba de gran aprecio, es decir en términos musicales era el dueño de la batuta.

La junta de ferias y fiestas de Monterrey de  ese entonces, estaba  conformada por las tres personas más adineradas,  prestantes  e importantes de la región  , Don Jeremías Vaca, oriundo de Miraflores, Don Efraín Barreto, oriundo de Campo Hermoso y don Pablo Salas  de Bogotá; luego los tres hombres apreciados, grandes amigos y   más ricos del pueblo;  invitaron a todos los músicos a quedarse después de las fiestas  como muestra de agradecimiento, por haber hecho su trabajo  muy bien en las festividades y además por ser paisanos, lo que era motivo de orgullo para  los  organizadores;  y con ello demostrar al publico  de Monterrey, cuán grande era su patria chica Miraflores, cuan culta era su gente, y la diferencia abismal que tenia frente a esos territorios en ese entonces despoblados, alejados  y que estaban en proceso de una segunda colonización  después de haber sufrido los rigores de la  violencia de los años 50.

Como   a todos los forasteros en el llano,  a los músicos, los lugareños les contaron cuentos sobre el llano,  como es el cuento de la bola de fuego, el silbón y otros espantos, les contaron de sus gentes, de Guadalupe Salcedo Unda,  de los comandantes Dumar Aljure, Fonseca, y otros tantos héroes del  llano que  en la época de la violencia del 48  se enfrentaron por  color político a otros colombianos, también les contaron  de sus  animales fieros y peligrosos y de lo machos  y celosos que son los llaneros, los cuales defienden a su esposa, novia o mujer de los forasteros  con plomo, si llegan a solo verlas con ojos  de deseo, o si llegan a  tratar de enamorarlas.

Durante esos  ocho días; los músicos fueron atendidos muy bien por los lugareños,  y fueron invitados a los caños cercanos y al río Túa  a  los famosos paseos al río  pero allí debían de tener cuidado con las rayas ya que podían ser atacados por las mismas, así mismo no se atrevían tampoco mirar a ninguna de las muchas mujeres  que en este rió  se bañaban en “combinación” (La combinación, es una pieza de algodón o lino, usada por las  mujeres, que solo  se  ajustada a la cintura, esta pieza era usada debajo  de su vestido normal a diario pero que servía también como prenda de baño, de pijama y por supuesto de seducción y coquetería) , pues en esa época los vestidos de baño no se veían por esos lugares, luego las mujeres entraban a las cristalinas aguas del río  Túa en combinación; provocando en los músicos las mas eróticas sensaciones,  y deseos, que se vieron  muy limitados  por el miedo  y temor infundido que tenían sobre lo celosos de los hombres llaneros , luego debieron  solo ver de reojo, con mucho disimulo,  pasar saliva y dejar en la memoria los sensuales cuerpos cubiertos con los delicados algodones mojados y pegados al cuerpo de las musas regiomontanas; luego todos debieron echarse su instrumento al hombro y  disimuladamente salir del río, con ello evitaron que los llaneros los desafiaran a pelear, sacaran el revólver  y !pum! al uno y !pum! al otro.

Después de haber vivido  varias experiencias durante esos ocho días, los músicos fueron despedidos del pueblo con mucha alegría  y agradecimiento por parte de todos los habitantes de Monterrey; el día viernes de la siguiente semana, don Jeremías Vaca,   don Efraín Barreto, y don Pablo Salas, contrataron un avión de “LA URRACA” . para  llevar  de Monterrey a Villavicencio, todo el  envase de cerveza y volver  a abastecer del preciado   liquido al pueblo;  la Urraca, era  la única  aerolínea que viajaba a los llanos colombianos  y a todos los llamados territorios  nacionales, prestando servicios, especialmente de abastecimiento de productos y  tiempo después el servicio  de transporte de pasajeros, usando  principalmente para sus servicios aviones viejos  Duglas B-18  que fueron usados como bombarderos  en la segunda guerra mundial.

Todos los músicos abordaron el avión de carga de la Urraca en el aeropuerto de Monterrey llenos de miedo y salieron   con destino a Villavicencio y desde allí hacia Bogotá en bus; la llegada a Bogotá fue caótica debido a que los llaneros de Miraflores y los llaneros de Monterrey, no usan saco, ni otro tipo  protección para el frío;  luego todos solo con su camisa de algodón de manga corta debieron soportar el frío capitalino, mientras llegaban al hotel denominado LOS PINOS; el hotel los pinos; era un hotel o residencia  de esos populares  que abundan en la capital, en donde prestan el servicio de hospedaje por días y por horas  a precios muy económicos, a los diferentes clientes y esta vez les correspondió un lugar  para los músicos de la banda de Miraflores; allí  en ese hospedaje pasaron la noche,  pero el ruido de la capital, el chirrido lento y después rápido de las camas de las habitaciones vecinas, el piquete constante de las pulgas, mas el gemido erótico y ahogadizo de las parejas  que esa noche  hicieron uso de los cuartos no los dejaron dormir adecuadamente, por lo  que empezaron  a hacer chistes de lo vivido  en ese  viaje a los llanos orientales  y en especial a recordar con nostalgia  y deseo carnal,  todos esos cuerpos femeninos cubiertos de la combinación de algodón húmeda que se pegaba a la figura esbelta de las regiomontanas, y que  solo pudieron ver  a la distancia y de reojo por el miedo a  morir en el intento;  así permanecieron hasta las  cinco de la mañana, hora que debían salir de esta residencia con destino a la terminal de buses, de la empresa La Bolívar  y allí  nuevamente con todo su equipaje, y sus instrumentos musicales  con destino a Miraflores.